El exfutbolista francés Mikaël Silvestre, actual integrante de la comisión de jugadores de la FIFA, reveló en entrevista con Sky Sports que el organismo analiza nuevas medidas para sancionar a futbolistas que se cubran la boca con la camiseta para insultar a rivales.
Sus declaraciones se dieron después de lo ocurrido en el triunfo del Real Madrid ante el Benfica, encuentro que dejó una fuerte polémica por presuntos insultos dentro del terreno de juego.
“Una cosa es hablar de táctica y otra el odio entre jugadores”
Silvestre fue contundente al explicar la diferencia entre comunicación estratégica y comportamientos antideportivos: “Estamos intentando buscar formas de sancionar a los jugadores que se cubren la boca, porque una cosa es hablar de táctica con tus compañeros y otra muy distinta es cuando claramente hay odio entre jugadores. Especialmente de uno hacia otro”.
El francés agregó que cubrirse la boca con la camiseta o acercarse “boca a boca” podría convertirse en una conducta sancionable si se comprueba que se utiliza para emitir insultos o expresiones discriminatorias.
Asimismo, señaló que también será necesario dialogar con los árbitros para establecer protocolos claros sobre qué pueden y qué deben hacer ante este tipo de situaciones.
Racismo e insultos: problema dentro y fuera del campo
El integrante de la FIFA subrayó que la problemática no se limita únicamente al terreno de juego, sino que también se vive desde las tribunas. “Tenemos que hacer saber incluso a los aficionados en la grada lo que está pasando, y eso debería comunicarlo el árbitro”.
La intención sería reforzar la transparencia y enviar un mensaje claro contra cualquier forma de discriminación o violencia verbal, tanto entre futbolistas como desde la afición.
Investigación en curso: el caso Gianluca Prestianni
En relación con la polémica que involucra al jugador del Benfica Gianluca Prestianni, Silvestre confirmó que ya existe una investigación en marcha.
El testimonio de futbolistas presentes en el Estadio da Luz será clave. Entre ellos figura Kylian Mbappé, quien aseguró haber escuchado claramente lo dicho contra Vinícius Júnior. “Si se demuestra, habría una suspensión. Hay algunos testigos, como Kylian Mbappé, que dijeron que oyeron claramente lo que se dijo. Eso sirve como testimonio. La investigación debe ir rápido, porque la vuelta es en siete días. Si se prueba que es verdad, el jugador no debería poder jugar. Habría una suspensión masiva, porque este tipo de comportamiento no es aceptable”.
Posibles sanciones y mensaje firme contra la discriminación
De comprobarse los hechos, la FIFA podría aplicar una suspensión inmediata, especialmente considerando la cercanía del partido de vuelta.
El mensaje desde la comisión de jugadores es claro: cualquier acto de racismo o insulto con contenido de odio será tratado con máxima severidad. La eventual sanción marcaría un precedente en el manejo disciplinario de conductas que intenten ocultarse mediante gestos como cubrirse la boca.














