La deuda neta de México podría aumentar alrededor de 4.2 billones de pesos durante los primeros tres años del gobierno de Claudia Sheinbaum, si se cumplen las previsiones fiscales para 2027, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
La cifra no representa deuda que ya se haya acumulado durante la actual administración. El cálculo incorpora las proyecciones para 2027, año para el cual el gobierno federal plantea mantener la deuda pública alrededor de 55% del Producto Interno Bruto (PIB).
La advertencia del CEESP aparece en medio de la discusión del Paquete Económico 2027, presentado por la Secretaría de Hacienda al Congreso de la Unión. El organismo empresarial considera que el crecimiento del endeudamiento y su costo financiero pueden reducir el margen de maniobra de las finanzas públicas.
Hacienda presenta una lectura distinta: reconoce que las necesidades de financiamiento continuarán, pero sostiene que la reducción gradual del déficit permitirá mantener la deuda en una trayectoria sostenible.
CEESP advierte aumento de la deuda pública
El CEESP estima que durante los primeros tres años de la administración de Sheinbaum la deuda neta podría incrementarse en 4.2 billones de pesos, un crecimiento que el organismo compara con el registrado durante el mismo periodo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El cálculo considera la evolución esperada de las finanzas públicas hasta 2027. Por ello, una parte corresponde todavía a previsiones y no a endeudamiento ya ejercido.
El organismo privado también advierte que la deuda seguirá representando una presión para las finanzas públicas debido a las necesidades de financiamiento del gobierno y al costo de atender las obligaciones acumuladas.
Deuda pública se ubicaría alrededor de 55% del PIB
El Paquete Económico 2027 prevé que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia utilizada por Hacienda para calcular la deuda pública, se ubique alrededor de 55% del PIB.
El porcentaje permite dimensionar la deuda respecto al tamaño de la economía y no solamente por su monto en pesos.
Esta diferencia es importante: la deuda puede aumentar en términos nominales mientras su proporción respecto del PIB presenta movimientos menores, siempre que la economía también crezca.
La propuesta económica del Ejecutivo calcula para 2027 un crecimiento real de entre 1.5 y 2.5%, con un punto medio de 2%.
¿Por qué aumenta la deuda si disminuye el déficit?
Uno de los datos centrales del Paquete Económico es la reducción prevista de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), que pasarían de 4.1% del PIB en 2026 a 3.9% en 2027.
Eso no significa que el gobierno deje de necesitar financiamiento.
Un déficit de 3.9% implica que las necesidades financieras del sector público continúan siendo superiores a sus recursos disponibles. Mientras exista ese faltante, será necesario financiarlo y el saldo de la deuda puede seguir aumentando.
Lo que plantea Hacienda es una reducción gradual del déficit. Para 2027, los RFSP estarían 1.8 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en 2024.
La dependencia considera que este ajuste permitirá disminuir las necesidades de financiamiento sin aplicar una reducción del gasto que pueda afectar el crecimiento económico.
CEESP señala presión por el costo financiero
El análisis del CEESP también centra la atención en el costo financiero de la deuda, es decir, los recursos que el gobierno debe destinar al pago de intereses y otros compromisos asociados al endeudamiento.
Este componente es diferente al saldo total de la deuda. Aunque ambos están relacionados, un incremento del costo financiero significa que una mayor cantidad de recursos presupuestarios debe destinarse a cumplir esas obligaciones.
Para el organismo empresarial, esa situación limita el espacio disponible para otros rubros del presupuesto y obliga a mejorar la eficiencia del gasto público.
La presión no depende únicamente de cuánto se endeuda el gobierno. También intervienen factores como las tasas de interés, los vencimientos, el tipo de cambio y la composición de la deuda.
Mayor deuda podría presionar el crédito privado, advierte CEESP
Otra de las preocupaciones expresadas por el CEESP está relacionada con el financiamiento disponible para las empresas.
El organismo advierte sobre un posible efecto desplazamiento, que ocurre cuando el sector público demanda una cantidad elevada de recursos en los mercados financieros y compite por ellos con empresas y particulares.
En ese escenario, el crédito disponible para el sector privado podría reducirse o resultar más costoso.
Se trata, sin embargo, de un riesgo planteado por el CEESP y no de un efecto que pueda darse por hecho para 2027. Su magnitud dependerá, entre otros factores, de las condiciones financieras, las tasas de interés y la demanda de crédito.
Hacienda apuesta por mayor recaudación
La estrategia oficial para reducir gradualmente el déficit no descansa solamente en el gasto.
Hacienda estima que los ingresos tributarios alcanzarán 15.9% del PIB en 2027, apoyados en una mayor eficiencia recaudatoria y en medidas para combatir la evasión, la elusión y las operaciones simuladas.
El gobierno federal sostiene que estos resultados pueden obtenerse sin crear nuevos impuestos ni incrementar las tasas generales existentes.
Al presentar el Paquete Económico, Sheinbaum defendió la estrategia fiscal y rechazó que exista un endeudamiento descontrolado. Su administración sostiene que el objetivo es combinar programas sociales e inversión pública con una reducción paulatina del déficit.

Fitch observa avances, pero el ajuste fiscal continúa
La discusión sobre las finanzas públicas no se limita a las posiciones del gobierno y del sector empresarial.
Después de la presentación del Paquete Económico, Fitch Ratings señaló que la propuesta para 2027 contiene un enfoque más creíble para avanzar en la consolidación fiscal, debido a supuestos macroeconómicos más realistas y medidas para fortalecer los ingresos.
La calificadora destacó la reducción prevista de los RFSP de 4.1% del PIB en 2026 a 3.9% en 2027.
México mantiene con Fitch una calificación soberana BBB- con perspectiva estable, dentro del grado de inversión.
La agencia también ha señalado que existe un margen limitado para comprimir más el gasto, por lo que una parte importante del ajuste previsto depende del fortalecimiento de los ingresos públicos.
El dato de 4.2 billones depende del escenario de 2027
La advertencia del CEESP debe leerse dentro de ese contexto.
Los 4.2 billones de pesos no corresponden a deuda ya acumulada durante el gobierno de Sheinbaum, sino a una estimación que incluye lo que podría ocurrir en 2027 si se cumplen las previsiones consideradas.
El Paquete Económico aún pasa por el proceso legislativo y las cifras efectivas dependerán posteriormente del crecimiento económico, la recaudación, el gasto, las tasas de interés y las necesidades reales de financiamiento.
El contraste se encuentra en la interpretación de esa trayectoria. El CEESP advierte que el crecimiento de la deuda y de su costo financiero puede aumentar la presión sobre las finanzas públicas y el sector privado.
Hacienda, por su parte, plantea que la reducción gradual del déficit, junto con mayores ingresos tributarios, permitirá mantener el endeudamiento en niveles sostenibles.
La evolución de la deuda durante 2027 permitirá determinar cuánto del incremento calculado por el organismo empresarial termina materializándose.
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