Un tribunal de Kenia declaró culpable al pastor Paul Mackenzie y a 28 de sus colaboradores por el asesinato de 191 personas, entre ellas 190 niños y un adulto, a quienes sometieron a un sistema de ayuno extremo bajo la promesa religiosa de alcanzar el cielo. El fallo fue emitido el lunes 19 de octubre de 2026 en la ciudad de Mombasa, tres años después del descubrimiento de cientos de cadáveres en el bosque de Shakahola.
La jueza Diana Kavedza Mochache determinó que los acusados participaron en una estructura organizada que utilizaba enseñanzas religiosas para obligar a sus seguidores a dejar de comer. Mackenzie, fundador de la Iglesia Internacional de la Buena Nueva, sostenía que sus fieles debían ayunar hasta morir para encontrarse con Jesús antes del fin del mundo.
El tribunal desestimó la defensa de Mackenzie, quien aseguró que sus seguidores habían decidido ayunar voluntariamente. Las pruebas presentadas durante el juicio demostraron que los niños eran privados de alimentos y que algunos permanecían aislados mientras sus padres presenciaban su deterioro físico.
La sentencia se conocerá el 6 de noviembre de 2026. Mackenzie y sus colaboradores ya fueron declarados culpables de los 191 asesinatos, pero todavía no se ha determinado la pena que recibirá cada uno.
El tribunal acreditó un sistema de ayuno impuesto a los seguidores
La Fiscalía de Kenia presentó pruebas de que Mackenzie dirigía una organización con una jerarquía interna encargada de imponer los ayunos y controlar a los integrantes de la comunidad.
Los seguidores fueron trasladados a una propiedad de aproximadamente 325 hectáreas en el bosque de Shakahola, en el condado costero de Kilifi, donde vivían apartados de otras comunidades.
De acuerdo con la acusación, la organización había establecido un orden para las muertes: primero los niños, después los adolescentes, las mujeres y finalmente los hombres. Los dirigentes religiosos difundían la idea de que morir por inanición permitiría a los fieles llegar al cielo.
Las investigaciones forenses determinaron que numerosos menores fallecieron por desnutrición severa. En otros cuerpos se encontraron lesiones compatibles con asfixia, compresión del cuello y traumatismos en la cabeza.
Durante la audiencia, que se prolongó por más de ocho horas, la jueza concluyó que la Fiscalía había demostrado la responsabilidad de los 29 acusados en las muertes examinadas.

Más de 400 cuerpos fueron encontrados en el bosque de Shakahola
La investigación comenzó en abril de 2023, cuando las autoridades kenianas recibieron información sobre las condiciones en las que vivían los integrantes del grupo religioso.
Los primeros operativos permitieron rescatar a algunos sobrevivientes y descubrir fosas poco profundas en el bosque de Shakahola, cerca de la ciudad de Malindi.
Conforme avanzaron las excavaciones, los investigadores encontraron más de 400 cadáveres, entre ellos numerosos menores de edad. La cantidad de restos humanos obligó en diferentes momentos a suspender temporalmente los trabajos debido a la falta de espacio en las morgues.
Aunque el número total de víctimas supera las 400, el fallo del 19 de octubre corresponde específicamente a 191 asesinatos. Las demás muertes forman parte de otros expedientes y procedimientos relacionados con la organización de Mackenzie.
En enero de 2026, el expastor también fue acusado en una investigación vinculada con otros 52 cuerpos encontrados en Kwa Binzaro, una localidad próxima al área donde se desarrollaron las actividades de su comunidad.

Familias de las víctimas esperaron tres años por el fallo
Entre los familiares que acudieron a conocer la resolución se encontraba Francis Wanje, de 62 años, quien perdió a ocho integrantes de su familia, incluidos su hija y dos nietos.
Wanje expresó su satisfacción por la declaración de culpabilidad y manifestó su esperanza de que el castigo sirva para impedir que otras familias sufran acontecimientos semejantes.
Los testimonios de sobrevivientes y familiares formaron parte del proceso judicial iniciado después del descubrimiento de las fosas. La investigación también incluyó informes forenses y pruebas sobre el funcionamiento de la organización.

Mackenzie había sido detenido antes del descubrimiento de las fosas
Paul Nthenge Mackenzie fundó la Iglesia Internacional de la Buena Nueva en 2003. Antes de convertirse en predicador había trabajado como taxista y posteriormente comenzó a difundir enseñanzas religiosas contrarias a la educación formal y a determinados tratamientos médicos.
En 2017 fue detenido por acusaciones de radicalización religiosa, pero resultó absuelto. Dos años después volvió a enfrentar un procedimiento relacionado con la muerte de dos menores y recuperó su libertad bajo fianza.
Tras el cierre de su iglesia en 2019, Mackenzie trasladó sus actividades al bosque de Shakahola, donde sus seguidores establecieron una comunidad aislada.
Las investigaciones posteriores al hallazgo de los cadáveres también dieron lugar a acusaciones por terrorismo y otros delitos relacionados con las actividades de la secta.
El fallo del 19 de octubre constituye una resolución de culpabilidad por 191 muertes. La audiencia para determinar las penas de Mackenzie y los otros 28 condenados está programada para el 6 de noviembre, después de una audiencia previa de atenuantes fijada para el 30 de octubre.

*BC