La reapertura del ahora Estadio Banorte dejó una imagen poderosa, pero no un ganador. México empató 0-0 con Portugal en el partido que marcó el regreso del antiguo Estadio Azteca, en un ensayo de alto perfil de cara al Mundial de 2026.
El resultado contó una historia doble. Dentro de la cancha hubo pocas emociones y mucho orden defensivo. Fuera de ella, el foco estuvo en el regreso del estadio más simbólico del futbol mexicano, rebautizado comercialmente como Estadio Banorte y listo para convertirse en una de las sedes más importantes de la próxima Copa del Mundo.
Portugal llegó sin Cristiano Ronaldo, ausente por lesión, y eso redujo parte del morbo alrededor del encuentro. Aun así, el partido mantuvo peso internacional por el rival, por el contexto de la reinauguración y por lo que representa para la preparación de México antes del arranque del Mundial.
Un empate sin goles en la noche del regreso
El marcador final fue 0-0. El amistoso dejó más lectura táctica que espectáculo ofensivo.
Para México, el duelo sirvió como una prueba seria ante una selección europea de primer nivel en el tramo final rumbo al Mundial. Para Portugal, fue una escala de preparación en Norteamérica antes de continuar su actividad internacional.
El Azteca vuelve como Estadio Banorte
La reapertura se dio después de casi dos años de trabajos de remodelación, en medio de una carrera contrarreloj para tener listo el inmueble.
El cambio de nombre también formó parte del contexto de la noche. Aunque para gran parte de la afición sigue siendo el Azteca, ahora opera comercialmente como Estadio Banorte. Durante el Mundial, por lineamientos de FIFA, la sede será identificada con otra denominación oficial.
Por qué este partido importaba más allá del marcador
No fue un amistoso cualquiera. El encuentro funcionó como la gran prueba del estadio antes del Mundial 2026, torneo en el que México abrirá la competencia en la capital del país.
Eso elevó el valor del México vs Portugal incluso sin una exhibición brillante. El partido ayudó a medir accesos, operación, seguridad, rutas de llegada y experiencia general del público en un escenario que será central para el torneo.
La ausencia de Cristiano Ronaldo cambió el ambiente
La expectativa de ver a Cristiano Ronaldo en la reinauguración del estadio fue alta, pero el delantero no entró en la convocatoria por una lesión muscular.
Su baja no anuló el interés del partido, pero sí modificó el tono del evento para una parte del público. Aun sin su principal figura, Portugal mantuvo atractivo suficiente para sostener la atención sobre el amistoso.
Una reinauguración marcada también por un hecho trágico
La noche quedó atravesada por una noticia grave: un aficionado murió tras caer desde una zona de palcos poco antes del partido.
Ese hecho ensombreció la reinauguración y se volvió parte inevitable del balance de la jornada, en una noche que combinó expectativa mundialista, regreso simbólico del estadio y atención sobre la operación del inmueble.
Lo que deja México tras el 0-0 ante Portugal
En lo estrictamente futbolístico, México salió con una prueba seria, sin victoria pero también sin derrota, ante un rival exigente. En lo simbólico, el regreso al antiguo Azteca devolvió a la selección a su escenario más cargado de historia justo antes del Mundial.
La nota principal, entonces, no fue solo el 0-0. Fue la reapertura de un estadio clave para 2026, la medición real de su operación y la confirmación de que el camino hacia el Mundial ya entró en su fase más visible.
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