A media mañana quedó confirmado el regreso de la Wiesn, el emblemático Oktoberfest de Múnich, considerado una de las festividades populares más importantes del mundo. Carrozas tiradas por caballos engalanados, agrupaciones de música tradicional y los hosteleros de las carpas avanzaron hacia la Theresienwiese, mientras miles de asistentes se congregaban alrededor del recinto bajo un clima cálido con temperaturas superiores a los 20 grados Celsius.
El tradicional desfile de los anfitriones de la Wiesn dio inicio con cerca de 1.000 participantes, entre ellos feriantes, músicos y personal de sala, quienes recorrieron el centro histórico de la ciudad en carruajes ornamentados hasta arribar al terreno festivo.
A pesar de que las carpas abrieron sus puertas desde las primeras horas de la mañana ofreciendo únicamente bebidas sin alcohol y alimentos ligeros, la venta de cerveza y el funcionamiento de las atracciones mecánicas se mantuvieron restringidos hasta el cumplimiento del protocolo oficial.
El momento cumbre del arranque de la festividad ocurrió en la carpa Schottenhamel, donde el alcalde de Múnich, Dominik Krause, empuñó el mazo para abrir el primer barril de cerveza por primera vez en su gestión gubernamental.
Tras el grito tradicional "O'zapft is!" (¡Ya está abierto!) y los 12 disparos de salva junto a la estatua de bronce de la Bavaria, quedó formalmente autorizada la venta y distribución de la bebida en todas las carpas del recinto.
La primera Maß —la tradicional jarra de un litro de cerveza— fue entregada al ministro-presidente de Baviera, Markus Söder, marcando el inicio de la atención masiva en un recinto que proyecta recibir a millones de visitantes locales e internacionales durante las próximas dos semanas.
En materia de costos para la presente edición, los asistentes enfrentan un ligero incremento en los precios de los insumos dentro de las carpas, donde una jarra de un litro de cerveza oscila entre los 14,80 y los 15,90 euros, mientras que los pretzels de gran tamaño se comercializan entre los cinco y seis euros.
Las autoridades municipales recomendaron a los asistentes hacer uso de las redes de transporte público, metro y trenes de cercanías para trasladarse a la Theresienwiese, debido a las severas restricciones de estacionamiento y el tráfico vehicular en las vialidades aledañas al recinto.









