Mientras se leían los nombres de las víctimas del ataque del 11 de septiembre contra el Pentágono, las cámaras enfocaron durante varios momentos al presidente Donald Trump con los ojos cerrados, la cabeza inclinada y poco movimiento. Las imágenes se propagaron rápidamente en redes sociales y provocaron acusaciones de que se había quedado dormido en plena ceremonia.
La escena ocurrió durante el homenaje por el 25 aniversario de los atentados del 11-S, al que Trump asistió acompañado de Melania Trump. La Casa Blanca rechazó la interpretación que se volvió viral y sostuvo que el mandatario estaba escuchando solemnemente y recordando a las víctimas y socorristas.
Videos del Pentágono encendieron las redes
Las grabaciones muestran a Trump sentado junto a la primera dama mientras mantiene los párpados cerrados durante varios segundos. En algunas secuencias tiene la cabeza inclinada hacia adelante y realiza movimientos lentos.
La escena coincidió en distintos momentos con la lectura de los nombres de quienes murieron en el Pentágono y con otros segmentos del programa. La ceremonia completa fue transmitida oficialmente por el Departamento de Defensa estadounidense.
A partir de esas imágenes comenzaron a circular publicaciones que calificaron al presidente de “dormido”, “agotado” o incapaz de mantener los ojos abiertos. La discusión creció hasta convertirse en uno de los episodios virales del homenaje.
Casa Blanca rechaza que Trump estuviera dormido
La respuesta oficial llegó a través del portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, quien sostuvo que Trump se encontraba escuchando solemnemente la ceremonia y recordando a quienes perdieron la vida en los atentados.
La postura de Washington fue tajante: calificó como falsa la afirmación de que el presidente se hubiera quedado dormido.
El material audiovisual documenta claramente los ojos cerrados y la postura inclinada del mandatario, mientras la administración estadounidense sostiene que se trataba de una actitud de recogimiento durante el homenaje.
El viejo apodo “Sleepy Joe” regresó contra Trump
La polémica adquirió una dimensión política adicional porque Trump utilizó durante años el apodo “Sleepy Joe” para atacar a Joe Biden, cuestionando públicamente su energía y capacidad para desempeñar la Presidencia.
Usuarios recuperaron ahora aquella expresión para dirigirla contra el propio Trump, de 80 años, convirtiendo la escena del Pentágono en material para memes, críticas y comparaciones con su antecesor.
El episodio volvió viral una imagen que, más allá de las interpretaciones políticas, ocurrió dentro de uno de los actos más solemnes del calendario estadounidense.
Ceremonia recordó a las 184 víctimas del Pentágono
El acto estuvo dedicado a las 184 personas que murieron en el ataque contra el Pentágono el 11 de septiembre de 2001.
Trump, Melania y funcionarios estadounidenses participaron en la conmemoración, que incluyó la lectura de los nombres de las víctimas y el despliegue de una enorme bandera estadounidense sobre el edificio.
La ceremonia formó parte de los homenajes nacionales realizados por el 25 aniversario del 11-S, junto con actos en Ground Zero, Nueva York, y el memorial del vuelo 93 en Pensilvania.
Trump tomó la palabra después del homenaje
Después de permanecer sentado durante buena parte de la ceremonia, Trump subió al estrado y pronunció su discurso.
El presidente recordó a las víctimas, habló de la resistencia estadounidense después de los atentados y vinculó parte de su mensaje sobre terrorismo con la actual política de Estados Unidos hacia Irán.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también intervino durante el acto, mientras funcionarios, familiares y representantes militares participaron en la conmemoración.
La controversia terminó desarrollándose en dos planos paralelos: las imágenes de Trump con los ojos cerrados que provocaron burlas en internet y la explicación de la Casa Blanca de que el presidente permanecía en actitud solemne durante el homenaje.









