El Club Boca Juniors quedó eliminado de la CONMEBOL Libertadores 2026 tras perder 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera. El gol de Clemente Montes fue suficiente para que el conjunto chileno avanzara a los octavos de final y dejara al equipo de Claudio Úbeda relegado a los playoffs de la Copa Sudamericana.
En una noche fría en Buenos Aires, el Xeneize no mostró juego ni efectividad, y la figura de su capitán Leandro Paredes no apareció para rescatar al equipo.
Primer tiempo: paciencia convertida en pasividad
Durante los primeros 45 minutos, Boca controló la posesión pero careció de profundidad ofensiva. Las aproximaciones llegaron únicamente desde la pelota parada, con intentos poco peligrosos.
Universidad Católica aprovechó una contra aislada y marcó el único gol del partido. El Xeneize se fue al descanso con nerviosismo y errores no forzados, sin capacidad de reacción.
Segundo tiempo: desesperación y eliminación
En el complemento, Boca salió con desesperación y desprolijidad. Sin conexión colectiva y con un Paredes apagado, el equipo se diluyó en nerviosismo.
- Valencia salvó en la línea una de las pocas chances claras.
- Milton Giménez fue abucheado por la hinchada.
- Los cambios de Úbeda (Herrera por Velasco, Pellegrino por Romero) no fueron gravitantes.
- Miguel Merentiel, lesionado, ingresó en el tramo final pero no pudo cambiar el destino.
- Un gol de Ángel Romero fue anulado por el VAR por posición adelantada.
La Bombonera terminó reprobando al equipo con el grito de “Que se vayan todos”, reflejo de una crisis deportiva e institucional.
Balance del grupo: de la ilusión a la decepción
Boca había debutado con victorias ante Universidad Católica en Chile (2-1) y Barcelona en La Bombonera (3-0), lo que generó ilusión. Sin embargo, las derrotas ante Cruzeiro (1-0) y Barcelona en Ecuador complicaron la clasificación.
Llegó a la última fecha obligado a ganar, pero no lo logró y se despidió de la Libertadores con un balance negativo.
Reacción de la hinchada
Tras la eliminación, los hinchas descargaron su enojo contra la CONMEBOL, los jugadores, el cuerpo técnico y la dirigencia. El ambiente en La Bombonera evidenció una crisis que se arrastra desde hace tiempo.
El desenlace obliga al club a replantear su futuro inmediato, mientras afronta los playoffs de la Sudamericana y espera que el Mundial 2026 atenúe la tensión en el plano local.









