La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) confirmó que el próximo 24 de noviembre se llevará a cabo un mega bloqueo nacional en alianza con organizaciones campesinas. El movimiento busca presionar al Gobierno federal para atender la creciente inseguridad, extorsiones y ataques en carreteras, problemas que —según el gremio— llevan años sin resolverse.
Jeannet Chumacero, vicepresidenta de Comunicación y Enlace de la ANTAC, declaró en entrevista radiofónica que el paro surge después de meses sin avances en las mesas de diálogo con autoridades. “El campo y el transporte son importantes en la economía de nuestro país; sin embargo, somos los sectores más vulnerables y olvidados por el gobierno”, afirmó.

¿En qué consistirá el paro de transportistas?
La protesta contempla que los operadores no salgan a carretera, eviten cargar mercancía y que las organizaciones campesinas encabecen bloqueos en puntos estratégicos del país. Chumacero insistió en que la finalidad no es afectar a la ciudadanía, sino “ejercer una voz de justicia” ante el abandono institucional.
El movimiento también denuncia la corrupción y extorsión que persiste en carreteras, donde transportistas y campesinos señalan abusos cometidos por elementos de la Guardia Nacional, policías estatales y municipales, además de grupos criminales.

Estados que podrían verse afectados
Aunque la ANTAC reservó la logística final “por seguridad”, sí adelantó que habrá bloqueos en:
Chihuahua
Michoacán
Jalisco
Chiapas
Además, podrían registrarse afectaciones en Ciudad de México, Estado de México, Querétaro, Sonora, Zacatecas, Tamaulipas, Veracruz y Puebla.
La instrucción para los operadores es clara: no salir a carretera el 24 de noviembre. Solo se permitirá el paso a ambulancias y servicios de emergencia. La vocera añadió que han recibido intimidaciones vía redes sociales y llamadas telefónicas, por lo que la organización mantiene en reserva los detalles operativos hasta el domingo por la noche.
Inseguridad y extorsiones: las principales demandas
La protesta coloca en el centro la crítica situación de inseguridad en carreteras. La ANTAC advierte que tanto operadores como ciudadanos sufren asaltos constantes, mientras que el Estado mantiene una respuesta insuficiente.
Chumacero denunció además prácticas recurrentes de extorsión por parte de cuerpos policiales. “La corrupción y la extorsión existen por algunos elementos de la Guardia Nacional, seguridad pública estatal y hasta policías municipales”, aseguró.
A esto se suma la falta de trámites esenciales para el sector, como la expedición de placas, licencias y citas médicas, lo que facilita que autoridades presionen o condicionen a los transportistas.

El campo también protesta: abandono y precios injustos
Organizaciones como el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano se unirán al paro para exigir precios justos, apoyos y atención al abandono histórico del sector rural. Productores de frijol, maíz y otros cultivos en entidades como Guanajuato, Chihuahua, Jalisco y distintas zonas agrícolas ya confirmaron su participación.
La alianza entre campesinos y transportistas fortalece el impacto del movimiento, ya que ambos sectores consideran que las fallas institucionales afectan directamente la cadena de suministro y la producción nacional.
*OCR














