La mejor esquiadora de todos los tiempos, Mikaela Shiffrin, finalmente rompió su racha de desencantos olímpicos al conquistar la medalla de oro en la prueba de slalom alpino, la más técnica del programa, en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
Con 108 victorias en la Copa del Mundo, cinco Globos de Cristal, nueve títulos en slalom y ocho medallas mundialistas, la estadounidense sumó el único logro que parecía resistírsele en las últimas ediciones olímpicas.
De la decepción en Beijing a la redención en Cortina
En los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022, Shiffrin se fue sin medallas pese a competir en seis pruebas. Aquello interrumpió una secuencia dorada que había comenzado en:
Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014 – Oro en slalom con apenas 18 años
Juegos Olímpicos de Invierno PyeongChang 2018 – Oro en gigante
Además, en el Campeonato Mundial de 2021 en Cortina solo había conseguido el oro en la combinada, quedándose sin la gran coronación en su especialidad predilecta.
Pero esta vez, en la pista italiana, no dejó margen para la sorpresa.

Una actuación dominante en las dos mangas
Shiffrin ganó la primera manga con una gestión impecable de las 64 puertas, sacando 82 centésimas de ventaja sobre la alemana Lena Duerr.
La estadounidense llegaba en gran forma: había ganado todas las pruebas de slalom de la temporada, excepto la de Kranjska Gora, donde se impuso la suiza Camille Rast, quien finalmente se colgó la medalla de plata.
En la segunda bajada, con sol y nieve compacta, Shiffrin afrontó el recorrido con serenidad y autoridad. Duerr quedó descalificada tras fallar en la primera puerta, lo que dejó el camino libre para la estadounidense.
Con una cadencia perfecta, Shiffrin amplió la diferencia y terminó sacando un segundo y medio sobre Rast.
El bronce fue para la sueca Anna Swenn Larsson, completando un podio de alto nivel técnico.
Cortina, el santuario finalmente conquistado
Cortina d'Ampezzo, histórica estación alpina frecuentada desde inicios del siglo XX por la nobleza británica, era un territorio pendiente para Shiffrin.
En Copa del Mundo había ganado el Supergigante en 2019, pero le faltaba la gran consagración olímpica en su disciplina reina. Con esta victoria, la estadounidense consolidó su legado como la figura más dominante del esquí alpino moderno.
Antes del slalom, había sido cuarta en la combinada y undécima en el gigante en Milano Cortina 2026, resultados que incrementaron la presión. Sin embargo, como ella misma suele citar a la legendaria tenista Billie Jean King: “La presión es un privilegio”.
Arrieta Rodríguez cierra en el puesto 33 en su debut olímpico
En clave hispana, Arrieta Rodríguez finalizó en la posición 33 en su debut olímpico, completando ambas mangas.
La donostiarra destacó la experiencia como “un día lleno de emociones”, reconociendo pequeños errores, pero satisfecha por demostrar un buen nivel de esquí. “La 33 no está nada mal. Tengo el corazón lleno”, expresó tras la competencia.
Shiffrin reafirma su legado olímpico
Con este oro en slalom en Milano Cortina 2026, Mikaela Shiffrin no solo rompe su sequía olímpica, sino que reafirma su condición como la esquiadora más exitosa de la historia.
Su dominio técnico, capacidad mental y regularidad en la élite del esquí alpino la colocan nuevamente en la cima del deporte, cerrando un ciclo pendiente y escribiendo un nuevo capítulo dorado en su carrera.














