Una familia de Torreón, Coahuila, denunció que una diligencia presuntamente dirigida al domicilio número 146 terminó ejecutándose en su vivienda, marcada con el 148, donde muebles y otras pertenencias fueron retirados antes de que la propietaria acreditara con escrituras que se trataba de otra casa.
Los hechos ocurrieron el 5 de octubre de 2026 en el fraccionamiento Rincón de Las Etnias. Julia Robles relató que una vecina le avisó que varias personas, acompañadas por policías, estaban sacando objetos de su domicilio mientras ella se encontraba fuera.
Cuando regresó, encontró parte de sus pertenencias en la calle. La mujer aseguró que mostró la documentación de la propiedad y que, después de revisar las escrituras, la diligencia fue detenida.
La orden habría sido para el número 146
De acuerdo con el testimonio de la familia, quienes realizaban el procedimiento buscaban a una mujer relacionada con el domicilio 146 por un presunto adeudo.
Sin embargo, el personal habría ingresado al 148, propiedad de Julia Robles y su esposo.
La afectada sostuvo que para entonces ya habían retirado muebles, juguetes y otros objetos del interior de la vivienda. Entre ellos había materiales utilizados por uno de sus hijos con autismo, según explicó posteriormente.
La familia también denunció daños en el acceso al inmueble y afirmó que algunas pertenencias fueron colocadas sobre la banqueta antes de que se aclarara la diferencia entre ambas direcciones.
Las escrituras detuvieron el procedimiento
El punto de quiebre ocurrió cuando Julia Robles presentó las escrituras de la vivienda.
La documentación habría permitido comprobar que el inmueble intervenido correspondía al número 148 y que no pertenecía a la persona buscada en la diligencia.
Después de esa revisión, los objetos fueron regresados al interior y el procedimiento se detuvo, según la versión difundida por la propietaria.
Robles documentó parte de lo ocurrido mediante una transmisión en redes sociales y posteriormente anunció que buscaría asesoría jurídica por los daños y por el ingreso a su domicilio.
Falta una explicación oficial sobre el presunto error
Hasta el 7 de octubre no se había difundido públicamente una explicación institucional que permitiera reconstruir cómo se produjo la confusión.
Tampoco se conoce de manera pública el expediente, la orden que dio origen a la diligencia ni qué autoridad o particular tenía la responsabilidad de verificar el número del inmueble antes de ingresar.
Por ello, no puede establecerse todavía si la equivocación se originó en el documento judicial, en la identificación física de la vivienda o durante la ejecución del procedimiento.
La participación de policías tampoco permite atribuirles por sí sola la responsabilidad del presunto error, pues su función específica durante la diligencia no ha sido aclarada oficialmente.
La familia buscará asesoría legal
Julia Robles informó que buscará orientación jurídica para determinar qué acciones puede emprender por lo ocurrido.
Los posibles daños materiales y cualquier responsabilidad administrativa, civil o penal deberán establecerse a partir de la documentación del caso y de las investigaciones o reclamaciones que eventualmente se presenten.
Por ahora, el hecho comprobable a través del testimonio difundido es que una familia afirma que tuvo que acreditar con escrituras que su domicilio no correspondía con el señalado para la diligencia, después de que parte de sus pertenencias ya había sido retirada del inmueble.
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