La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre la nueva licencia solicitada por Rubén Rocha Moya para separarse de la gubernatura de Sinaloa. Desde Palacio Nacional afirmó: que no le pareció “pertinente, por decir lo menos” que regresara al gobierno el viernes, y reiteró que no tuvo conocimiento previo del hecho.
Se trató, dijo, de una decisión personal, al tiempo que consideró que su salida es “lo mejor” para su entidad.
Este domingo, a unas horas del regreso de Rocha Moya al gobierno estatal, el deslinde de Morena sobre esa determinación y su decisión de volver a separarse del cargo. Agregó: “igual de... como tomó la decisión personal de regresar, también fue una decisión personal de retirarse. Creo que es lo mejor para Sinaloa”, declaró con cubrebocas Sheinbaum el domingo 23 de agosto.
La crisis política generó una guerra fratricida entre los grupos de Morena, el que encabeza y está alrededor de la presidenta Sheinbaum, y el de los sectores duros de la 4T, que se identifican con el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
La nueva licencia se produjo apenas un día después de que Rocha Moya retomara sus funciones como gobernador, luego de permanecer más de tres meses separado del cargo. El gobierno de Sinaloa confirmó el 21 de agosto su reincorporación y el mandatario incluso volvió a encabezar actividades oficiales
Sheinbaum confirmó que no mantiene comunicación con Rocha Moya desde que éste solicitó su primera licencia para separarse temporalmente del gobierno sinaloense. “No hablo con él desde que... desde la primera vez que pidió licencia”, insistió.
En corto, desde Palacio Nacional se organizó un frente con Morena, el gabinete, los gobernadores, senadores y diputados federales para criticar el regreso del mandatario de Sinaloa.
La primera separación ocurrió en mayo. El Congreso de Sinaloa concedió a Rocha Moya una licencia por más de 30 días a partir del 2 de mayo y designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.
El gobierno federal mantuvo su coordinación con la administración estatal. El Gabinete de Seguridad acudió a Sinaloa y aseguró que el respaldo federal continuaría, particularmente en materia de seguridad
El nuevo episodio comenzó el viernes pasado, cuando Rocha Moya anunció su regreso a la gubernatura después de más de tres meses de ausencia, lo que cayó como balde agua fría en Palacio Nacional, con quien no se tuvo la consideración de avisarle lo que iba a suceder y se enteraron como el resto de los mexicanos a través de las redes sociales.
“Hace más de tres meses me separé del cargo, con la decisión de no interferir en ningún proceso. Hoy, estoy de regreso”, presumió Rocha.
Su reincorporación, impulsada por los sectores duros de su partido, duró poco.
El sábado 22 de agosto presentó ante el Congreso de Sinaloa un nuevo escrito para solicitar una licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días. A diferencia de su primera separación, el documento no detalla los motivos que lo llevaron a tomar nuevamente esa decisión.
Rocha Moya acompañó el anuncio con un breve mensaje en sus redes sociales: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”, con lo que replicaba afirmaciones de la presidenta.
La frase apareció después de que Sheinbaum publicara un posicionamiento en el que sostuvo que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación” y sentenció “la ambición desnuda del poder por el poder.
Entre ambos hechos, Morena también marcó distancia de la decisión inicial del sinaloense de regresar al gobierno. En un comunicado fechado el 21 de agosto, la dirigencia del partido aseguró que no tuvo conocimiento previo de la reincorporación y calificó la determinación como personal.
“Morena informa que esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”, señaló.
El partido recordó además que las autoridades mexicanas mantienen investigaciones relacionadas con el caso y manifestó que respetará el debido proceso y los resultados de las indagatorias, en un mensaje directo de que Rocha Moya tiene pendientes con la Justicia.
Después del posicionamiento de Sheinbaum sobre anteponer los intereses nacionales a los personales, figuras de la Cuarta Transformación como Clara Brugada, Alejandro Armenta, Marcelo Ebrard y Ariadna Montiel expresaron públicamente su respaldo a la presidenta.
Dejó dos definiciones sobre la nueva separación de Rocha Moya: sostuvo que no intervino para que abandonara nuevamente la gubernatura y aseguró que no ha hablado con él desde su primera licencia, pero consideró que la decisión adoptada por el mandatario es “lo mejor para Sinaloa”.
La guerra no termina. En menos de 15 días se sabrá quién es la candidata o el candidato de Morena al gobierno de Sinaloa. La batalla continuará.
De las anécdotas que se cuentan
La reincorporación Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presunta colusión con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, generó reacciones de rechazo a nivel federal y de agencias internacionales.
Claudia Sheinbaum declaró que ningún interés de carácter personal debe colocarse por encima de los intereses de la población y del país.
La guerra estaba declarada, horas después el gobernador volvió a solicitar licencia.
Mientras las autoridades mexicanas rechazan dar curso al trámite por considerar insuficientes las pruebas, los procesos en Nueva York contra colaboradores cercanos avanzan tras la excarcelación de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien permanece bajo custodia confidencial para integrarse al programa de testigos colaboradores de la fiscalía norteamericana.
En su mensaje, Sheinbaum advirtió sobre los riesgos de ejercer la función pública sin principios ni límites, instando a que el interés público prevalezca sobre cualquier persona o grupo.
Horas después, Rocha Moya abandonó el Palacio de Gobierno de Culiacán.
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto
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