Un avión de carga que operaba para Amazon Air rebasó la pista durante su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Miami, atravesó una carretera de servicio y chocó contra varios vehículos antes de incendiarse. El accidente ocurrió el domingo 6 de septiembre, alrededor de las 2:00 de la tarde, y dejó al menos cinco personas muertas y cinco heridas.
La alguacil del condado de Miami-Dade, Rosie Cordero-Stutz, confirmó el fallecimiento de las cinco personas. El jefe de Bomberos y Rescate, Ray Jadallah, informó que tres de los lesionados se encontraban en estado crítico y otros dos presentaban heridas de menor gravedad.
El siniestro movilizó a más de 60 unidades de emergencia y cerca de 200 elementos de rescate. Los bomberos encontraron la aeronave envuelta en llamas, mientras los ocupantes de varios vehículos y los dos pilotos permanecían atrapados. Los equipos especializados también liberaron a una persona que había quedado debajo de uno de los automóviles involucrados.
El vuelo 7598 había despegado de Puerto Rico
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) identificó la aeronave como un Boeing 767-300 de carga, vuelo 7598 de 21 Air, que había partido del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en San Juan, Puerto Rico.
El avión formaba parte de la red logística de Amazon, pero era operado por 21 Air, una aerolínea de carga con sede en Carolina del Norte. La compañía presta servicios de transporte aéreo para la plataforma de comercio electrónico mediante aeronaves y tripulaciones propias o contratadas dentro de su operación.
La aeronave tenía aproximadamente 32 años de antigüedad. Comenzó a operar como avión de pasajeros en 1994 y fue convertida para transporte de mercancías en 2015, de acuerdo con los registros de seguimiento de vuelos difundidos tras el accidente.
El avión terminó junto a una carretera cercana a instalaciones logísticas y zonas de estacionamiento. Las imágenes del lugar muestran el fuselaje con la parte frontal apoyada sobre el suelo, la cola elevada y daños visibles por el incendio.

Bomberos enfrentaron un incendio y una fuga de combustible
Los equipos de emergencia utilizaron espuma especializada para combatir el fuego, que afectó una zona compleja del compartimento de los motores. La columna de humo negro fue visible desde distintos puntos cercanos al aeropuerto.
Además del incendio, los rescatistas trabajaron durante varias horas para controlar una fuga de combustible. La presencia de vehículos impactados y personas atrapadas obligó a desarrollar tareas de extracción y atención médica de manera simultánea.
Las autoridades locales desplegaron personal de bomberos, servicios médicos y seguridad para asegurar el perímetro. El accidente afectó tanto el área aeroportuaria como una vía utilizada por trabajadores y empresas ubicadas en las inmediaciones.
La NTSB investiga el aterrizaje y las condiciones de la aeronave
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) asumió la investigación del accidente y envió a Miami un equipo encabezado por su presidenta, Jennifer Homendy. La FAA también participa en las diligencias federales.
Los investigadores analizarán la posición en la que el avión tocó tierra, su velocidad, la capacidad de frenado, el estado mecánico y las condiciones meteorológicas. Los videos disponibles muestran que la aeronave permaneció en el aire durante una parte considerable de la pista antes de completar el aterrizaje, un elemento que será examinado junto con los registros de vuelo.
La guía de la FAA para prevenir salidas de pista durante el aterrizaje identifica factores como el exceso de velocidad, el punto de contacto con el suelo, la distancia disponible para detenerse y el funcionamiento de los sistemas de desaceleración. También contempla la evaluación de las condiciones de la pista y la posibilidad de realizar una maniobra de aproximación frustrada cuando el aterrizaje no reúne los criterios de seguridad establecidos.
La NTSB tiene previsto ofrecer su primer informe público sobre las diligencias este lunes 7 de septiembre. Los registros de vuelo, las comunicaciones de cabina y la inspección de los restos permitirán reconstruir la secuencia del accidente.
El Aeropuerto de Miami suspendió sus operaciones
El Aeropuerto Internacional de Miami suspendió todos los despegues y aterrizajes después del accidente. A las 3:00 de la tarde mantenía cerradas sus pistas y calles de rodaje, con una orden de parada en tierra para los vuelos que tenían previsto operar en la terminal.
Las operaciones comenzaron a recuperarse durante la tarde-noche del domingo, con la reapertura de dos de las cuatro pistas. Sin embargo, el impacto se prolongó en los itinerarios de las aerolíneas y en las conexiones de pasajeros.
Al cierre del domingo se registraban más de 160 vuelos cancelados y cerca de 325 demorados. Algunas aeronaves fueron desviadas a aeropuertos alternativos, entre ellos Orlando. La interrupción ocurrió durante el fin de semana del Día del Trabajo en Estados Unidos, uno de los periodos de mayor movimiento de viajeros.
Los pasajeros con vuelos hacia o desde Miami pueden revisar las actualizaciones del aeropuerto y confirmar directamente con su aerolínea el estado de sus itinerarios, ya que la recuperación de las operaciones puede mantener afectaciones posteriores al cierre inicial.
Amazon y 21 Air expresan condolencias
Amazon confirmó que el avión operaba dentro de su red de carga y expresó sus condolencias a las familias de las personas fallecidas. La portavoz Kelly Nantel señaló que la prioridad de la empresa es la seguridad, el bienestar y la atención de todos los involucrados.
21 Air también lamentó la pérdida de vidas y aseguró que colaborará con las autoridades federales. Boeing, fabricante de la aeronave, manifestó su disposición a apoyar la investigación.
El accidente representa otro episodio fatal para una aeronave que transportaba mercancías de Amazon. El 23 de febrero de 2019, el vuelo 3591 de Atlas Air, un Boeing 767 que operaba para la compañía, se estrelló en Trinity Bay, Texas, cuando se dirigía de Miami a Houston. Murieron sus tres ocupantes.
La investigación oficial de la NTSB sobre el accidente de 2019 documentó la secuencia de aquel siniestro y sus conclusiones de seguridad. Se trató de un accidente distinto, ocurrido durante el descenso hacia Houston, mientras que el caso de Miami corresponde a una salida de pista durante el aterrizaje.
La investigación actual se concentra en reconstruir los últimos momentos del vuelo 7598, determinar las condiciones en las que rebasó la pista y establecer las circunstancias de las muertes y lesiones provocadas por el choque.
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