El caso del coach fitness Ángel R. ha causado conmoción en San Pedro Cholula, luego de que fuera detenido como presunto responsable del asesinato de sus padres y de las lesiones provocadas a un adolescente dentro de una vivienda ubicada en la junta auxiliar de Santiago Momoxpan.
Antes de su detención, el hombre de 30 años proyectaba en redes sociales una imagen de disciplina, fortaleza mental y superación personal. En sus publicaciones afirmaba ser nutricionista deportivo, entrenador profesional de musculación y especialista en preparación física para mujeres y hombres.
Aunque aseguraba haber crecido bajo una educación dura, también expresaba agradecimiento hacia sus padres por la formación que recibió durante su infancia. En distintos mensajes sostenía que gran parte de sus conocimientos y valores provenían precisamente de ellos.
En una reflexión publicada meses antes del crimen escribió que había vivido "en un ambiente donde tuve todos los miedos del mundo", pero aseguró que esa experiencia le permitió fortalecer su carácter y enfrentar las dificultades de la vida.

Compartía mensajes sobre amor, perdón y superación
Además de promocionar rutinas de entrenamiento y planes alimenticios personalizados, Ángel R. acostumbraba publicar mensajes motivacionales relacionados con el desarrollo personal.
En una de sus publicaciones aseguró que no creía plenamente en las religiones, pero sí en principios como el amor y el perdón, valores que consideraba indispensables para superar cualquier situación complicada.
También explicaba a sus alumnos que el gimnasio no sólo servía para transformar el cuerpo, sino también la mente y la personalidad de quienes entrenaban de manera constante.
Una exalumna relató que el entrenador siempre se mostraba acelerado y hablaba con rapidez durante las sesiones. Recordó que incluso le comentó que deseaba ser más que un preparador físico y convertirse en un apoyo para las personas que acudían con él.
Días antes de los hechos, publicó en redes sociales que regalaría algunas de sus pertenencias porque planeaba mudarse de domicilio, publicación que posteriormente cobró relevancia tras conocerse el crimen.
Gimnasio se deslindó y surgen versiones sobre adicciones
Una semana antes del doble homicidio, el gimnasio Bun Bun, ubicado sobre la Recta a Cholula, informó mediante un comunicado que Ángel R. ya no formaba parte de su equipo de trabajo, aunque no explicó las causas de su salida.
De acuerdo con fuentes consultadas, el entrenador presuntamente enfrentaba una adicción al cristal y recientemente había salido de un centro de rehabilitación.
Asimismo, trascendió que fue descalificado del certamen Mr. Fitness Puebla, presuntamente tras detectarse el consumo de sustancias prohibidas durante la competencia.
Después de aquella descalificación, el propio entrenador publicó un video acompañado del mensaje: "Ese día no merecía perder, pero necesitaba la derrota para mejorar".

Fiscalía investiga el presunto parricidio
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 26 de julio, cuando vecinos reportaron al número de emergencias el comportamiento agresivo de un hombre dentro de una vivienda.
Al ingresar al inmueble, policías municipales localizaron sin vida a Ángel Ponciano y Luz María Morales, padres del ahora detenido, quienes presentaban lesiones provocadas presuntamente por golpes.
En la vivienda también fue encontrado un adolescente gravemente herido, quien fue trasladado al Hospital General de Cholula para recibir atención médica.
La Fiscalía General del Estado de Puebla mantiene abierta la investigación por homicidio doloso y lesiones, mientras Ángel R. permanece detenido como principal sospechoso del presunto parricidio.

*BC