La llamada cultura “incel” ha encendido alertas en México ante su posible vínculo con expresiones de violencia, luego de hechos recientes, como el asesinato de dos maestras en Michoacán a manos de un alumno vinculado con estas comunidades digitales, reavivaron el debate sobre su impacto en la sociedad.
Se ha registrado al menos un caso confirmado y documentado de una amenaza directa relacionada con la subcultura incel (célibes involuntarios) en el estado de Puebla.
En octubre de 2025, la Fiscalía del estado y la BUAP activaron protocolos de seguridad tras las amenazas emitidas por un estudiante de la Facultad de Ciencias de la Computación. El alumno, autodenominado "incel", utilizó Instagram para expresar su deseo de cometer un ataque armado masivo contra estudiantes, citando influencias de otros casos incel en México y Estados Unidos.
Se reportó la intervención de las autoridades y la detención del estudiante involucrado tras la divulgación de mensajes de odio y amenazas. Este caso en Puebla ocurrió en el contexto de una alerta nacional por el crecimiento de grupos incel en México, que ya han cobrado vidas en la CDMX y Michoacán.
Las autoridades escolares y estatales mantienen el monitoreo de este tipo de discursos de odio en foros y redes sociales, considerándolo una amenaza real de violencia juvenil y misógina.
El término incel, derivado del inglés involuntary celibate, celibato involuntario en español, se refiere principalmente a hombres que consideran imposible establecer relaciones afectivas o sexuales, lo que en algunos casos deriva en una visión del mundo marcada por el resentimiento.
Promueven conceptos como el determinismo biológico —que atribuye el éxito social a la apariencia física— y la llamada “Black Pill”, que sostiene que el destino está determinado por la genética.
El movimiento surgió en 1997 como un espacio de apoyo creado por una estudiante canadiense, con el tiempo evolucionó hacia foros donde predominan discursos de autodesprecio y hostilidad. Si bien no todos los integrantes de estas comunidades cometen actos violentos, el entorno digital donde se desarrollan puede normalizar la misoginia y fomentar procesos de radicalización.
A nivel internacional, la cultura incel ha sido vinculada con diversos actos de violencia, especialmente en Estados Unidos y Canadá, donde este fenómeno tomó fuerza en foros digitales como Reddit desde 2014.
La expansión de esta ideología también ha alcanzado Europa, Australia y otras regiones a través de internet.
En Francia, durante 2024 y 2025 se reportaron detenciones de individuos que planeaban ataques en espacios públicos, incluidos entornos escolares y eventos como los Juegos Olímpicos.
En Australia y Nueva Zelanda se han documentado preocupaciones por complots frustrados y agresiones menores, como el caso de Caleb Bell en 2022. Ante este panorama, autoridades de diversos países han comenzado a considerar esta ideología como una forma de amenaza extremista de carácter misógino, debido a su potencial radicalización y violencia.
Expertos subrayan la necesidad de fortalecer la educación digital, especialmente entre adolescentes, para prevenir la expansión de estas ideologías.
La cultura incel está más cerca de Puebla de lo que suponemos.
Urge que gobierno y sociedad tomen medidas para evitar desgracias.
De las anécdotas que se cuentan
Uno de los casos más representativos de incel es el de Elliot Rodger, quien en 2014 asesinó a seis personas en Isla Vista, cerca de la Universidad de California en Santa Bárbara, al culpar a las mujeres por su rechazo; su figura es considerada un referente dentro de estos círculos.
En 2018, Alek Minassian perpetró un ataque en Toronto, Canadá, al atropellar a 10 personas con una furgoneta, hecho que vinculó con la “rebelión incel”.
Ese mismo año, Scott Beierle atacó un club de yoga en Tallahassee, Florida, donde mató a dos mujeres.
Los excesos incel son una dura y mortal prueba.
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto
*BC
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