El huracán Genevieve se ha intensificado rápidamente en las aguas del Océano Pacífico, alcanzando la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson. Según los reportes emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, la amplia circulación del ciclón, en interacción con el monzón mexicano y la onda tropical número 21, mantendrá un temporal de lluvias intensas, ráfagas de viento y alto oleaje en las regiones del occidente, sur, sureste y noroeste del territorio nacional durante el inicio de esta semana de julio de 2026.
El centro del ciclón tropical se localizó a 855 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima, registrando vientos máximos sostenidos de 220 kilómetros por hora y un desplazamiento constante hacia el oeste-noroeste a 22 kilómetros por hora. Aunque hasta el momento los modelos numéricos de predicción no prevén un impacto directo en tierra firme y no se han emitido alertas de vigilancia costera obligatoria, el NHC advirtió que el sistema continuará fortaleciéndose en las próximas 24 horas, generando peligrosas marejadas y corrientes de resaca que ya comienzan a golpear el litoral suroeste de México y que se extenderán hacia el sur de la península de Baja California.
Distribución de las lluvias y riesgos para la población
El pronóstico oficial a 96 horas del SMN detalla que el ingreso de humedad favorecerá precipitaciones acumuladas de gran volumen en múltiples entidades. Las zonas con mayor riesgo de lluvias puntuales intensas (de 75 a 150 mm) abarcan el sur de Veracruz, el oeste y sur de Chiapas, el oeste de Tabasco y el este de Oaxaca. Asimismo, se anticipan lluvias fuertes a muy fuertes (de 50 a 75 mm) en sectores de Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y el suroeste de Puebla.
Las autoridades de Protección Civil alertaron que la fuerza de las precipitaciones podría estar acompañada de descargas eléctricas atmosféricas y caída de granizo. Existe un riesgo latente de encharcamientos severos, deslaves en zonas montañosas e inundaciones en cuencas bajas por el rápido incremento en los niveles de ríos y arroyos.
En la franja costera de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, los reportes marinos prevén oleaje de entre dos y tres metros de altura, reforzado por el fenómeno de mar de fondo. Se instó a la navegación marítima y a las comunidades turísticas a extremar precauciones, atender las indicaciones de las autoridades portuarias y evitar adentrarse al mar mientras prevalezcan las condiciones climáticas adversas.









