El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estuvo en riesgo durante las negociaciones comerciales de 2026, pero aseguró que logró superarse la amenaza de su desaparición y que el acuerdo continuará vigente durante los próximos diez años, con revisiones anuales.
El funcionario hizo estas declaraciones el martes 20 de octubre, después de comparecer en privado ante integrantes de la Junta de Coordinación Política y comisiones del Senado de la República. También defendió los resultados obtenidos por México frente a las medidas comerciales del gobierno estadounidense de Donald Trump.
Ebrard sostuvo que la revisión de 2026 será probablemente la más amplia y que los siguientes ejercicios anuales podrían abordar menos asuntos, conforme se resuelvan los puntos de desacuerdo entre los socios comerciales.
¿Por qué el T-MEC tendrá revisiones anuales?
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 y su mecanismo de revisión establece un periodo inicial de vigencia de 16 años, hasta 2036. Para extenderlo por otro periodo de 16 años se requiere la conformidad de México, Estados Unidos y Canadá.
Durante la primera revisión conjunta, celebrada el 1 de julio de 2026, Estados Unidos no aceptó extender el tratado por otros 16 años, de acuerdo con una notificación oficial publicada por la Oficina del Representante Comercial estadounidense.
Por esa razón, el acuerdo entró en un mecanismo de revisiones anuales. Su vigencia actual llega hasta julio de 2036, salvo que los tres países acuerden formalmente una nueva extensión.
La declaración de Ebrard sobre los próximos diez años corresponde, por tanto, al periodo que resta de la vigencia original del tratado. No representa una nueva prórroga de diez años ya firmada.

México busca reducir aranceles a autos, acero y aluminio
El secretario de Economía aseguró que México mantiene una posición comercial más favorable que otros países que exportan a Estados Unidos.
Según las cifras que presentó, las mercancías mexicanas enfrentan un arancel efectivo aproximado de 3.2%, frente al 22% que atribuyó a las exportaciones de China.
Sin embargo, reconoció que todavía existen gravámenes que afectan a industrias estratégicas para México, principalmente la automotriz, siderúrgica y del aluminio.

El gobierno mexicano busca reducir los aranceles impuestos por Estados Unidos al amparo de la Sección 232, una disposición comercial estadounidense que permite aplicar restricciones a determinadas importaciones por razones de seguridad nacional.
Ebrard también manifestó su intención de concluir los acuerdos pendientes antes de terminar 2026, con el propósito de ofrecer mayor certidumbre a las empresas que invierten y producen en América del Norte.
Ebrard defiende la negociación y anticipa mejores expectativas económicas
Tras su encuentro con los senadores, el funcionario rechazó que las negociaciones comerciales representen un fracaso para México.
Argumentó que el país conserva condiciones favorables de acceso al mercado estadounidense y mantiene un volumen de exportaciones superior al de otros competidores.
En materia económica, señaló que los indicadores correspondientes a julio, agosto y septiembre muestran una tendencia positiva. A partir de esos resultados, consideró que podrían revisarse al alza las expectativas de crecimiento de México.
El secretario también explicó que las conversaciones comerciales con Estados Unidos se mantienen separadas de otros asuntos de la relación bilateral, como seguridad, migración y combate al narcotráfico.
El gobierno mexicano continúa negociando condiciones arancelarias para las industrias afectadas, mientras que el T-MEC permanece sujeto al procedimiento de revisión anual establecido en el propio tratado.
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