La burla salió del podcast y llegó al órgano de justicia de Morena. Ariadna Montiel Reyes confirmó este martes 4 de agosto que desde el día anterior solicitó a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia abrir un procedimiento contra las diputadas poblanas Nayeli Salvatori y Grace Palomares.
La presidenta nacional del partido no se limitó a condenar los comentarios sobre hombres mayores. También manifestó cuál considera que debería ser la consecuencia: una suspensión de los derechos que ambas ejercen dentro de Morena.
“Para mí, se les deberían suspender los derechos, pero ya es una decisión de la comisión”.
La frase colocó el caso en una dimensión distinta. Hasta el lunes, la controversia había provocado críticas, disculpas y deslindes. Desde el martes, la permanencia y participación interna de las legisladoras en Morena quedaron sujetas al análisis de su tribunal partidista.
Eso no significa que Salvatori y Palomares ya estén sancionadas. Montiel presentó una solicitud para que la CNHJ estudie los hechos y determine cómo proceder. La Comisión todavía debe valorar el caso, respetar el derecho de defensa y emitir su propia decisión. Tampoco sería preciso afirmar que las diputadas ya perdieron sus “derechos políticos”: lo que está en discusión son sus derechos partidarios dentro de Morena.
De “huelen a baúl” a una posible sanción partidista
El episodio que detonó la controversia fue publicado el 21 de julio en DesCasadas. En el fragmento que después comenzó a circular, Salvatori retomó entre risas la expresión de que los hombres mayores “huelen a baúl del recuerdo”, mientras Palomares añadió que “ya se están pudriendo”. También aparecieron referencias a arrugas, enfermedades y deterioro físico.
El 31 de julio, LodeHoy y Diario Puntual fueron los primeros portales periodísticos localizados que convirtieron el fragmento en una historia, al mostrar cómo Armando Saucedo invirtió el género de las personas ridiculizadas para exponer la doble vara: qué ocurriría si diputados hombres hablaran de esa manera sobre mujeres mayores.
La historia escaló durante los días siguientes. Las legisladoras sostuvieron que sus comentarios habían sido descontextualizados, ofrecieron disculpas y enfrentaron el deslinde de integrantes de Morena. Salvatori también anunció el cierre de DesCasadas y su separación temporal de otros espacios mediáticos.
Sin embargo, la reacción de Ariadna Montiel fue más lejos que las condenas anteriores. La dirigente sostuvo que las expresiones no representan los principios de Morena y afirmó que, si alguien no está dispuesto a comportarse conforme a ellos mientras representa al partido, debería abandonar la militancia.
La contradicción golpea directamente al discurso morenista. Montiel recordó que el movimiento ha convertido la atención y la pensión para las personas adultas mayores en uno de sus emblemas. Por ello, consideró inadmisible que dos representantes populares del mismo partido utilicen la edad, la salud y el deterioro corporal como material de entretenimiento.
Qué podrían perder Nay Salvatori y Grace Palomares
El Reglamento de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia publicado por el INE establece que una suspensión consiste en la pérdida temporal de uno o varios derechos ejercidos dentro de Morena. Su duración puede ir de seis meses a tres años, de acuerdo con la gravedad de la falta.
Entre las conductas que pueden ser sancionadas de esa manera aparecen violentar la unidad o imagen del partido, realizar actos de desprestigio mediante medios de comunicación y dañar la imagen de Morena. Corresponderá a la Comisión determinar si los comentarios y su difusión encajan en alguno de esos supuestos; la posición de Montiel no sustituye esa valoración.
La CNHJ también dispone de sanciones menores, como una amonestación privada o pública, y de consecuencias mayores, como la cancelación definitiva del registro en el padrón de militantes. No obstante, suspensión y expulsión no son lo mismo: Montiel se pronunció por suspender derechos, pero la Comisión conserva la facultad de decidir si sanciona, qué sanción aplica o si los elementos resultan insuficientes.
La normatividad exige además un procedimiento. Las legisladoras deberán conocer los señalamientos, tener oportunidad de responder y presentar pruebas. La Comisión puede dictar medidas cautelares después de admitir el asunto, pero estas serían temporales y no reemplazarían la resolución definitiva.
La suspensión no les quitaría automáticamente la curul
Una eventual sanción afectaría los derechos de Salvatori y Palomares dentro de Morena. Por sí sola, no las destituiría como diputadas del Congreso de Puebla, porque el reglamento partidista no convierte la suspensión interna en una remoción automática de un cargo obtenido mediante elección popular.
El impacto político podría ser considerable. Una suspensión que se prolongara hacia el proceso electoral de 2027 limitaría su participación en decisiones internas y podría complicar una nueva candidatura. Pero ese escenario todavía depende de que la CNHJ admita el caso, valore las pruebas, determine responsabilidades y establezca el alcance temporal de una eventual sanción.
Hasta ahora, lo confirmado es la solicitud presentada por la presidenta nacional de Morena y su postura a favor de castigar a las diputadas. No se ha difundido públicamente un número de expediente, una suspensión provisional ni una resolución de fondo.
La polémica comenzó como una conversación que pretendía provocar risas a costa del envejecimiento. Dos semanas después, esa misma conversación ya amenaza con provocar consecuencias dentro del partido que llevó a ambas participantes al Congreso. Salvatori y Palomares convirtieron a los hombres mayores en remate; ahora la CNHJ decidirá si el remate termina convertido en sanción.
*ARD









