Donald Trump escogió este miércoles por la noche (hora de Washington) un formato reservado para grandes ocasiones, el del discurso televisado a la nación, para una de sus actividades favoritas: celebrarse a sí mismo a base de mentiras, medias verdades y exageraciones, en un esfuerzo por controlar el relato de la economía, que le provoca la peor crisis de popularidad desde su regreso al poder en enero pasado.
Habló con gesto crispado durante 18 minutos, a ratos gritando desde la sala de recepciones diplomáticas de la Casa Blanca. La intención era despedir su primer año de segunda presidencia con un balance de lo logrado.
El resultado, que dio trabajo a verificadores de datos, sonó a justificación nerviosa de sus fracasos económicos, tras las expectativas creadas en las elecciones de 2024.
Culpas y logros según Trump
“Hace 11 meses, heredé un desastre”, afirmó, responsabilizando a Joe Biden y atacando a los grupos trans, inmigrantes y otros sectores con su retórica habitual. Aseguró haber terminado “ocho guerras” y detenido la llegada de criminales a Estados Unidos, argumentando que el país pasó “de lo peor a lo mejor”.
Trump presumió del dinero obtenido con los aranceles, aunque podría verse obligado a devolverlo por el Tribunal Supremo, y aseguró: “Ahora somos el país más sexy del mundo, me lo dicen todos los líderes extranjeros”.

Promesas y medidas futuras
Cerró su intervención con un “feliz navidad y próspero año nuevo”, resaltando logros como la supuesta mejora en el empleo, a pesar de que los datos recientes muestran un ligero aumento del desempleo. “Nuestra frontera es segura. La inflación está controlada, los salarios suben y los precios bajan. Estados Unidos es respetado y fuerte”, dijo.
Trump también pintó un panorama apocalíptico antes de su llegada: “Durante los últimos cuatro años, Estados Unidos estuvo gobernado por políticos que solo luchaban por intereses ajenos”. Presentó promesas de reformas en salud y vivienda, y anunció un cheque de 1.776 dólares a militares, vinculando la cifra al 250 aniversario de la independencia estadounidense.

Contexto electoral y popularidad
El discurso tuvo matices de acto inaugural de campaña, con miras a las elecciones legislativas de 2026. Las encuestas actuales no le favorecen y su base MAGA muestra signos de impaciencia por su enfoque en política internacional.
Los ciudadanos sienten en su bolsillo la lenta recuperación económica, mientras Trump califica críticas como “bulos demócratas” y otorga a su gestión un “A+++++”.
Expectativa mediática
La atención ante su intervención fue alta, en parte por declaraciones previas de Tucker Carlson sobre posibles acciones contra Venezuela. Trump mencionó la presión militar sobre Nicolás Maduro, pero sin anunciar conflictos directos.
Recordó en sus redes sociales: “Ha sido un gran año para nuestro país, ¡y lo mejor está por venir!”.
Desde su regreso en enero, Trump ha usado este formato solo en dos ocasiones: tras el ataque a plantas de uranio en Irán y tras la muerte de Charlie Kirk, mostrando siempre un tono impaciente y crispado.

Con información de El País
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