El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló de forma explícita que su ofensiva contra Venezuela no se centra únicamente en el combate al narcotráfico, sino en el control del petróleo venezolano, el país con la mayor reserva probada de crudo del mundo, equivalente a alrededor del 17% del total global.
El sábado, el mandatario anunció un “bloqueo total” contra los petroleros sancionados que entren o salgan de puertos venezolanos, una medida que busca asfixiar la principal fuente de divisas del régimen de Nicolás Maduro y debilitar su estructura política y militar.

Trump presume despliegue naval sin precedentes
A través de su cuenta en Truth Social, Trump afirmó que Venezuela “está rodeada por la armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica” y advirtió que la presión continuará hasta que el país “devuelva todo el petróleo, las tierras y otros activos que robaron previamente a Estados Unidos”.
El mensaje elevó la tensión diplomática y dejó claro que la disputa va más allá de sanciones económicas, al incorporar un componente militar y geopolítico en el Caribe.

Stephen Miller revive la narrativa del “robo” de 1976
El alcance del mensaje presidencial fue ampliado por Stephen Miller, asesor clave de Trump y uno de los arquitectos de su política exterior y migratoria. En la red social X, Miller aseguró que Estados Unidos creó la industria petrolera venezolana y calificó su nacionalización como “el mayor robo” de la historia estadounidense.
“El sudor, el ingenio y el trabajo estadounidenses crearon la industria petrolera en Venezuela. Su expropiación tiránica fue el mayor robo registrado de riqueza y propiedad estadounidense”, escribió el funcionario, quien además acusó que esos recursos fueron usados para financiar terrorismo y narcotráfico.

La nacionalización petrolera y el control estatal
La industria petrolera venezolana fue nacionalizada el 1 de enero de 1976, durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, al reservarse los derechos de exploración y explotación a la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Años después, en 2007, el entonces presidente Hugo Chávez endureció el control estatal al obligar a las empresas transnacionales a convertirse en socias minoritarias de PDVSA o abandonar el país, una política que marcó el distanciamiento definitivo con Washington.

Maduro denuncia intento de apropiación de recursos
El gobierno de Nicolás Maduro ha rechazado los señalamientos de vínculos con el narcotráfico y ha denunciado que las acciones de Estados Unidos representan un intento directo de apoderarse del petróleo venezolano.
Caracas también reportó un ciberataque contra su industria petrolera, días después de que Estados Unidos confiscara un buque con crudo frente a sus costas. La vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, llamó a los trabajadores a extremar la vigilancia ante posibles actos de sabotaje.
Empresas extranjeras y licencias revocadas
A pesar del endurecimiento de las sanciones, la petrolera estadounidense Chevron mantiene operaciones en Venezuela en asociación con PDVSA, gracias a una licencia especial del Departamento del Tesoro
Sin embargo, empresas como la española Repsol, la italiana Eni y la francesa Maurel & Prom, así como compañías con vínculos rusos, perdieron las licencias otorgadas durante la administración de Joe Biden, las cuales fueron revocadas por Trump este año.
Producción petrolera: lejos de su máximo histórico
La producción de crudo venezolano superó el millón de barriles diarios en enero, con 1.031.000 barriles por día (bpd), un nivel no visto desde 2019. Para noviembre, la cifra aumentó a 1.142.000 bpd, según datos oficiales.
No obstante, el nivel actual sigue muy por debajo de su máximo histórico. En 1998, antes de la llegada del chavismo, Venezuela producía 3.1 millones de bpd, de acuerdo con cifras de la OPEP.
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