Tim Curry murió a los 80 años en su casa de Los Ángeles, cerrando una carrera de casi seis décadas en la que pasó del teatro musical al terror, la comedia, el cine familiar y la actuación de voz. Su representante y amiga de años, Marcia Hurwitz, confirmó el fallecimiento; hasta este miércoles no se había revelado la causa de muerte.
El actor británico había reducido sus apariciones públicas después de sufrir un accidente cerebrovascular en 2012, que afectó su movilidad y lo llevó a utilizar silla de ruedas. Aun así, continuó trabajando principalmente con su voz y regresó en distintas ocasiones a encuentros relacionados con las películas y personajes que marcaron su carrera.

Curry llegó todavía activo a la celebración de los 50 años de The Rocky Horror Picture Show en 2025. Ese mismo año publicó Vagabond, sus memorias, después de una trayectoria que incluyó cine, televisión, Broadway, música, animación y videojuegos.
Frank-N-Furter convirtió a Tim Curry en figura de culto
Antes de que Hollywood lo identificara con villanos, payasos o mayordomos excéntricos, Tim Curry ya había creado uno de los personajes más provocadores del teatro musical. En 1973 interpretó por primera vez al Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Show y dos años después llevó el papel al cine en The Rocky Horror Picture Show.
La película pasó de un estreno discreto en 1975 a convertirse en un fenómeno de funciones nocturnas, disfraces, participación del público y seguidores que la mantuvieron vigente durante generaciones. En 2005, The Rocky Horror Picture Show fue incorporada al National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por su importancia cultural, histórica y cinematográfica.
Frank-N-Furter también definió una característica que Curry repetiría durante buena parte de su carrera: personajes excesivos, oscuros, divertidos y difíciles de confundir con cualquier otro actor.
En Annie (1982) interpretó al oportunista Rooster Hannigan; en Legend (1985) desapareció bajo el maquillaje y las prótesis del demoníaco Darkness; y ese mismo año encabezó buena parte de la comedia de misterio de Clue como Wadsworth, el mayordomo encargado de conducir una noche en la que todos tenían algo que ocultar.
Su rostro llegó también a una de las películas familiares más populares de los años noventa. En Home Alone 2: Lost in New York interpretó al desconfiado señor Hector, conserje del Hotel Plaza, empeñado en descubrir cómo Kevin McCallister había conseguido hospedarse solo en Nueva York.
Pennywise llevó a Curry a otra generación
En 1990 apareció el personaje que terminó asociando definitivamente su rostro con el terror: Pennywise, el payaso de It, adaptación televisiva de la novela de Stephen King.
Con maquillaje blanco, cabello rojo y una sonrisa capaz de cambiar de lo cómico a lo amenazante en segundos, Curry construyó una versión de Pennywise que permaneció como referencia durante décadas. Aunque It fue originalmente una miniserie de televisión y no una película estrenada en cines, su personaje quedó entre los trabajos más reconocidos de toda su trayectoria.
Su carrera tampoco quedó encerrada en esos papeles. Curry recibió tres nominaciones a los premios Tony por su trabajo teatral, participó en producciones como The Three Musketeers y Muppet Treasure Island y desarrolló una extensa carrera como actor de voz.
Los homenajes comenzaron pocas horas después de conocerse su muerte. Integrantes de Rocky Horror, entre ellos Barry Bostwick, Patricia Quinn, Nell Campbell y Richard O'Brien, recordaron al actor que ayudó a convertir aquella película de 1975 en una obra que siguió encontrando nuevos espectadores medio siglo después.
Tim Curry y la coincidencia de la llamada “regla de 3”
La muerte de Curry añadió una coincidencia a una semana especialmente marcada por fallecimientos dentro del entretenimiento. Hayden Panettiere murió el 16 de agosto a los 36 años, mientras que Dolly Parton y Tim Curry fallecieron el 25 de agosto, ambos a los 80 años.
Los tres decesos ocurridos entre el 16 y el 25 de agosto hicieron reaparecer en redes la llamada “regla de 3”, una antigua creencia popular que sostiene que las muertes de figuras conocidas suelen agruparse de tres en tres. El periodo abarca diez fechas calendario, aunque entre la primera y las últimas muertes transcurrieron nueve días.
No existe evidencia que convierta esa creencia en un patrón real. Panettiere, Parton y Curry murieron en circunstancias independientes, sin relación conocida entre sus fallecimientos. La coincidencia queda como una de esas asociaciones que resurgen cada vez que varias figuras ampliamente reconocidas mueren con pocos días de diferencia.
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