La captura de Salvador Díaz Rodríguez, alias “El Gusano”, abrió un nuevo frente contra la estructura financiera del Cártel de Sinaloa. El hombre de 41 años fue detenido en Mexicali, Baja California, donde autoridades mexicanas lo identificaron como presunto operador financiero de Los Chapitos, pero su nombre ya llevaba años dentro de investigaciones estadounidenses por lavado de dinero.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que la detención derivó de trabajos de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de información compartida por autoridades de Estados Unidos. El detenido también cuenta con investigaciones financieras de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y había sido sancionado previamente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
El operativo permitió además detener a Kitzuki Yaczely Rocha Sepúlveda, alias “La Gorda”, de 26 años. Durante la inspección del vehículo en el que viajaban, los agentes encontraron 57 dosis de una sustancia con características de metanfetamina. Ambos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República para determinar su situación jurídica.
‘El Gusano’ ya estaba en la mira de Estados Unidos desde 2022
La detención en Mexicali no representa el comienzo del expediente contra Díaz Rodríguez. En Estados Unidos, su nombre aparece en una investigación federal que se remonta a 2022.
El Departamento de Justicia estadounidense informó en marzo de 2025 que dos grandes jurados federales habían presentado acusaciones en septiembre y octubre de 2022 contra cinco presuntos integrantes de redes de lavado relacionadas con el Cártel de Sinaloa. Entre ellos estaban Salvador Díaz Rodríguez, Alberto David Benguiat Jiménez, Israel Daniel Páez Vargas, Christian Noe Amador Valenzuela y Christopher Ortega-Lomeli.
En el caso de Díaz Rodríguez, el expediente 22-cr-02387-TWR, radicado en el Distrito Sur de California, incluye una acusación por conspiración para lavar instrumentos monetarios. El cargo contempla una pena máxima de 20 años de prisión, además de una multa de hasta 500 mil dólares o el doble del valor de los recursos involucrados. La acusación permanece como una imputación y no equivale a una sentencia condenatoria.
Cuando la acusación fue revelada públicamente el 31 de marzo de 2025, Díaz Rodríguez figuraba entre los prófugos. Su captura en México ocurre así más de un año después de que las autoridades estadounidenses hicieron público el expediente y las sanciones financieras en su contra.
OFAC lo señaló como lavador de dinero con base en Mexicali
El mismo 31 de marzo de 2025, la OFAC incluyó a Salvador Díaz Rodríguez en un paquete de sanciones contra seis personas y siete entidades vinculadas con estructuras de lavado que apoyaban al Cártel de Sinaloa.
El Departamento del Tesoro describió a Díaz Rodríguez e Israel Daniel Páez Vargas como lavadores de dinero establecidos en Mexicali que operaban en nombre del Cártel de Sinaloa. La designación financiera fue impuesta bajo las órdenes ejecutivas 14059 y 13224, utilizadas por Estados Unidos para bloquear bienes y operaciones de personas relacionadas con narcotráfico y estructuras designadas.
La investigación financiera tuvo participación de la DEA, FBI, IRS Criminal Investigation, Homeland Security Investigations y autoridades mexicanas, incluida la UIF. Las sanciones provocaron el bloqueo de propiedades e intereses sujetos a jurisdicción estadounidense y restringieron determinadas transacciones con los señalados.
El expediente estadounidense atribuye a “El Gusano” una función que no se limitaba al movimiento de dinero. El Tesoro lo señaló también como un operador coercitivo en Mexicali, encargado de recaudar cobros para una organización criminal local mediante amenazas y violencia. Incluso le atribuyó homicidios contra personas que se negaban a cubrir los pagos exigidos. Se trata de señalamientos de la autoridad estadounidense que forman parte de su expediente, no de una condena judicial.
Las redes financieras del Cártel movían millones de dólares
Los documentos del Tesoro permiten dimensionar el entramado financiero investigado alrededor del Cártel de Sinaloa, pero las cifras deben separarse para no atribuir a Díaz Rodríguez cantidades que corresponden a otras células.
Una organización encabezada por Enrique Dann Esparragoza Rosas operaba células en Mexicali para mover ganancias del narcotráfico desde Estados Unidos hacia México mediante operaciones de cambio de dólares por pesos en la frontera. Hasta abril de 2023, esa estructura había lavado al menos 16.5 millones de dólares para clientes del Cártel de Sinaloa, incluidos Los Chapitos y la facción entonces encabezada por Ismael “El Mayo” Zambada.
Otra red, dirigida por Alberto David Benguiat Jiménez, había movido más de 50 millones de dólares provenientes del narcotráfico. Esa cantidad corresponde a la organización de Benguiat y no puede adjudicarse personalmente a Salvador Díaz Rodríguez. El Tesoro documentó además el uso de empresas fachada para ocultar el origen y movimiento del dinero.
El expediente muestra por qué el componente financiero adquirió un peso central en la operación contra “El Gusano”: mientras los grupos criminales mantienen brazos armados y redes de distribución, también requieren estructuras capaces de mover, transformar y reintegrar las ganancias obtenidas por el tráfico de drogas.
DEA confirma operación conjunta para detener a ‘El Gusano’
Un día después de que García Harfuch hiciera pública la captura, el administrador de la DEA, Terry Cole, confirmó la participación estadounidense en el trabajo que permitió identificar y detener a Díaz Rodríguez.
Cole lo ubicó como un operador financiero de Los Chapitos y del Cártel de Sinaloa y destacó que el arresto fue resultado de labores de inteligencia, investigación y análisis financiero desarrolladas en ambos lados de la frontera. También reconoció la participación de García Harfuch y de las autoridades mexicanas en la operación.
La confirmación refuerza la versión presentada por el Gobierno mexicano sobre la afiliación criminal del detenido. Aunque surgieron versiones periodísticas que apuntan a que Díaz Rodríguez habría operado recientemente con Los Rusos, vinculados a la facción de Los Mayos, esa información no ha sido confirmada por las autoridades que participaron en la captura. García Harfuch y la DEA lo identificaron públicamente como operador relacionado con Los Chapitos.
De una acusación financiera en EU a su captura en Mexicali
La caída de Salvador Díaz Rodríguez conecta una investigación iniciada años atrás en Estados Unidos con una operación ejecutada en territorio mexicano.
Su nombre apareció formalmente en una acusación federal presentada en 2022, quedó expuesto públicamente cuando el expediente fue desclasificado en marzo de 2025 y, ese mismo día, pasó a formar parte de las sanciones financieras de OFAC contra operadores del Cártel de Sinaloa. Más de un año después, las labores de inteligencia permitieron ubicarlo en Mexicali.
Ahora será la FGR la encargada de integrar la investigación derivada de su captura y definir su situación jurídica en México. Paralelamente permanece el expediente estadounidense por conspiración para lavar dinero, mientras las investigaciones financieras de ambos países mantienen bajo observación una estructura que autoridades mexicanas y estadounidenses relacionan con el financiamiento y operación del Cártel de Sinaloa y Los Chapitos.
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