“Ojalá se te quite lo puta”. Con esa frase, Nayeli Salvatori Bojalil remató una antigua llamada radiofónica en la que ya había llamado “putita”, “zorra” y “pinche escuincla babosa” a una mujer, además de utilizar una expresión sexual para ridiculizarla frente al micrófono.
En la grabación, Salvatori le dice a la radioescucha que tiene “más metros de reata adentro que de intestino”. Cuando la mujer intenta cuestionarla, la conductora responde: “A ver, pendeja, a mí tú no me vas a cuestionar”. El intercambio no termina con una aclaración o una reflexión: termina con otro insulto.
“A ver, pendeja, a mí tú no me vas a cuestionar, pinche escuincla babosa… ojalá se te quite lo puta”
En julio de 2020 volvió a circular esa antigua grabación de la etapa radiofónica de Salvatori. La fecha original de aquella emisión no ha sido confirmada públicamente. Para entonces, ella ya era diputada federal e integrante de la Comisión de Igualdad de Género.
Cuando el video resurgió, Salvatori ofreció disculpas, pero defendió que su trabajo como locutora consistía en entretener mediante bromas y “humor negro”. Argumentó que era incongruente juzgarla por un personaje y un empleo desempeñados años antes.
Cuando el insulto se explicó como entretenimiento
La respuesta trasladó la discusión hacia el formato: era radio, era un personaje y se buscaba provocar risa. Sin embargo, la grabación no contiene únicamente una grosería aislada. Registra una secuencia en la que la sexualidad de una mujer fue utilizada para señalarla, degradarla y construir un remate frente a la audiencia.
El contraste alcanzó su actividad pública. El informe legislativo de Nayeli Salvatori registra una iniciativa relacionada con el uso de lenguaje incluyente y libre de discriminación en la comunicación social, así como con la eliminación de mensajes que reprodujeran violencia contra las mujeres.
Su trabajo legislativo no queda invalidado automáticamente por una grabación anterior, pero las dos facetas sí pueden confrontarse: la legisladora promovía reglas contra la discriminación mientras defendía como humor un contenido en el que ella misma llamó “puta” y “zorra” a otra mujer.
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Otra llamada distinta: la falsa doctora del IMSS
El video de los insultos no corresponde al episodio que provocó una queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Se trata de dos llamadas diferentes.
El caso de la falsa doctora ocurrió el 26 de enero de 2015, dentro del segmento El Pastelazo del programa Está Carbón. Salvatori telefoneó a una mujer que había sido golpeada por su esposo, se presentó como la supuesta “doctora González” del IMSS y no le informó que la conversación estaba siendo transmitida.
La mujer habló sobre la agresión, mencionó a sus hijos y explicó que temía denunciar a su pareja. Aunque rompió en llanto, Salvatori continuó presionándola, la acusó de cobardía y le exigió “ponerse bien los ovarios” para acudir ante las autoridades.
Periodistas y activistas presentaron una queja ante Conapred por el hostigamiento y la revictimización. A Salvatori se le atribuyó entonces una respuesta que aumentó el cuestionamiento: reconoció que había exhibido a la mujer y sostuvo que volvería a hacerlo.
En esa emisión, el problema no fue solamente el lenguaje. Una víctima de violencia creyó que sostenía una conversación privada con personal médico, reveló información sensible y terminó convertida en parte de una dinámica radiofónica.
Una disculpa desde la Cámara no cerró el historial
El 8 de marzo de 2021, Salvatori ofreció una disculpa desde la tribuna de la Cámara de Diputados por las ocasiones en las que hubiera faltado al respeto o alguna mujer se hubiera sentido insultada por ella. La expresión llegó después de que las grabaciones de su etapa como locutora volvieran a ser cuestionadas públicamente.
La disculpa podía marcar una separación entre el antiguo personaje de radio y la representante popular. Sin embargo, cinco años después, otra producción encabezada por Salvatori colocó nuevamente el cuerpo, la edad y las condiciones físicas de otras personas como material humorístico.
De “huelen a baúl” a “se están pudriendo”
En el episodio de DesCasadas publicado el 21 de julio de 2026, una de las participantes habló sobre el olor de los hombres mayores. Salvatori retomó el comentario y dijo entre risas que “los viejitos huelen a baúl del recuerdo”. La diputada Grace Palomares añadió: “Es que ya se están pudriendo”.
La conversación continuó con referencias a arrugas, pérdida de cabello, enfermedades crónico-degenerativas y deterioro físico. Salvatori sostuvo inicialmente que se trataba de hombres de entre 45 y 54 años y defendió el contexto humorístico del programa. Posteriormente ofreció disculpas y argumentó que el fragmento había sido malinterpretado o utilizado fuera de contexto.
La polémica provocó el cierre de DesCasadas, la salida temporal de Salvatori de un programa televisivo y la intervención de la dirigencia nacional de Morena. El 3 de agosto, Ariadna Montiel solicitó a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia abrir un procedimiento; al día siguiente afirmó que, en su opinión, deberían suspenderse los derechos partidarios de Salvatori y Palomares. La decisión final corresponde al órgano interno.
El patrón está en las palabras y también en las defensas
Los tres episodios no son idénticos. Ocurrieron en años, programas y circunstancias diferentes. Pero comparten un mecanismo comprobable: otras personas terminaron convertidas en contenido a partir de su sexualidad, su situación de violencia, su edad, su salud o su apariencia física.
También existe una explicación recurrente. Cuando la grabación radiofónica reapareció en 2020, Salvatori habló de bromas, entretenimiento y humor negro. En 2026 defendió la libertad de conversación y sostuvo que el contenido había sido descontextualizado.
No es necesario colocarle adjetivos ni intentar definir su personalidad. Sus propias frases permiten observar la secuencia: una radioescucha fue llamada “puta” y “zorra”; en otra emisión, una víctima de violencia lloró sin saber que estaba al aire; en DesCasadas, los hombres mayores olían a baúl y “se estaban pudriendo”.
Los antecedentes eran públicos antes de su regreso como diputada
La llamada de la falsa doctora estaba documentada desde 2015. El video de los insultos circuló nacionalmente en 2020. La propia Salvatori respondió y en 2021 ofreció una disculpa pública. Todo ello ocurrió antes de que regresara al Congreso de Puebla para la legislatura iniciada en 2024.
La revisión no corresponde únicamente a la legisladora. También alcanza a los partidos que la postularon y a Morena, que ahora analiza sancionarla por el episodio más reciente.
La pregunta no es si una persona puede cambiar con el paso de los años. La pregunta es qué antecedentes evaluó el partido antes de devolverle una candidatura y en qué momento una conducta repetida deja de considerarse humor para volverse incompatible con la representación pública.
Las fechas y los destinatarios cambiaron. Las frases quedaron grabadas.
*IC









