Diez años después de aquella mañana en Los Mochis, nuevos videos de Joaquín “El Chapo” Guzmán permiten observar momentos que hasta ahora habían sido conocidos principalmente a través de crónicas, reportes policiales y reconstrucciones periodísticas: el narcotraficante cubierto todavía de lodo, bajo custodia en un motel; su traslado después de la detención, y una conversación en la que habla de su trayectoria y de las instrucciones que, según él, había dejado a sus hombres.
El periodista Héctor de Mauleón dio a conocer el 17 de agosto de 2026 tres grabaciones realizadas el 8 de enero de 2016, día de la última captura de Guzmán Loera. Posteriormente, Aristegui Noticias difundió cuatro videos relacionados con aquella jornada y precisó que tres correspondían al material previamente publicado por De Mauleón.
Las imágenes no muestran propiamente el instante en que los policías interceptaron a Guzmán. Su valor está en lo que ocurrió después de que ya había sido detenido: los minutos de tensión mientras los agentes esperaban refuerzos, su comportamiento bajo custodia y las palabras que pronunció cuando su última etapa como prófugo acababa de terminar.
El Chapo, cubierto de lodo en la habitación 51
Una de las grabaciones sitúa a El Chapo en la habitación 51 del Doux, sitio utilizado por agentes de la entonces Policía Federal para mantenerlo resguardado. Guzmán aparece con la camiseta manchada después de haber recorrido el sistema de drenaje pluvial durante su intento de escapar del operativo desplegado en Los Mochis.
Frente a un lavabo se limpia el rostro y el cabello. La escena es cotidiana pese al tamaño del operativo que se desarrollaba afuera: incluso pregunta al agente que lo custodia si el jabón podría dañarle los ojos. Para ese momento ya habían quedado atrás varias horas de persecución iniciadas con el despliegue de fuerzas federales en el fraccionamiento Las Palmas.
Otro video lo muestra posteriormente dentro del vehículo que lo llevaría hacia el hangar para su traslado a la Ciudad de México. Guzmán aparece con los ojos cerrados y, al ser interrogado por los policías sobre el trato recibido, niega que lo hubieran golpeado.
“No va a haber guerra”: lo que dijo bajo custodia
La tercera grabación contiene el momento de mayor peso informativo. Ya limpio y vestido con pants azules, Guzmán conversa con uno de los agentes sobre el narcotráfico, Los Zetas y lo que podría ocurrir dentro de su organización después de su captura.
En esa conversación reconoce que desde joven se dedicó a sembrar marihuana y traficar drogas, aunque rechaza haber participado en robos. Estas afirmaciones corresponden a la versión expresada por el propio Guzmán mientras estaba detenido y no deben entenderse como una descripción independiente de las actividades del Cártel de Sinaloa.
La conversación cambia cuando el policía le pregunta qué sucedería después. Guzmán asegura que no le convenía que sus hombres combatieran al gobierno y sostiene que había dejado instrucciones para que, en caso de ser capturado, no enfrentaran a los agentes.
“No va a haber guerra. Para nada.”
La frase quedó registrada pocas horas después de su detención. Más que anticipar lo que realmente ocurriría posteriormente dentro del narcotráfico mexicano, el video documenta qué decía Guzmán sobre su organización en el momento en que acababa de perder la libertad.
De una alcantarilla al Motel Doux en apenas unos minutos
La captura había comenzado muchas horas antes. La denominada Operación Cisne Negro arrancó alrededor de las 4:00 horas del 8 de enero de 2016 en una vivienda del fraccionamiento Las Palmas, en Los Mochis. Guzmán y Orso Iván Gastélum, “El Cholo Iván”, lograron abandonar el inmueble y escapar por el drenaje pluvial.
De acuerdo con la reconstrucción basada en comunicaciones de las autoridades, ambos salieron de una alcantarilla alrededor de las 9:08 horas. Primero se apoderaron de un Jetta blanco que dejó de funcionar y después robaron un Ford Focus rojo. La mujer que conducía este último vehículo conservó su teléfono celular y pudo reportar el robo al C-4.
A las 9:10, la alerta sobre el Focus ya había llegado a la Policía Federal. Una patrulla lo observó en circulación y comenzó el seguimiento. A las 9:15, un subinspector cerró el paso al vehículo; un minuto más tarde fue asegurado su conductor y, a las 9:17, Guzmán estaba dentro de una patrulla.
El problema para los agentes apenas comenzaba. Las comunicaciones advertían del movimiento de camionetas hacia el sitio donde se había efectuado la captura. Otra reconstrucción publicada posteriormente sostuvo que por radio se hablaba de hasta 30 vehículos con hombres armados que supuestamente se dirigían a rescatar al capo. Ante el riesgo, los federales abandonaron el plan inicial de llevar a los detenidos directamente a instalaciones militares.
A las 9:21, cuatro patrullas entraron al Doux. Inicialmente colocaron a Guzmán en la habitación 19, pero después lo llevaron a la habitación 51, ubicada al fondo y considerada más segura. Los agentes solicitaron apoyo y permanecieron allí hasta que elementos de la Marina llegaron alrededor de las 10:10 horas.
Durante ese periodo, Guzmán habría intentado persuadir a sus custodios ofreciéndoles dinero, empresas y otros beneficios a cambio de dejarlo escapar, al tiempo que advertía sobre la posible llegada de gente armada. Esos episodios ya habían sido relatados desde 2016; lo que cambia ahora es que parte de aquellos minutos puede observarse directamente en las grabaciones difundidas una década después.
Los videos son inéditos, pero buena parte de la historia ya era conocida
La aparición del material requiere una distinción importante: lo nuevo son las imágenes y las conversaciones grabadas, no toda la reconstrucción de la caída de El Chapo.
Desde febrero de 2016 ya existía una cronología prácticamente minuto a minuto basada en los reportes del Centro de Comunicaciones Mochis. En ella aparecían las horas de la persecución, la intercepción del Focus, el ingreso al motel, el cambio hacia la habitación 51 y las llamadas realizadas para solicitar apoyo naval.
Los videos agregan otra dimensión: muestran cómo lucía Guzmán inmediatamente después de salir del drenaje, cómo se comportó mientras estaba bajo custodia y permiten escuchar directamente algunas de las afirmaciones que hizo frente a los agentes.
Además, la historia se amplió unas horas después de la publicación inicial. Aristegui Noticias difundió cuatro videos, tres de los cuales identificó como los revelados por De Mauleón. El cuarto incorpora una conversación en la que Guzmán habla con policías sobre su salida del penal de máxima seguridad del Altiplano, de donde se había fugado en julio de 2015.
La historia llegará ahora a Netflix con “La captura”
La divulgación del material ocurre además a pocos días del estreno de La captura, película dirigida por Chava Cartas y protagonizada por Alfonso Herrera y Noé Hernández, que reconstruye el operativo desde la perspectiva de los policías involucrados en la detención. Netflix fijó su estreno para el 21 de agosto de 2026.
El proyecto retoma precisamente la historia de aquellos agentes que localizaron al hombre más buscado del país cuando parecía haber escapado nuevamente. Aristegui Noticias señala que el guion de Bernardo Esquinca está basado en las crónicas de Héctor de Mauleón sobre esos acontecimientos. La cercanía entre el estreno y la aparición de las grabaciones aumenta el interés sobre la captura, aunque no existe información que permita afirmar que los videos hayan sido difundidos como parte de una campaña promocional de Netflix.
La mañana del 8 de enero de 2016 terminó definitivamente la última fuga de Joaquín Guzmán en México. Fue extraditado a Estados Unidos en enero de 2017 y en 2019 un tribunal federal lo sentenció a cadena perpetua más 30 años, además de imponerle un decomiso por 12 mil 600 millones de dólares. Diez años después de Los Mochis, los nuevos videos permiten volver a aquella jornada, pero esta vez observando y escuchando algunos de los minutos que siguieron inmediatamente a su captura.
*OCR









