La competencia de moguls femenil en Milano Cortina 2026 fue una de las más emocionantes de la jornada olímpica. Cada descenso modificó la clasificación parcial, obligando a las principales favoritas a arriesgar en cada salto y giro.
El nivel técnico, la velocidad en la zona de bumps y la precisión en los elementos aéreos marcaron una definición cerrada, donde cualquier error podía costar el podio.
Elizabeth Lemley responde en el momento decisivo
En el descenso definitivo, Elizabeth Lemley presentó una rutina sólida y equilibrada. Mostró gran control en la sección de montículos (bumps) y ejecutó saltos limpios en la fase aérea, elementos clave para alcanzar una puntuación final de 82.30 puntos.
Su desempeño fue suficiente para mantenerse en la cima de la clasificación y asegurar la medalla de oro, consolidando su crecimiento dentro del circuito internacional de esquí freestyle.

Dominio estadounidense: oro y plata en el podio
Estados Unidos completó una jornada histórica al conseguir el 1-2 en el moguls femenil. Jaelin Kauf obtuvo 80.77 puntos, resultado que le permitió quedarse con la medalla de plata.
Desde las rondas previas, las representantes estadounidenses marcaron el ritmo de la competencia, mostrando consistencia técnica y fortaleza mental en cada ejecución.
Perrine Laffont se queda con el bronce
La francesa Perrine Laffont logró subirse al podio con 78.00 puntos, aprovechando su turno final para escalar posiciones en una definición que se resolvió por detalles mínimos.
Su actuación confirmó la competitividad europea en la disciplina y añadió dramatismo a una final que mantuvo la expectativa hasta el último descenso.
Moguls femenil: espectáculo y alto nivel en Milano Cortina 2026
El resultado de esta prueba reafirma el alto nivel competitivo del esquí freestyle olímpico. La actuación de Lemley no solo representa un logro personal, sino que coloca nuevamente a Estados Unidos en lo más alto del moguls femenil en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026.
La final dejó emociones intensas, precisión técnica y una lucha cerrada por las medallas, consolidando al moguls como una de las disciplinas más espectaculares del programa olímpico invernal.














