El examen UNAM 2026 no sólo estuvo marcado por la expectativa de miles de aspirantes que buscaban un lugar en la licenciatura, sino también por la operación de un mercado clandestino que ofrecía desde bancos de preguntas hasta presuntas respuestas en tiempo real y servicios de suplantación de identidad.
Una investigación periodística basada en conversaciones de WhatsApp y Telegram, capturas de pantalla, archivos compartidos y material digital difundido entre aspirantes permitió documentar la existencia de grupos privados que promovían distintos esquemas de apoyo irregular para presentar la prueba de admisión.
De acuerdo con la investigación, el mecanismo iniciaba semanas antes del examen mediante anuncios publicados en redes sociales, donde los interesados eran invitados a grupos cerrados con la promesa de obtener guías gratuitas, material exclusivo y recursos para mejorar sus posibilidades de ingreso.
Conforme avanzaba el proceso de admisión, la oferta evolucionaba hacia paquetes de pago que prometían acceso a supuestos reactivos utilizados en convocatorias anteriores, lecturas resueltas y materiales que, según los administradores, podrían repetirse durante la evaluación oficial.
Paquetes iban de 200 hasta 4 mil pesos
Los paquetes clandestinos tenían costos que oscilaban entre 200 y mil 500 pesos, aunque algunos servicios alcanzaban hasta 4 mil pesos al ofrecer, presuntamente, la realización completa del examen mediante suplantación de identidad.
Durante los días de aplicación de la prueba, los administradores intensificaban su actividad ofreciendo acceso a canales privados donde aseguraban contar con las respuestas correctas en tiempo real.
Entre los mensajes revisados se encontraban promociones que prometían "filtración directa con la versión exacta", "respuestas en tiempo real" y "ayuda en la resolución", siempre a cambio de pagos adicionales.
Incluso, algunos grupos solicitaban documentos personales, fotografías y videos de los aspirantes para llevar a cabo el supuesto proceso de sustitución del sustentante.

Especialista advierte cambio en los mecanismos de fraude
Luis Ángel Maciel, docente con dos décadas preparando aspirantes para exámenes de admisión, explicó que anteriormente quienes adquirían bancos de preguntas dependían de memorizar cientos de reactivos para incrementar sus posibilidades de éxito.
Sin embargo, afirmó que el uso de plataformas de mensajería instantánea transformó completamente el esquema.
Ahora, señaló, la asistencia puede realizarse prácticamente en tiempo real, permitiendo que el aspirante compare las respuestas que recibe con las preguntas que aparecen en su pantalla, reduciendo considerablemente la necesidad de memorizar contenidos.
Este cambio, añadió, representa un reto mucho mayor para las instituciones educativas que buscan garantizar procesos de admisión transparentes y equitativos.
La UNAM mantiene investigaciones abiertas
El caso ocurre mientras la UNAM mantiene una revisión sobre resultados considerados atípicos en el primer examen de licenciatura aplicado completamente en línea.
La institución informó previamente que presentó una denuncia penal por presuntas prácticas fraudulentas realizadas por personas y empresas que ofrecían servicios ilegales relacionados con el proceso de admisión.
Además, integró una comisión técnica para analizar el desarrollo del concurso y determinar si existieron irregularidades que pudieran haber influido en los resultados obtenidos por algunos aspirantes.
Especialistas consideran que el crecimiento de academias y grupos privados sin regulación ha favorecido la aparición de este tipo de esquemas, los cuales aprovechan la alta demanda de espacios universitarios para ofrecer supuestas ventajas a cambio de importantes cantidades de dinero.
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