La crisis en la Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec vuelve al centro del debate público luego de que el Gobierno federal confirmara que será necesario modificar el trazo de la Línea Z, pese a que durante el sexenio pasado se destinaron más de 18 mil millones de pesos para su rehabilitación.
El anuncio ocurre meses después de un descarrilamiento que dejó 14 personas muertas, evidenciando que las fallas estructurales en la ruta entre Coatzacoalcos y Salina Cruz persisten.
Millonaria inversión sin resultados en la Línea Z
Desde 2019, el proyecto de rehabilitación de la Línea Z —a cargo de la Secretaría de Marina— buscaba corregir problemas históricos como:
- Curvaturas pronunciadas
- Pendientes peligrosas
- Limitaciones en capacidad de carga
El presupuesto inicial fue de 8 mil 657 millones de pesos, pero con el paso de los años y cambios en el proyecto, la inversión se elevó a más de 18 mil 436 millones.
Sin embargo, los resultados no cumplieron las expectativas. La propia empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec reconoció que los problemas estructurales detectados en 2019 seguían vigentes cinco años después.
Persisten fallas estructurales en la ruta ferroviaria
De acuerdo con diagnósticos oficiales, la Línea Z continúa enfrentando condiciones geográficas complejas:
- Terrenos montañosos con ondulaciones
- Zonas con obstáculos naturales
- Tramos con curvas de alto riesgo
Estos factores han limitado la velocidad de los trenes y su capacidad operativa, impidiendo que el proyecto logre competir con rutas estratégicas como el Canal de Panamá.

Bajos ingresos: el proyecto no despega
A pesar de la inversión millonaria, el rendimiento económico del Tren Interoceánico sigue siendo bajo.
- En 2025, el transporte de carga generó apenas 94 millones de pesos
- En 2024, los ingresos fueron de 36 millones de pesos
El servicio de pasajeros, impulsado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tampoco ha sido rentable:
- 15.1 millones de pesos por venta de boletos
- Apenas 2 millones en alimentos y souvenirs
Estos datos reflejan un impacto económico limitado frente a la inversión realizada.
Sheinbaum anuncia nuevo cambio de trazo
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se realizará una nueva intervención de gran escala para modificar el trazo de la vía.
El objetivo es corregir zonas críticas, especialmente en el tramo cercano a Salina Cruz, donde se ubican curvas extremadamente pronunciadas.
“Vamos a hacer una inversión muy importante para cambiar el trazo”, declaró durante una conferencia en Coatzacoalcos.

“Las orejas de conejo”, punto crítico del descarrilamiento
Uno de los sectores más problemáticos es conocido como “las orejas de conejo”, una zona de alta complejidad geográfica donde ocurrió el accidente mortal.
La Fiscalía General de la República atribuyó el descarrilamiento a un exceso de velocidad, aunque el contexto técnico apunta a limitaciones estructurales de la vía.
El rediseño del trazo buscará evitar este punto crítico, aunque especialistas advierten que la obra podría tardar años debido a las condiciones del terreno.
Un proyecto estratégico bajo presión
El Tren Interoceánico fue concebido como una alternativa logística de alto impacto para conectar el Golfo de México con el Pacífico, pero enfrenta cuestionamientos por:
- Sobrecostos millonarios
- Fallas técnicas persistentes
- Baja rentabilidad operativa
- Riesgos en materia de seguridad
El nuevo cambio de trazo representa un intento por rescatar la viabilidad del proyecto, aunque también abre interrogantes sobre la planeación inicial y el uso de recursos públicos.
*BC














