Venezuela solicitó formalmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) que declare ilegales los ataques militares estadounidenses realizados frente a sus costas, los cuales —según el gobierno venezolano— han causado la muerte de al menos 27 personas.
La petición fue presentada por el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, mediante una carta enviada el miércoles y vista por Reuters, en la que denuncia que los ataques se efectuaron contra lanchas civiles que navegaban en aguas internacionales.

Caracas pide respaldo a su soberanía
En el documento, Venezuela pide al Consejo de Seguridad que investigue los ataques para “determinar su naturaleza ilegal” y que emita una declaración reafirmando el respeto irrestricto a la soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados, con énfasis en el caso venezolano.
Moncada sostuvo que las operaciones de Washington violan la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, al realizarse sin autorización del organismo ni pruebas sobre el supuesto tráfico de drogas.
Estados Unidos invoca el derecho a la legítima defensa
De acuerdo con fuentes diplomáticas, Estados Unidos defendió su posición ante el Consejo argumentando que sus acciones son coherentes con el artículo 51 de la Carta de la ONU, que permite a un Estado actuar en legítima defensa frente a ataques armados.
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que el presidente Donald Trump continuará utilizando la comunidad de inteligencia, el Departamento de Defensa y la diplomacia “para defender la soberanía de Estados Unidos contra acciones que están matando activamente a estadounidenses”.
Waltz también declaró en Fox News que “Venezuela puede llevar lo que quiera a la ONU, pero el artículo 51 le permite a un país defenderse, y eso es lo que el presidente Trump está haciendo y va a hacer”.

Limitaciones en el Consejo de Seguridad
Aunque el Consejo de Seguridad celebró una reunión a petición de Venezuela, Rusia y China, las posibilidades de que adopte una resolución o medida formal son mínimas, debido al poder de veto que posee Estados Unidos.
La sesión, realizada el viernes, sirvió únicamente para discutir las tensiones generadas por los ataques en el Caribe y la presencia militar estadounidense en la región, reforzada desde las órdenes directas emitidas por Trump.
Contexto regional y tensiones en aumento
El refuerzo militar estadounidense en el sur del Caribe ha sido interpretado por varios países como un intento de presión política sobre el gobierno de Nicolás Maduro, mientras Washington sostiene que las operaciones buscan combatir el narcotráfico internacional.
Esta escalada reaviva las fricciones entre ambos países y podría trasladar la disputa diplomática a nuevos foros multilaterales, donde Venezuela busca apoyo de aliados como Rusia y China para contrarrestar la influencia de Estados Unidos.
*OCR














