El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que buscará un nuevo acuerdo comercial con México y aseguró que su país no necesita a Canadá para concretarlo. La declaración, realizada el sábado 10 de octubre de 2026 durante un mitin en Tennessee, reavivó las dudas sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El mandatario estadounidense planteó la posibilidad de establecer una relación comercial bilateral con México, en lugar de mantener las negociaciones bajo el esquema de los tres países. Sin embargo, no presentó un calendario para la firma del nuevo acuerdo ni explicó qué disposiciones tendría.
La postura ocurre en medio de las conversaciones comerciales encabezadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum, que busca reducir los aranceles estadounidenses a sectores como el automotriz, el acero y el aluminio.
Aunque Trump habló de un nuevo entendimiento, el T-MEC continúa vigente. La declaración tampoco representa una decisión formal para excluir a Canadá ni confirma que México haya aceptado sustituir el tratado por un convenio bilateral.
¿Qué dijo Donald Trump sobre un acuerdo comercial con México?
Durante su intervención en Tennessee, Trump expresó su intención de alcanzar un nuevo convenio con México y sostuvo que Estados Unidos no necesita a Canadá para mantener relaciones comerciales.
La declaración se produjo en un contexto de diferencias entre Washington y Ottawa, especialmente por los aranceles y las condiciones que el gobierno estadounidense pretende establecer para sus socios.
No es la primera ocasión que Trump cuestiona el tratado. Desde junio había planteado públicamente la posibilidad de no renovarlo y argumentado que Estados Unidos podía operar comercialmente sin depender de sus vecinos.
En agosto, el mandatario también afirmó que su administración trabajaba en un nuevo acuerdo con México que, desde su perspectiva, ofrecería mejores condiciones para la economía estadounidense.
La novedad de su declaración del 10 de octubre radica en que volvió a presentar la relación bilateral con México como una alternativa frente a las negociaciones con Canadá.
No obstante, todavía no se ha anunciado un documento negociado, una fecha de firma ni los cambios específicos que pretendería incorporar al intercambio comercial.
¿Trump puede sacar a Canadá del T-MEC?
La posibilidad de negociar directamente con México no significa que Estados Unidos pueda convertir automáticamente el tratado trilateral en un acuerdo de dos países.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 y establece compromisos comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá.
Para cambiar sustancialmente su estructura o reemplazarlo, los gobiernos tendrían que negociar las condiciones correspondientes y cumplir sus procedimientos legales.
El tratado también contiene disposiciones para que cualquiera de los países pueda retirarse mediante una notificación formal, con efectos después del plazo establecido.
Sin embargo, una declaración política no equivale a una notificación de retiro.
Por ahora, el escenario es el de un tratado vigente, acompañado por negociaciones y diferencias entre los gobiernos sobre su futuro.
La administración estadounidense puede buscar entendimientos bilaterales sobre asuntos específicos, pero estos no eliminan por sí mismos los compromisos adquiridos en el acuerdo norteamericano.
¿Qué pasará con el T-MEC después de la revisión de 2026?
La revisión del T-MEC estaba prevista para el 1 de julio de 2026, seis años después de su entrada en vigor.
El proceso permite a los tres países evaluar el funcionamiento del tratado y decidir si desean prolongar su vigencia.
Al no alcanzarse un acuerdo para extenderlo por otros 16 años, el mecanismo contempla revisiones anuales. Esto no significa que el tratado haya desaparecido.
El gobierno mexicano ha señalado que el acuerdo puede mantenerse vigente hasta 2036, mientras continúan las conversaciones entre las partes.
Para México, uno de los objetivos centrales es conservar el acceso a su principal mercado de exportación y ofrecer certidumbre a las empresas que participan en las cadenas productivas de América del Norte.
En cambio, la administración de Trump busca modificar condiciones que considera desfavorables para Estados Unidos, especialmente en sectores industriales y energéticos.
La diferencia entre ambas posiciones explica parte de la incertidumbre que rodea las negociaciones.
México busca reducir aranceles a automóviles, acero y aluminio
La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, han colocado entre sus prioridades la reducción de las tarifas comerciales que Estados Unidos mantiene sobre determinados productos mexicanos.
Las conversaciones incluyen los aranceles al acero, aluminio y vehículos, así como las reglas que determinan qué mercancías pueden recibir beneficios comerciales por su contenido regional.
La industria automotriz enfrenta un panorama especialmente complejo debido a las tarifas y a las diferencias sobre las reglas de origen.
Durante septiembre de 2026, las exportaciones mexicanas de vehículos registraron una caída anual cercana al 12%, mientras que la producción disminuyó aproximadamente 15%.
Estas cifras muestran el entorno de presión que enfrenta una actividad estrechamente vinculada con las plantas y proveedores de Estados Unidos.
El gobierno mexicano busca mantener las ventajas de la integración productiva y reducir los costos adicionales que afectan las exportaciones.
Por su parte, Washington ha insistido en establecer condiciones que favorezcan una mayor producción dentro de su territorio.

¿Cómo afectaría un acuerdo bilateral a Volkswagen y Audi en Puebla?
La discusión comercial tiene especial importancia para estados industriales como Puebla, donde operan plantas automotrices vinculadas con las cadenas de suministro norteamericanas.
Volkswagen, en Cuautlancingo, y Audi, en San José Chiapa, forman parte de una industria que depende de reglas comerciales claras para importar componentes, fabricar vehículos y distribuirlos en distintos mercados.
La sustitución del T-MEC por acuerdos bilaterales podría obligar a revisar condiciones de origen, tarifas y procedimientos aduaneros, dependiendo de lo que finalmente negociaran los gobiernos.
Sin embargo, no existe hasta ahora un nuevo convenio firmado que permita establecer cuáles serían las consecuencias concretas para estas armadoras.
Por esa razón, tampoco puede afirmarse que la declaración de Trump implique de manera inmediata cambios en la producción, los empleos o las inversiones de Volkswagen y Audi.
Lo que sí representa es un nuevo elemento de incertidumbre para las empresas que necesitan planear inversiones y operaciones con varios años de anticipación.
La industria automotriz no funciona únicamente con intercambios entre México y Estados Unidos. Canadá también participa en la producción y comercialización de vehículos, autopartes y materias primas.

Canadá mantiene diferencias comerciales con Estados Unidos
Las declaraciones de Trump ocurren después de varios meses de tensiones entre Washington y Ottawa.
El gobierno canadiense, encabezado por el primer ministro Mark Carney, ha enfrentado diferencias con Estados Unidos por las medidas arancelarias y las condiciones de acceso al mercado estadounidense.
Ambos gobiernos han sostenido conversaciones comerciales, aunque persisten desacuerdos que dificultan alcanzar nuevos compromisos.
La administración estadounidense ha defendido sus medidas como instrumentos para proteger sectores nacionales y modificar las condiciones del intercambio comercial.
Canadá, por su parte, ha buscado mantener relaciones comerciales estables y reducir las restricciones que afectan a sus exportadores.
El gobierno mexicano ha señalado que no mantiene diferencias comerciales con Canadá que justifiquen modificar sus acuerdos con ese país.
Además del T-MEC, ambas naciones participan en el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), que constituye otro instrumento para regular su intercambio comercial.
Por ello, la posibilidad de un acuerdo entre México y Estados Unidos no implica necesariamente la desaparición de los vínculos comerciales entre México y Canadá.

¿Qué podría cambiar para la economía mexicana?
Un eventual acuerdo bilateral abriría una nueva negociación sobre las condiciones que rigen el comercio entre México y Estados Unidos.
Entre los asuntos que podrían discutirse se encuentran los aranceles, las reglas de origen, el acceso a determinados mercados, la inversión y las condiciones para las cadenas regionales de suministro.
Pero las consecuencias dependerían del contenido real del convenio y no únicamente de las declaraciones del presidente estadounidense.
Para México, el desafío consiste en preservar el acceso al mercado de Estados Unidos, reducir las barreras comerciales y mantener condiciones previsibles para la inversión.
La relación económica entre ambos países comprende industrias que operan de manera integrada, desde la fabricación de automóviles hasta la producción de equipos electrónicos y maquinaria.
Modificar las reglas podría generar costos de adaptación para algunas empresas, mientras que otras podrían encontrar oportunidades dependiendo de los términos negociados.
Hasta que exista una propuesta formal, cualquier estimación de beneficios o pérdidas debe considerarse un escenario y no un resultado confirmado.
El futuro del comercio de América del Norte sigue en negociación
La intención expresada por Trump introduce una nueva posibilidad en las conversaciones comerciales de América del Norte, pero no modifica por sí sola las obligaciones vigentes entre los tres países.
México mantiene negociaciones con Washington sobre aranceles y otros asuntos económicos, mientras Canadá continúa buscando acuerdos para resolver sus diferencias con Estados Unidos.
El T-MEC permanece vigente, aunque sin una extensión acordada en la revisión de 2026.
La definición sobre un posible nuevo tratado dependerá de las propuestas formales, la respuesta de los gobiernos involucrados y los procedimientos legales necesarios.
Para México, particularmente para estados industriales como Puebla, el punto central será conocer si las futuras negociaciones conservan las condiciones que permiten operar a las empresas integradas al comercio norteamericano.
Por ahora, Trump ha planteado un nuevo acuerdo con México, pero no ha anunciado su firma ni la exclusión oficial de Canadá.
*BC