Por los resultados, lo más improbable es que la Universidad Nacional Autónoma de México vuelva a aplicar el examen de admisión en línea para sus licenciaturas.
La UNAM suspendió temporalmente el proceso de inscripción y conformó desde el martes pasado un comité técnico para revisar los resultados de su examen de ingreso en línea, los cuales deben ser dados a conocer a más tardar este viernes, luego de detectar una cantidad inusual de puntajes casi perfectos entre los cerca de 160 mil aspirantes evaluados.
El número de calificaciones extraordinariamente altas abrió la posibilidad de que algunos participantes hubieran encontrado mecanismos para responder la prueba con ayuda externa y evadir los controles técnicos instalados por la institución y la empresa que vendió el software utilizado.
Los resultados dejaron de considerarse casos aislados debido a que las puntuaciones sobresalientes aparecieron con una frecuencia mayor a la esperada. La situación provocó un escándalo académico y obligó a las autoridades universitarias a detener las inscripciones, mientras determinan la validez de las evaluaciones y las medidas que deberán aplicarse a quienes participaron en el proceso.
La aplicación en línea fue un cambio relevante en los procesos de admisión de la UNAM.
Plantearon que, para impedir irregularidades, aplicaron al menos una docena de medidas de seguridad, entre ellas la validación de identidad, la grabación del entorno, la supervisión automatizada, el bloqueo de programas y el uso obligatorio de un navegador especial.
Sin embargo, los indicios detectados en los resultados sugieren que esos filtros fueron vulnerados.
El sistema utilizado fue LockDown Browser, un navegador diseñado para restringir las funciones de las computadoras durante una evaluación. Al activarse, ocupa la pantalla completa, impide minimizar la ventana, elimina menús y barras de herramientas y limita la navegación a las opciones autorizadas. También bloquea programas de mensajería, evita el uso de herramientas de copiado y pegado, restringe las capturas de pantalla y dificulta la consulta de contenidos ajenos al examen.
La UNAM y el Instituto Politécnico Nacional utilizaron este esquema para la aplicación del examen de admisión a la Educación Media Superior.
Para operar el proceso, la UNAM firmó un contrato con Territorium Life, empresa mexicana especializada en servicios educativos digitales. El acuerdo contempló el desarrollo de una plataforma para la realización de exámenes en línea para el ingreso a la institución, con un mínimo de aspirantes de 154 mil y un máximo de 385 mil. La adjudicación fue directa bajo el argumento de que la compañía era la única a nivel nacional con experiencia comprobada en la aplicación masiva y concurrente de más de 30 mil exámenes.
El costo fue de 227.85 pesos por cada evaluación realizada, lo que representó un monto aproximado de 36 millones de pesos. Tanto el contrato como su anexo técnico incluyeron restricciones tecnológicas, mecanismos de identificación y procedimientos de vigilancia orientados a garantizar la seguridad, confidencialidad, eficiencia y funcionamiento de la plataforma.
Antes de permitir el ingreso al examen, el sistema debía validar automáticamente la identidad de cada aspirante mediante la comparación de su rostro con una identificación oficial. La persona también debía decir su nombre completo frente a la cámara. Esta comprobación podía repetirse en diferentes momentos de la evaluación, mientras que la plataforma impedía acceder a la cuenta desde más de un dispositivo.
El programa bloqueaba las aplicaciones instaladas en el equipo y permitía únicamente el funcionamiento del sistema operativo y del navegador autorizado. Las restricciones alcanzaban los atajos de teclado utilizados para copiar y pegar información, así como las herramientas de grabación, transmisión de pantalla y conexión de monitores adicionales.
La institución señaló que la plataforma utilizaría inteligencia artificial para detectar posibles fraudes. Según las condiciones técnicas, los algoritmos debían analizar el comportamiento del aspirante e identificar la presencia de otras personas, el uso de dispositivos electrónicos, la aparición de teléfonos celulares o audífonos y las ausencias injustificadas frente a la computadora.
Además de la vigilancia por video, el sistema debía registrar constantemente el sonido ambiental mediante el micrófono del equipo, con el propósito de reconocer conversaciones o ruidos relacionados con conductas prohibidas. También se tomaban capturas de pantalla cada vez que se guardaba una respuesta y se generaba una bitácora de las acciones realizadas dentro de la plataforma.
La supervisión automatizada estaba acompañada por personal encargado de revisar las alertas. El contrato estableció una proporción de un supervisor por cada 150 aspirantes. Cuando la inteligencia artificial identificaba una situación irregular, el personal debía analizarla y notificarla a las mesas de decisión de la Universidad, pues la determinación final no correspondía al sistema informático.
Gloria Ivett González Parada, directora de Gestión Estratégica y Primer Ingreso, explicó que la inteligencia artificial no cancela nada: “Son seres humanos quienes toman la decisión”. Durante los casi 19 días que duró la aplicación de la prueba, alrededor de 3 mil exámenes fueron suspendidos por la detección de comportamientos contrarios a las reglas establecidas en la convocatoria.
Pese al conjunto de filtros, la aparición reiterada de calificaciones casi perfectas llevó a dudar de la efectividad del modelo de vigilancia.
El comité técnico está por determinar si los puntajes responden al desempeño real de los aspirantes, si existieron fallas en la plataforma o si se utilizaron métodos para obtener respuestas con ayuda externa.
La resolución definirá la continuidad de las inscripciones y preservar la equidad del proceso de admisión, se espera con ello salir delante de la grave crisis que vive la UNAM que reprobó ante la IA.
De las anécdotas que se cuentan
En la crisis de la UNAM hasta ahora no existe un solo caso demostrado de un joven que haya hecho trampa y fuese notificado de que había obtenido un lugar en la casa de estudios.
¿Quién hizo trampa en el examen de admisión 2026?
Miles de historias en TikTok, publicaciones en Facebook, comentarios en grupos de aspirantes y capturas de pantalla que señalaban casos. Pero al revisarlos a detalle, hay diferencias evidentes entre lo que se dice y lo que está comprobado.
Entre todos los videos y publicaciones que han circulado, no existe un solo caso concreto con nombre, apellido y modus operandi.
Las referencias que circulan siguen siendo versiones sin una comprobación definitiva.
fcrisanto00@yahoo.com.mx
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto
*BC
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