Un hombre fue linchado y quemado la noche del 22 de septiembre en Las Tacitas, Ocosingo, después de que habitantes de la comunidad lo señalaran por presuntas prácticas de brujería. El ataque ocurrió en la plaza central del poblado, ubicado en la región Selva de Chiapas.
El caso mantiene, sin embargo, una diferencia fundamental entre los primeros reportes oficiales: fuentes del Ministerio Público informaron de un hombre muerto, mientras que la delegación regional de Protección Civil reportó preliminarmente dos víctimas, un hombre y una mujer.
Autoridades aún no aclaran si hubo una segunda víctima
Protección Civil indicó que las dos personas habrían sido quemadas durante la noche, pero calificó su propia información como preliminar y señaló que todavía no contaba con nombres ni edades. Al momento de difundirse el reporte, personal de la Fiscalía y de Seguridad Pública aún no había ingresado a la comunidad.
La distancia también complicaba la obtención de información. Las Tacitas se encuentra a unos 85 kilómetros de la cabecera municipal de Ocosingo, y la delegación de Gobierno continuaba recabando datos sobre lo ocurrido. Protección Civil informó además que no recibió una solicitud de apoyo durante el ataque.
Versiones posteriores difundieron que las víctimas serían una pareja, pero esa información todavía no resolvía la contradicción con el reporte atribuido al Ministerio Público, que únicamente reconocía la muerte de un hombre. Por ello, el número definitivo de fallecidos permanecía sin confirmación institucional al cierre de los primeros informes.
La acusación de brujería fue el señalamiento contra la víctima
Los primeros testimonios atribuyeron el linchamiento a señalamientos por presuntas prácticas de brujería. Esa acusación explica la versión sobre el origen de la agresión, pero no significa que tales prácticas hayan sido comprobadas.
Un informe preliminar de Protección Civil también reprodujo la versión de un informante que vinculó el ataque con los llamados “usos y costumbres” de la comunidad. Esa referencia describe la explicación recibida por la dependencia, no una justificación jurídica del homicidio.
La Suprema Corte ha establecido que el reconocimiento de los sistemas normativos indígenas encuentra límites cuando una práctica vulnera derechos humanos y que las costumbres culturales no pueden emplearse para legitimar actos ilícitos. Así lo determinó en una sentencia sobre los límites de las costumbres indígenas.
En redes sociales circuló un video que documenta la agresión contra al menos un hombre. La grabación confirma la violencia del ataque, pero no permite establecer si existió una segunda víctima ni comprobar la acusación de brujería. La cifra definitiva de fallecidos quedó pendiente de la intervención y confirmación de las autoridades estatales.
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