El huracán Polo se debilitó de categoría 5 a categoría 4 durante la madrugada de este miércoles 23 de septiembre, pero continúa como un ciclón mayor de gran intensidad frente a las costas del Pacífico mexicano.
A las 06:00 horas, tiempo del centro de México, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ubicó su centro aproximadamente a 270 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 515 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima. Polo mantenía vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora y avanzaba lentamente hacia el norte a 4 km/h.
El descenso de categoría no elimina el riesgo. Las bandas exteriores del ciclón ya comenzaron a alcanzar el suroeste de México, mientras persisten condiciones para lluvias intensas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado en estados del occidente y sur del país.
Polo perdió fuerza después de alcanzar categoría 5
Durante la noche del martes 22 de septiembre, Polo se mantuvo como un huracán de categoría 5, con vientos sostenidos de hasta 270 km/h y una presión mínima central de 905 milibares.
A la medianoche estaba prácticamente estacionario frente al suroeste de México. Tres horas después comenzó un lento desplazamiento hacia el norte y sus vientos disminuyeron a 250 km/h, suficientes para colocarlo como categoría 4 en la escala Saffir-Simpson.
Para las 06:00 horas, los vientos habían disminuido nuevamente hasta 240 km/h, con una presión mínima central de 922 milibares. El NHC prevé fluctuaciones en su intensidad, aunque espera que Polo continúe como un huracán mayor muy potente durante los próximos días.
Lluvias intensas alcanzarán cuatro estados
La circulación de Polo mantiene condiciones para lluvias puntuales intensas en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, mientras que Oaxaca puede registrar precipitaciones muy fuertes.
El Servicio Meteorológico Nacional ha advertido que estas lluvias pueden incrementar los niveles de ríos y arroyos, además de generar deslaves, inundaciones y encharcamientos en zonas vulnerables.
Desde que Polo era todavía una depresión tropical, Conagua señaló que su desplazamiento podía generar afectaciones importantes en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, por lo que mantiene vigilancia permanente sobre cuerpos de agua y presas en la región.

Oleaje podría alcanzar hasta nueve metros
Uno de los mayores riesgos se encuentra en las costas. Los reportes meteorológicos de este miércoles contemplan oleaje de entre 7 y 9 metros en zonas de Colima, Michoacán y Guerrero, además de olas de entre 2 y 3 metros en costas de Jalisco y Oaxaca.
También se esperan fuertes rachas de viento en zonas costeras. Las condiciones marítimas pueden mantenerse peligrosas aun cuando el centro del huracán permanezca sobre el océano.
Las autoridades mantienen restricciones y medidas preventivas en distintos puntos de la costa debido al mar de fondo, oleaje elevado y posibles corrientes de retorno.

Mantienen aviso de tormenta tropical
El NHC mantiene un aviso de tormenta tropical desde Tecpan de Galeana, Guerrero, hasta Punta San Telmo, Michoacán.
Este aviso significa que pueden presentarse condiciones de tormenta tropical dentro de la zona señalada, aunque el centro del huracán permanezca mar adentro.
Las bandas exteriores de Polo ya alcanzan sectores del litoral del suroeste mexicano y pueden producir periodos de lluvia intensa y ráfagas fuertes alejadas del ojo del ciclón.
Polo se mueve muy lentamente frente a Guerrero
El desplazamiento de Polo es uno de los factores que mantienen la vigilancia. A las 06:00 horas avanzaba hacia el norte a apenas 4 kilómetros por hora, después de permanecer estacionario durante parte de la noche.
Ese movimiento lento prolonga la influencia de sus bandas nubosas sobre una misma región y mantiene durante más tiempo el potencial de lluvias sobre los estados cercanos.
Los pronósticos prevén que el ciclón modifique gradualmente su trayectoria y posteriormente avance paralelo a sectores de las costas mexicanas antes de comenzar a alejarse hacia aguas abiertas del Pacífico.

Polo se intensificó rápidamente frente a México
El ciclón comenzó como la depresión tropical Diecisiete-E el 20 de septiembre, cuando se encontraba al sur-sureste de Michoacán. En ese momento registraba vientos máximos sostenidos de apenas 55 km/h.
Un día después ya se había convertido en tormenta tropical y alcanzaba vientos de 100 km/h frente a Guerrero. Conagua esperaba inicialmente que llegara a categoría 3 durante la semana.
Sin embargo, Polo se intensificó mucho más de lo previsto y durante el martes 22 alcanzó categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, antes de perder fuerza durante la madrugada del miércoles.
En menos de tres días pasó así de depresión tropical a huracán de máxima categoría, una evolución que obligó a reforzar la vigilancia en la costa occidental y sur de México.
Su centro permanece sobre el mar, pero el riesgo continúa
La trayectoria prevista mantiene por ahora el núcleo de Polo sobre aguas del Pacífico. Esto no significa que sus efectos queden limitados al océano.
Las lluvias, el viento y el oleaje asociados con un huracán pueden extenderse cientos de kilómetros fuera de su centro. Por esa razón, Conagua ha insistido en que las personas ubicadas en zonas susceptibles a inundaciones, deslaves o desbordamientos sigan los avisos del Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil.
La intensidad y trayectoria de los ciclones tropicales pueden modificarse en periodos cortos, por lo que las condiciones reportadas corresponden al aviso de las 06:00 horas del miércoles 23 de septiembre.

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