La espera fue de 54 años, pero el momento resultó inolvidable. Oriol Cardona devolvió a España a lo más alto del podio olímpico con la medalla de oro en la prueba sprint de esquí de montaña en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
El catalán cruzó la meta con tanta autoridad que se llevó las manos a la cabeza antes de recoger sus bastones, consciente de que acababa de escribir una página histórica. Como ocurrió en Juegos Olímpicos de Invierno Sapporo 1972 con el oro de Francisco Fernández Ochoa, España descubre ahora a un nuevo héroe olímpico.
Una final con la élite mundial del esquí de montaña
La final reunió a la nobleza del momento en el esquí de montaña:
Nikita Filipov (neutral), medalla de plata
Anselmet, bronce
Los suizos Kistler y Lietha
Los españoles Oriol Cardona y OT Ferrer (quinto)
España confirmó su condición de potencia en un deporte con profunda tradición en Cataluña.
Cardona salió algo retrasado, pero pronto comenzó a remontar posiciones en la ascensión hasta alcanzar al suizo Kistler. En la icónica sección de escaleras —35 peldaños decisivos— el catalán impuso su potencia aeróbica y realizó una transición impecable. Al coronar la cima, tomó la delantera definitiva.
Como había advertido el técnico Robert Antognoli: “El que empiece a bajar primero, gana”.
Oriol fue el primero… y no dejó escapar el oro.
El primer campeón olímpico del esquí de montaña
Milano Cortina 2026 marcó el debut olímpico del esquí de montaña, y Cardona se convirtió en su primer campeón olímpico de la historia, emulando lo que logró Alberto Ginés con la escalada en Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022 (aunque en modalidad estival).
La Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada volvió a firmar un estreno soñado en un nuevo deporte olímpico.
Un favorito sólido que dominó cada ronda
Pocas veces un deportista español llegó con tanto cartel de favorito a un oro olímpico. Campeón del mundo en 2025 y campeón de Europa, Cardona presentaba un palmarés robusto a sus 31 años, el más veterano de los finalistas.
Hijo de Joan Cardona, experimentado ochomilista, y hermano de Nill, también esquiador de montaña y bombero, Oriol creció en un entorno de alto rendimiento. Su perfil físico —fibroso y resistente— lo acerca a referentes como Kilian Jornet.
En Bormio, escenario de la prueba, el de Banyoles transformó la presión olímpica en rutina competitiva. Ya conocía el trazado tras ganar el test olímpico en febrero de 2025.
Cuartos de final: dominio absoluto
Marcó el mejor tiempo y aventajó en 3.36 segundos a OT Ferrer. Solo Kistler, a 40 centésimas, logró mantenerse cerca.
Semifinales: susto sin consecuencias
Una fijación del talón se llenó de nieve en la transición, pero logró clasificarse segundo, asegurando el pase a la final en una ronda durísima junto a Anselmet y Kistler.
OT Ferrer, talento emergente del esquí de montaña
El joven OT Ferrer, de 23 años y originario de Berga, finalizó quinto tras una meritoria actuación. Exfutbolista —llegó a enfrentarse a Pablo Moreno antes de que este fichara por el Manchester City— descubrió el esquí de montaña a los 15 años y rápidamente mostró talento.
En semifinales firmó una salida explosiva y logró clasificarse por tiempos, consolidándose como una de las grandes promesas españolas.
Gestión mental y presión olímpica
Cardona supo manejar el peso del escenario olímpico:
Manteniendo rutinas de Copa del Mundo
Evitando distracciones mediáticas
Realizando entrenamientos sin cambios
Paseos nocturnos para liberar tensión
Incluso recibió el apoyo de Pau Gasol minutos antes de competir, una muestra del impacto que generó su participación.
España vuelve a soñar en los Juegos Olímpicos de Invierno
Con este oro en Milano Cortina 2026, España rompe una sequía de más de medio siglo en disciplinas de nieve y abre una nueva era en el esquí de montaña.
Oriol Cardona no solo ganó una medalla: inauguró el palmarés olímpico de un deporte emergente y confirmó que el futuro blanco del deporte español tiene nombre propio.














