El conflicto entre Israel y Hamás dio este lunes un nuevo giro tras la liberación de los últimos 20 rehenes israelíes vivos, acto que marca el fin del acuerdo de alto el fuego temporal pactado entre ambas partes.
Simultáneamente, Israel concluyó la entrega de 1,968 prisioneros palestinos, trasladados hacia la Franja de Gaza y Egipto, en un proceso verificado por observadores internacionales.
De acuerdo con el Servicio de Prisiones de Israel, los reclusos fueron liberados conforme al pacto de intercambio acordado tras semanas de negociaciones impulsadas por Egipto y Qatar, con apoyo de la ONU.
“El Servicio de Prisiones de Israel concluye la liberación de terroristas encarcelados de acuerdo con lo pactado para el retorno de los rehenes”, señaló la institución en un comunicado oficial.

Egipto confirma la llegada de prisioneros palestinos deportados
La agencia EFE reportó que 154 de los prisioneros palestinos fueron deportados hacia el norte de Egipto, cruzando el paso fronterizo de Kerem Shalom, bajo control israelí.
Los reos arribaron en tres autobuses a la ciudad egipcia de Rafah, donde fueron recibidos por representantes de la embajada palestina en Egipto. Posteriormente, fueron trasladados a un centro médico para revisión antes de su envío a El Cairo.
Hasta el momento, las autoridades egipcias no han confirmado si estos prisioneros permanecerán en territorio egipcio o podrán viajar a otros países, aunque fuentes diplomáticas sugieren que algunos podrían solicitar asilo político.

Celebraciones en Gaza y Cisjordania por los liberados
Tanto en Cisjordania ocupada como en la Franja de Gaza, miles de palestinos salieron a las calles para recibir a los presos liberados.
En Beitunia, cerca de Ramala, multitudes recibieron los autobuses provenientes de la prisión de Ofer, donde se encontraban detenidos decenas de prisioneros.
Horas más tarde, en el Hospital Nasser de Jan Yunis, al sur de Gaza, otros grupos de liberados fueron recibidos por familiares entre aplausos, banderas palestinas y cantos por la “libertad y resistencia”.
Entre los liberados hay 250 personas que cumplían cadena perpetua por su participación en ataques contra israelíes, así como 1,700 detenidos en Gaza durante la guerra, muchos de ellos sin cargos formales.

Contexto político y humanitario del acuerdo
El intercambio de prisioneros forma parte del alto el fuego negociado tras meses de enfrentamientos que han dejado miles de muertos y desplazados en ambos lados.
La mediación de Egipto y Qatar permitió destrabar las últimas fases del acuerdo, mientras que la ONU y la Cruz Roja participaron en la supervisión logística del proceso.
Pese a la liberación de los rehenes y prisioneros, el futuro del conflicto sigue incierto. Analistas internacionales advierten que la tregua podría ser temporal, y que las hostilidades podrían reanudarse si no se alcanzan acuerdos políticos de fondo sobre el control de Gaza y la seguridad israelí.

Reacciones internacionales
Egipto calificó la liberación como un “paso crucial hacia la distensión”, aunque pidió a ambas partes “no volver a la violencia”.
Israel agradeció la mediación pero advirtió que “Hamás sigue siendo una organización terrorista y será responsable de cualquier ruptura del acuerdo”.
Palestina celebró el retorno de sus prisioneros como “una victoria de la resistencia y la unidad nacional”.
La ONU y la Unión Europea reiteraron el llamado a “mantener el diálogo y garantizar la protección de civiles”.

Lo que sigue: incertidumbre y reconstrucción
Mientras las familias israelíes celebran el retorno de sus seres queridos, la situación humanitaria en Gaza continúa crítica.
La infraestructura civil —hospitales, viviendas y escuelas— permanece devastada, y organizaciones internacionales advierten sobre escasez de alimentos, agua potable y medicinas.
La Cruz Roja y la ONU trabajan para habilitar corredores humanitarios, mientras Egipto mantiene abierto el paso de Rafah para la entrada de ayuda internacional.

Con información de DW
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