La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este lunes 12 de octubre que México y Estados Unidos mantienen negociaciones sobre el T-MEC, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo para reducir los aranceles aplicados a las exportaciones mexicanas de automóviles, acero y aluminio.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que las conversaciones continúan y que existen avances, pero señaló que las diferencias comerciales siguen pendientes de solución. También aclaró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permanece vigente y no ha sido cancelado.
Uno de los principales desacuerdos se encuentra en la duración del acuerdo: México y Canadá buscan ampliarlo por un nuevo periodo de 16 años, mientras Estados Unidos decidió no aceptar todavía esa extensión y mantener el mecanismo de revisiones anuales.
La situación mantiene abiertas las negociaciones sobre las condiciones comerciales de América del Norte, especialmente en sectores industriales que dependen de las exportaciones y de las cadenas de suministro entre los tres países.
México busca reducir aranceles a autos, acero y aluminio
La presidenta señaló que una de las prioridades de México es conseguir una reducción de los gravámenes estadounidenses que afectan a las exportaciones de vehículos, acero y aluminio.
Estos sectores forman parte de las actividades manufactureras que mantienen una estrecha relación comercial con Estados Unidos y Canadá.
Sheinbaum explicó que el gobierno mexicano también busca evitar la imposición de nuevos aranceles durante el proceso de revisión del T-MEC, con el objetivo de ofrecer mayor certidumbre a las empresas que producen y comercian en la región.
Sin embargo, reconoció que todavía no existe un acuerdo final sobre esos impuestos.
Aunque hay avances en las conversaciones, Washington no ha confirmado una eliminación general de los aranceles vigentes sobre los tres sectores.
La mandataria sostuvo que el diálogo continuará para alcanzar condiciones más favorables para las exportaciones mexicanas.
La negociación arancelaria es distinta de la vigencia jurídica del tratado, por lo que ambos asuntos deben analizarse por separado.
¿Por qué Estados Unidos revisará el T-MEC cada año?
El desacuerdo sobre la ampliación del tratado se relaciona con el mecanismo previsto en el artículo 34.7 del T-MEC.
El acuerdo comercial entró en vigor el 1 de julio de 2020, con una duración inicial de 16 años y una revisión conjunta programada para el sexto aniversario de su entrada en vigor.
Esa primera revisión se realizó el 1 de julio de 2026, cuando los tres países examinaron su funcionamiento y la posibilidad de extenderlo por un nuevo periodo.
México y Canadá manifestaron su interés en una ampliación de 16 años, pero Estados Unidos no aceptó entonces prolongar la vigencia bajo las condiciones existentes.
Como consecuencia, se activó el mecanismo que establece revisiones conjuntas anuales hasta que los tres socios acuerden una extensión o llegue el vencimiento previsto del tratado.
Esto no significa que las reglas comerciales deban renegociarse completamente cada año ni que el T-MEC tenga que firmarse de nuevo en cada revisión.
Las reuniones permiten evaluar su funcionamiento y mantener abierta la posibilidad de extenderlo formalmente.

El T-MEC continúa vigente hasta 2036
Una de las aclaraciones centrales de Sheinbaum fue que el T-MEC no ha terminado por la decisión estadounidense de mantener las revisiones anuales.
La vigencia inicial del acuerdo llega hasta el 1 de julio de 2036, conforme al calendario establecido desde su entrada en vigor.
De acuerdo con las disposiciones del tratado, si México, Estados Unidos y Canadá confirman su voluntad de extenderlo, podrá renovarse por un nuevo periodo de 16 años.
La falta de consenso en la revisión de 2026 no produce una cancelación inmediata.
Por el contrario, el mecanismo permite continuar con encuentros anuales para determinar si existen condiciones para aprobar una ampliación.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) confirmó esta situación en un aviso publicado el 5 de octubre de 2026, en el que anunció un proceso de consulta pública como preparación para la revisión conjunta de 2027.
La dependencia estadounidense estableció el 12 de enero de 2027 como fecha límite para recibir comentarios escritos y solicitudes de participación en la audiencia pública correspondiente.
Por lo tanto, el tratado mantiene su vigencia original mientras los gobiernos discuten las condiciones de una posible extensión.
Estados Unidos negocia por separado con México y Canadá
Sheinbaum también explicó que el gobierno de Donald Trump decidió mantener conversaciones bilaterales con sus dos socios comerciales de América del Norte.
Esto significa que Estados Unidos aborda determinados asuntos directamente con México y otros con Canadá, aunque el T-MEC sigue siendo un acuerdo suscrito por los tres países.
Las negociaciones separadas permiten discutir diferencias particulares, como los aranceles y las condiciones de acceso a determinados mercados.
Sin embargo, la revisión y eventual ampliación del T-MEC requieren la participación de México, Estados Unidos y Canadá, conforme a las disposiciones del propio tratado.
La presidenta insistió en que la decisión de Washington no significa la desaparición del marco comercial trilateral.
México continuará participando tanto en las conversaciones bilaterales como en los procedimientos conjuntos establecidos en el acuerdo.
¿Qué falta para alcanzar un acuerdo sobre el T-MEC?
Las conversaciones mantienen varios asuntos pendientes, pero dos concentran la atención inmediata de las declaraciones presidenciales.
El primero es la reducción de aranceles sobre automóviles, acero y aluminio, debido a sus efectos sobre las exportaciones mexicanas.
El segundo es la ampliación de la vigencia del tratado por un nuevo periodo de 16 años, para lo cual se requiere el consenso de los tres gobiernos.
Sheinbaum reconoció que ambos temas continúan en negociación y que todavía no es posible anunciar una resolución definitiva.
Además, el procedimiento de revisión incluye el análisis de las reglas comerciales que regulan el intercambio de bienes y servicios, las condiciones para la inversión y el cumplimiento de los compromisos asumidos por los países participantes.
En el aviso estadounidense de octubre también se abrió la posibilidad de recibir opiniones de empresas y otros actores sobre el funcionamiento del tratado, el ambiente de inversión y las estrategias para fortalecer la competitividad regional.
Los resultados de ese proceso formarán parte de los antecedentes de la próxima revisión anual.
¿Cómo puede afectar la revisión del T-MEC a la industria automotriz de Puebla?
La continuidad del acuerdo comercial y las negociaciones arancelarias tienen especial relevancia para estados como Puebla, donde se concentra una parte importante de la actividad automotriz mexicana.
La entidad cuenta con operaciones de Volkswagen y Audi, además de empresas proveedoras de autopartes y servicios vinculados con las cadenas de suministro de América del Norte.
Los aranceles sobre vehículos y componentes pueden influir en los costos de exportación y en las decisiones comerciales de las empresas que operan en estos sectores.
Por ello, una reducción de gravámenes es uno de los asuntos que sigue la industria manufacturera nacional.
No obstante, las declaraciones de Sheinbaum no incluyeron una estimación específica sobre empleos, producción o inversiones que pudieran verse afectados en Puebla.
Tampoco se anunció un nuevo arancel dirigido exclusivamente a las armadoras instaladas en la entidad.
El seguimiento a las negociaciones resulta relevante por la integración económica entre México y Estados Unidos, pero cualquier consecuencia concreta para las plantas o sus proveedoras deberá documentarse con información de las empresas y autoridades correspondientes.
Por ahora, el T-MEC sigue vigente y las negociaciones continúan sin un acuerdo definitivo sobre los aranceles y su ampliación.
La siguiente revisión anual está prevista para 2027, mientras México mantiene su solicitud de mejores condiciones para las exportaciones y una extensión del tratado por 16 años.
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