El huracán Rachel se debilitó a categoría 2 este viernes 2 de octubre después de haber alcanzado categoría 3 frente al Pacífico mexicano. Aunque su trayectoria lo lleva gradualmente lejos de las costas nacionales, su circulación todavía genera oleaje elevado, viento y lluvias en estados del occidente y noroeste del país.
En la actualización de las 8:00 horas, tiempo de la montaña, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ubicó a Rachel aproximadamente a 410 kilómetros al sur-suroeste del extremo sur de Baja California, con vientos máximos sostenidos de 175 kilómetros por hora.
El ciclón avanzaba hacia el oeste a unos 9 kilómetros por hora y mantenía una presión central mínima de 959 milibares.
Rachel pierde fuerza después de alcanzar categoría 3
Durante las horas previas, Rachel llegó a convertirse en un huracán mayor categoría 3, con vientos cercanos a 195 kilómetros por hora.
Posteriormente comenzó a debilitarse hasta regresar a categoría 2. Los análisis meteorológicos indican que su estructura perdió organización mientras aire más seco comenzó a ingresar en algunas zonas del sistema.
El pronóstico contempla un debilitamiento gradual durante los próximos días, mientras Rachel continúa desplazándose hacia aguas abiertas del océano Pacífico.
Huracán Rachel se aleja de las costas de México
La trayectoria prevista mantiene al ciclón moviéndose principalmente hacia el oeste, por lo que continuará aumentando su distancia respecto de las costas mexicanas.
Hasta la actualización más reciente consultada, no había vigilancias ni avisos costeros vigentes asociados directamente con Rachel.
Sin embargo, el alejamiento del centro del ciclón no elimina completamente sus efectos. La amplia circulación continúa favoreciendo condiciones adversas en zonas del Pacífico mexicano.
¿Qué estados todavía sentirán los efectos de Rachel?
Los efectos indirectos se concentran principalmente en Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit y Jalisco.
La circulación del ciclón puede favorecer lluvias fuertes en el sur de Baja California Sur, además de rachas de viento y oleaje elevado en zonas costeras de esos estados.
Estas precipitaciones pueden incrementar temporalmente los niveles de ríos y arroyos y favorecer encharcamientos, inundaciones en zonas bajas y deslaves en regiones vulnerables.
Por ello, las autoridades mantienen el llamado a consultar los avisos meteorológicos y atender las indicaciones de Protección Civil.
Oleaje elevado sigue siendo uno de los principales riesgos
Uno de los efectos más importantes asociados con Rachel continúa siendo el oleaje elevado en las costas del Pacífico.
Los pronósticos emitidos durante la evolución del sistema contemplaron olas de entre 4 y 6 metros en costas de Baja California Sur, mientras que para Sinaloa, Nayarit y Jalisco se estimaron alturas de entre 3 y 4 metros.
Aunque estas condiciones pueden disminuir conforme Rachel se aleje, representan un riesgo para embarcaciones, actividades costeras y personas que ingresen al mar.
Las corrientes de resaca también pueden mantenerse incluso a considerable distancia del centro del huracán.

Rachel pasó cerca de Isla Socorro
Durante su desplazamiento, el huracán pasó cerca del norte de Isla Socorro, dentro del archipiélago de Revillagigedo.
El sistema mantuvo allí condiciones de viento fuerte y oleaje antes de continuar su trayectoria hacia el oeste.
La evolución del ciclón confirma que la mayor intensidad de Rachel ocurrió mar adentro y que, hasta ahora, su trayectoria no plantea un escenario de impacto directo sobre la zona continental de México.
¿Qué pasará con Rachel en las próximas horas?
Los modelos meteorológicos prevén que Rachel continúe desplazándose hacia el oeste y acelere gradualmente su movimiento durante el fin de semana.
Al mismo tiempo, se espera que pierda intensidad mientras se interna en el Pacífico y encuentra condiciones menos favorables para mantener su fuerza.
Aun con este debilitamiento, la recomendación oficial es no bajar la atención en las zonas donde persistan lluvias, viento, oleaje elevado o corrientes peligrosas.
La intensidad y trayectoria de un ciclón pueden cambiar entre actualizaciones, por lo que resulta importante seguir los avisos del Servicio Meteorológico Nacional, Conagua y Protección Civil.
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