El Departamento de Estado de Estados Unidos oficializó este martes una nueva medida que prohíbe el ingreso al país a cinco ciudadanos extranjeros, señalados de orquestar campañas de censura contra plataformas tecnológicas estadounidenses.
La administración de Washington acusa a estas personas de presionar a empresas como X, Meta y Google para restringir o eliminar contenidos de opinión que no resultaban afines a sus intereses.
A través de un comunicado, el secretario de Estado, Marco Rubio, detalló que los sancionados lideraron esfuerzos coordinados —desde esferas gubernamentales y ONGs— para forzar la desmonetización o limitación de contenidos en internet.
Aunque las identidades se mantienen reservadas por "seguridad nacional", se confirmó que entre los implicados figuran funcionarios de Brasil, Alemania, Francia y el Reino Unido, vinculados a intervenciones en decisiones corporativas sobre desinformación y política.
Acciones legales y política exterior
Esta restricción se ampara en la Ley de Inmigración y Nacionalidad, la cual faculta al gobierno para negar el acceso a individuos que representen un riesgo para los intereses de la política exterior de EE. UU.
Las sanciones no solo implican la revocación de visados, sino que podrían derivar en procesos de deportación para quienes ya estén en suelo estadounidense, extendiéndose incluso a sus familiares directos.
Marco Rubio vinculó directamente esta resolución con la visión "América Primero" del presidente Donald Trump, advirtiendo que no se permitirán injerencias externas en la libertad de expresión de las firmas tecnológicas del país.
Este movimiento ocurre en medio de una creciente tensión global entre los gobiernos que buscan regular los contenidos digitales y la postura de Washington de proteger el libre flujo de información en las redes sociales.














