“La Semana Santa suele ser un momento propicio para el recogimiento, la introspección y la búsqueda de sentido trascendente a nuestra existencia, pero a veces en su búsqueda de silencio y paz interior algunas personas pueden encontrar un cierto grado de ruido mental y de distanciamiento espiritual, explica la psicóloga sanitaria María González”, documenta una entrevista de la agencia española EFE.
En estos Días de Guardar para el catolicismo, muchas personas aprovechan para vivir más intensamente su religiosidad, realizar prácticas de meditación o desconectarse del ritmo cotidiano con la esperanza de encontrarse consigo mismas, comenta González, especializada en psicoterapia integradora e intervención en trauma.
“Sin embargo, algunas personas no siempre consiguen alcanzar la paz o conexión interior que buscan y esperan, y a veces experimentan una sensación inesperada de vacío o desconexión que puede generarles frustración, en lo que un reciente estudio europeo ha descrito como un aburrimiento o cansancio del ánimo de índole espiritual”, advierte la especialista.
González explica que esta sensación de tedio, descrita por investigadores de las universidades de Viena, Austria, y Essex, Reino Unido, se produce cuando las prácticas espirituales o religiosas –como el yoga, la oración, los retiros o la meditación– dejan de generar inspiración en quienes las practican y son percibidas como carentes de significado o estímulo.
En un contexto como la Semana Santa, donde las expectativas de conexión interior son especialmente altas, este centro de psicología propone tres claves prácticas para afrontar el desgano espiritual o religioso y volver a conectar con el sentido profundo asociado a una experiencia trascendente.
La experta señala que “atender a nuestro propio ritmo y adaptar la intensidad de nuestra práctica espiritual –por ejemplo, acortando sesiones de meditación u oración o bien incorporando actividades más retadoras, si las actuales nos resultan monótonas– nos ayudará a mantener el interés y la atención plena” en lo que estamos haciendo como acto de devoción.
“Cuando por ejemplo nos olvidamos las razones de por qué rezamos, meditamos, asistimos a una misa, procesión o ritual litúrgico, ayunamos o nos abstenemos de comer carne, durante los días de la Semana Santa, entonces la práctica espiritual pierde sentido”, de acuerdo con esta especialista.
González señala que, en esos casos, tomarse unos minutos para reflexionar sobre cómo estas prácticas impactan positivamente en nuestra vida –aportándonos calma, claridad, paz interior, bienestar emocional o un sentido de trascendencia o de comunión con los demás– puede contribuir a que retomemos el contacto con su propósito original.
“Estudiar el origen y los fundamentos de tu religión; volver a leer las escrituras; entender para qué sirven la oración o la meditación y reconocer el valor subjetivo de estas prácticas, fortalecerá tu conexión con lo espiritual y reducirá tu sensación de vacío”, señala.
Por los tiempos que corren, González señala que la espiritualidad no debe limitarse a los templos ni a los momentos de retiro, las festividades religiosas o las actividades litúrgicas.
“Debemos incorporar el enfoque espiritual a nuestra vida diaria, escuchando y ayudando a los demás, y viviendo nuestras acciones con presencia mental y emocional, lo cual puede convertirse en una forma profunda de conexión interior”, destaca.
Incorporar la espiritualidad a nuestro día a día evita que se convierta en una experiencia aislada o esporádica, favoreciendo una vivencia más coherente y sostenida” de las prácticas religiosas,
Según esta psicóloga, nuestra espiritualidad no tiene que terminarse cuando la Semana Santa llega a su fin. En lugar de esto, el final de esta celebración puede marcar el inicio de una nueva forma de vivir la búsqueda de sentido y propósito en la vida, a un nivel más profundo.
Que sea una invitación a revisar nuestras expectativas y a volver a vincular con el sentido más humano y real de la experiencia espiritual: el encuentro auténtico con uno mismo y con Dios, concluye la investigadora.
Vivimos Tiempos de Guardar.
De las anécdotas que se cuentan
En esta Semana Santa la realidad se impone.
En pleno Domingo de Ramos, el grupo tlaxcalteca Inspiración R grabó un videoclip en el atrio de la Catedral de Puebla, en un escenario improvisado. Todo, al mediodía del domingo, cuando la agrupación de cumbia interpretó su repertorio, mientras personas entraban y salían del santuario.
La agrupación ingresó al atrio de la Catedral de Puebla, colocó bocinas y comenzó a cantar y bailar, mientras un equipo registraba su actividad en video.
No se sabe si contó con permiso para usar el atrio de nuestra Catedral como escenario musical.
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto
*BC
Lo de Hoy Noticias te recomienda leer: |
|---|
El “gota a gota” inunda Puebla |
Sheinbaum da fin a “pensiones doradas” |
El CJNG y su paso por Puebla |









