Estados Unidos hundió una segunda embarcación ecuatoriana en apenas cinco días en medio de una ofensiva contra la infraestructura marítima utilizada presuntamente por Los Choneros para mantener abiertas las rutas de cocaína que cruzan el Pacífico Oriental y conectan con organizaciones criminales mexicanas.
La operación ocurrió el 2 de septiembre en aguas internacionales, de acuerdo con el Comando Sur estadounidense. Marines y marineros desplegados desde el USS San Antonio abordaron la embarcación, la registraron, retiraron a las personas que viajaban en ella y posteriormente hundieron el barco. Washington asegura que funcionaba como una estación flotante para abastecer de combustible a operaciones de narcotráfico vinculadas con Los Choneros.
Medios ecuatorianos identificaron la nave como Conquista 2, un pesquero que había zarpado de Manta el 28 de agosto con 15 tripulantes. Sus familiares y el propietario rechazan cualquier vínculo con el narcotráfico y sostienen que la embarcación realizaba actividades pesqueras.
Marines abordaron Conquista 2 antes de hundirlo
La operación fue dirigida por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental bajo instrucciones del jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, y contó con coordinación del Gobierno de Ecuador.
Las fuerzas estadounidenses se aproximaron al barco, subieron a bordo, realizaron una inspección y retiraron a sus ocupantes. El Comando Sur afirmó que el procedimiento ocurrió sin incidentes y que las personas interceptadas fueron entregadas posteriormente a autoridades ecuatorianas.
Solo después de despejar la nave, Estados Unidos procedió a hundirla.
Esto diferencia el caso de otras operaciones marítimas estadounidenses donde las embarcaciones han sido destruidas con personas a bordo: en Conquista 2 no se reportaron muertos durante la intervención.
Comunicado oficial del Comando Sur sobre la operación del 2 de septiembre
Familiares niegan que los pescadores pertenezcan a Los Choneros
La versión de Washington enfrenta el rechazo de los familiares de la tripulación.
El propietario de Conquista 2 afirmó que la embarcación había salido a faenas de pesca desde Manta y consideró posible que existiera una confusión con otras naves de nombres similares. También sostuvo que el abordaje ocurrió a unas 240 millas náuticas de las costas de Manabí.
Estados Unidos y autoridades ecuatorianas mantienen otra versión: aseguran que la intervención ocurrió en aguas internacionales del Pacífico Oriental y que información de inteligencia relacionaba al barco con la estructura logística de Los Choneros.
Hasta ahora, el comunicado del Comando Sur no detalla públicamente qué fue encontrado durante el registro, cuánto combustible transportaba la embarcación o si fueron localizadas drogas.
Es el segundo barco destruido en cinco días
Conquista 2 no es un caso aislado.
El 28 de agosto, fuerzas estadounidenses abordaron otra embarcación que también operaba, de acuerdo con Washington, como estación flotante de combustible para Los Choneros.
En aquella operación, los tripulantes también fueron retirados y trasladados a Ecuador antes de que el barco fuera hundido. El Comando Sur señaló que esa primera nave ya había sido identificada previamente y alcanzada por sanciones del Departamento del Tesoro.
La embarcación fue identificada en Ecuador como Los Tres Hermanos. Sus tripulantes también negaron participar en actividades ilícitas después de regresar a puerto.
Con los operativos del 28 de agosto y 2 de septiembre, Estados Unidos destruyó dos embarcaciones presuntamente vinculadas con la logística marítima de Los Choneros en menos de una semana.
Barcos pesqueros abastecen las rutas de cocaína
La ofensiva comenzó a tomar forma días antes de ambos hundimientos.
El 20 de agosto, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó a 15 personas y entidades radicadas en Ecuador e identificó 10 embarcaciones pesqueras como propiedades bloqueadas dentro de una red acusada de movilizar miles de kilogramos de cocaína desde Sudamérica hacia México.
La investigación revela que los barcos no necesariamente cumplen una sola función.
Algunas embarcaciones actúan como bases logísticas en alta mar para las llamadas go-fast vessels: les entregan combustible, comida y atención médica, además de vigilar la presencia de embarcaciones de las fuerzas de seguridad. Eso permite que las lanchas con cocaína recorran mayores distancias por el Pacífico sin necesidad de regresar a tierra.
La ruta descrita por el Tesoro comienza frente a las costas ecuatorianas y continúa hacia Centroamérica y México.
Los Choneros conectan la ruta con el Cártel de Sinaloa
México aparece como una pieza central en la investigación estadounidense.
El Tesoro sostiene que Los Choneros mantiene una asociación con el Cártel de Sinaloa y otros grupos mexicanos, con los que controla rutas de cocaína que parten de Sudamérica, atraviesan México y terminan abasteciendo el mercado estadounidense.
La dependencia afirma que la cocaína trasladada mediante embarcaciones ecuatorianas llega a México y posteriormente es movilizada por organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Uno de los operadores incluidos en la investigación financiera estadounidense habría coordinado el transporte de 30 a 40 toneladas de cocaína mensuales desde Ecuador hacia Centroamérica y México, mientras otros integrantes de la red son señalados por proporcionar combustible a las embarcaciones cargadas con droga.
Eso no significa que Conquista 2 perteneciera directamente al Cártel de Sinaloa. La vinculación conocida hasta ahora corresponde a la estructura más amplia de Los Choneros y sus alianzas con organizaciones mexicanas.
“Fito”, líder de Los Choneros, enfrenta cargos en EU
La presión estadounidense contra el grupo ecuatoriano se extendió anteriormente a su liderazgo.
José Adolfo Macías Villamar, “Fito”, considerado uno de los principales líderes de Los Choneros, fue extraditado en julio de 2025 desde Ecuador a Nueva York para enfrentar cargos por distribución internacional de cocaína y tráfico de armas.
La extradición fue histórica porque se convirtió en la primera entrega de un ciudadano ecuatoriano después de que el referéndum de 2024 modificara la Constitución para permitir extradiciones de nacionales. Las acusaciones contra Macías continúan sujetas al proceso judicial y no equivalen por sí mismas a una sentencia.
Ahora la ofensiva se concentra también en desmantelar la logística marítima que sostiene las rutas: barcos pesqueros, estaciones de combustible, lanchas rápidas y operadores capaces de mantener cargamentos en movimiento durante miles de kilómetros.
El hundimiento de Conquista 2 muestra ese cambio de estrategia, pero mantiene abierta una pregunta clave: Estados Unidos afirma que inteligencia vinculó el barco con Los Choneros, mientras sus propietarios y familiares niegan cualquier relación con el narcotráfico y todavía no se han hecho públicas las evidencias encontradas a bordo.
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