El sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, fue asesinado a tiros en el municipio de Lolotla, Hidalgo, donde autoridades localizaron su cuerpo durante la mañana del 15 de septiembre.
El religioso era párroco de la comunidad de Santa Cruz, perteneciente a la Diócesis de Huejutla, y su muerte provocó pronunciamientos de integrantes de la Iglesia católica, quienes expresaron su solidaridad con familiares y feligreses.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó el homicidio y solicitó a las autoridades esclarecer los hechos mediante una investigación que permita determinar las circunstancias del crimen.

Localizan al sacerdote en carretera de Lolotla
De acuerdo con los reportes sobre el caso, el cuerpo de Román de la Cruz Hernández fue encontrado en la carretera Tolago-Tetlapaya, en el municipio de Lolotla.
El sacerdote presentaba heridas provocadas por arma de fuego. En el sitio también fueron localizados indicios relacionados con el ataque, entre ellos un mensaje cuyo contenido no ha sido difundido oficialmente.
Autoridades realizaron las diligencias correspondientes y trasladaron los indicios para integrar la investigación por el homicidio del sacerdote.
CEM pide esclarecer asesinato del párroco
Tras conocerse el crimen, la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su cercanía con la Diócesis de Huejutla, así como con familiares y personas cercanas al sacerdote.
La organización religiosa señaló la importancia de que las autoridades investiguen el caso y se esclarezca la muerte del párroco de Santa Cruz.
La Diócesis de Huejutla también manifestó su pesar por el fallecimiento del religioso y pidió atención al caso para conocer las circunstancias en las que ocurrió el ataque.
Román de la Cruz Hernández ejercía su labor pastoral en Hidalgo
El sacerdote desarrollaba su actividad pastoral en la región de la Huasteca hidalguense, donde era reconocido por su trabajo dentro de la comunidad católica.
Su asesinato generó reacciones entre integrantes de la Iglesia, quienes destacaron la necesidad de atender el caso y garantizar el esclarecimiento del homicidio.
La investigación permanece en manos de las autoridades correspondientes, mientras se realizan las diligencias para establecer cómo ocurrió el ataque contra el sacerdote.
*BC