Una contadora mexicana de 36 años se convirtió en una de las piezas financieras del Cártel Jalisco Nueva Generación que Estados Unidos quiere localizar. Griselda Margarita Arredondo Pinzón, alias “Gris”, es señalada por autoridades estadounidenses como presunta operadora financiera de alto rango del CJNG, y existe una recompensa de hasta 2 millones de dólares por información que conduzca a su arresto y/o condena.
Su caso expone una fuente de dinero del cártel alejada de las rutas tradicionales de narcotráfico: fraudes contra estadounidenses propietarios de tiempos compartidos en México, realizados mediante call centers, pagos anticipados y posteriores operaciones para mover y lavar el dinero obtenido de las víctimas.
¿Quién es “Gris”, la mujer buscada por el FBI?
El FBI identifica a Griselda Margarita Arredondo Pinzón como mexicana, nacida el 1 de junio de 1990, y registra como ocupación “High-Level Accountant”, contadora de alto nivel. En su ficha aparece con el alias “Gris” y es clasificada como una presunta operadora financiera de alto rango del CJNG.
La agencia también advierte que debe ser considerada armada y peligrosa. La orden federal de arresto fue emitida el 27 de octubre de 2025 por el Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, después de que fuera acusada de conspiración para cometer fraude electrónico y conspiración para lavar dinero.
La recompensa no procede directamente del FBI. Los 2 millones de dólares son ofrecidos mediante el Programa de Recompensas contra el Crimen Organizado Transnacional del Departamento de Estado de Estados Unidos, mientras que el FBI participa en la búsqueda y recibe información sobre su ubicación.
De tiempos compartidos a dinero para el CJNG
La acusación estadounidense describe un esquema que habría funcionado durante años desde call centers instalados en México.
Los operadores contactaban a estadounidenses que poseían tiempos compartidos y les presentaban supuestas oportunidades para vender, rentar o gestionar sus propiedades. Para completar las operaciones exigían dinero por adelantado bajo conceptos como impuestos, comisiones y gastos administrativos.
Cuando las víctimas pagaban, el dinero era enviado a cuentas bancarias controladas por personas vinculadas con la estructura. La investigación sostiene que después esos fondos eran transferidos y procesados mediante una red diseñada para ocultar su origen y canalizar recursos al CJNG.
El esquema tenía incluso una segunda etapa. Algunas víctimas eran contactadas posteriormente por personas que se presentaban como abogados o funcionarios gubernamentales y aseguraban poder recuperar el dinero perdido, pero nuevamente les exigían pagos anticipados.
Una oficina central habría controlado los call centers
El papel atribuido a “Gris” va más allá de llevar cuentas.
Documentos judiciales señalan que Arredondo Pinzón trabajaba como contadora en una oficina central controlada por el CJNG, desde donde presuntamente se supervisaban las operaciones de diferentes call centers administrados por otros contadores.
La estructura habría recibido información sobre las cuentas bancarias utilizadas para captar los pagos de las víctimas y posteriormente movía los recursos hacia México.
El FBI sostiene que durante aproximadamente una década esta operación habría lavado cientos de millones de dólares en ingresos alternativos utilizados para financiar actividades del CJNG, incluido su negocio de drogas y armas.
“Gris” es media hermana de “El Tarjetas”
Otro elemento central del caso es su relación con Julio César Montero Pinzón, conocido como “El Tarjetas”, “Moreno” o “El Chess”, señalado por Estados Unidos como integrante de alto rango del CJNG.
Arredondo es su media hermana. Ambos fueron acusados en Nueva York por su presunta participación en el esquema internacional de fraude y lavado relacionado con los tiempos compartidos.
En agosto de 2026, Estados Unidos elevó además las recompensas relacionadas con varios integrantes del cártel: por “El Tarjetas” ofrece hasta 10 millones de dólares, mientras que por Arredondo Pinzón mantiene los 2 millones de dólares.
Miles de estadounidenses han perdido millones con estos fraudes
El alcance del problema va más allá del expediente individual de “Gris”.
Entre aproximadamente 2019 y 2024, unas 6 mil víctimas estadounidenses reportaron pérdidas cercanas a 350 millones de dólares por fraudes de tiempos compartidos vinculados con operaciones realizadas desde México, de acuerdo con el Departamento de Justicia.
Esa cifra corresponde al fenómeno general investigado por las autoridades y no significa que los 350 millones hayan sido obtenidos personalmente por Arredondo Pinzón.
La investigación estadounidense plantea que este tipo de fraude permitió al CJNG diversificar sus fuentes de financiamiento: además del tráfico de drogas, la organización habría recurrido a estafas financieras complejas y lavado de dinero para obtener recursos.
El Tesoro ya la había sancionado desde 2024
“Gris” estaba bajo la lupa de Estados Unidos antes de que se hiciera pública la acusación penal de Nueva York.
El 16 de julio de 2024, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro sancionó a Arredondo Pinzón por su presunto apoyo a las actividades de fraude de tiempos compartidos del CJNG. La dependencia la describió entonces como una contadora radicada en Puerto Vallarta, Jalisco.
La medida también alcanzó a Constructora Sandgris, empresa vinculada con ella por el Tesoro estadounidense. La acción formó parte de una ofensiva financiera dirigida contra contadores, compañías y facilitadores asociados con este negocio del cártel.
Podría enfrentar hasta 20 años por cada cargo
Arredondo Pinzón continúa requerida por las autoridades estadounidenses y aparece actualmente dentro de las personas buscadas por el FBI por conspiración para cometer fraude electrónico y lavado de dinero.
En caso de ser detenida, llevada ante un tribunal y declarada culpable, podría enfrentar hasta 20 años de prisión por cada cargo relacionado con el esquema de fraude. Las imputaciones permanecen como acusaciones y deberá considerarse inocente mientras no exista una sentencia condenatoria.
La persecución de “Gris” muestra el otro frente de la ofensiva estadounidense contra el CJNG: seguir el dinero. Detrás de llamadas sobre supuestas ventas de tiempos compartidos, fiscales e investigadores aseguran haber encontrado una estructura capaz de convertir fraudes a particulares en recursos para una de las organizaciones criminales más poderosas de México.
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