Una vacuna personalizada de ARN mensajero contra el melanoma alcanzó uno de los puntos más importantes antes de una posible autorización: el ensayo clínico internacional de fase 3 INTerpath-001 obtuvo resultados positivos al combinar intismeran autogene, desarrollada por Moderna y Merck, con pembrolizumab, la inmunoterapia conocida comercialmente como Keytruda.
El estudio cumplió su objetivo principal de supervivencia libre de recaída y uno de sus objetivos secundarios clave, la supervivencia libre de metástasis a distancia, con mejoras estadísticamente significativas y clínicamente relevantes frente al uso de pembrolizumab solo en pacientes con melanoma de alto riesgo que ya habían sido operados. Se trata del primer resultado positivo de fase 3 para una terapia individualizada de neoantígenos y para un tratamiento contra el cáncer basado en ARNm.
El avance, sin embargo, no significa que la vacuna ya esté aprobada ni disponible para pacientes de manera general. Moderna y Merck todavía deben presentar los resultados completos ante la comunidad científica y discutir con las agencias regulatorias las solicitudes necesarias para una eventual autorización.
¿Cómo funciona la vacuna personalizada contra el melanoma?
A diferencia de las vacunas tradicionales utilizadas para prevenir infecciones, intismeran autogene es una terapia contra un cáncer ya diagnosticado. Se fabrica específicamente para cada paciente después de analizar las características genéticas de su tumor.
El tratamiento, anteriormente identificado como mRNA-4157 o V940, utiliza ARN mensajero para codificar hasta 34 neoantígenos seleccionados a partir de las mutaciones particulares presentes en las células cancerosas de cada persona. El objetivo es enseñar al sistema inmunitario a reconocer esas señales y generar linfocitos T capaces de identificar y atacar las células que conservan dichas mutaciones.
El proceso comienza con una muestra del tumor. Sus mutaciones son analizadas y, mediante herramientas computacionales, se seleccionan aquellas con mayor potencial para ser reconocidas por el sistema inmunitario. A partir de esa información se produce una formulación individualizada de ARNm.
El tratamiento se administra junto con pembrolizumab, una inmunoterapia que bloquea la proteína PD-1 y ayuda a evitar que las células tumorales desactiven la respuesta inmunitaria. La estrategia busca combinar dos mecanismos: identificar específicamente al tumor y facilitar que las defensas del organismo puedan atacarlo.
“Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad”.
Así describió Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna, el avance de una terapia diseñada a partir de las mutaciones particulares del cáncer de cada paciente.

El ensayo de fase 3 logró sus dos objetivos clave
El estudio INTerpath-001 es un ensayo aleatorizado de fase 3 que compara intismeran autogene más pembrolizumab frente a placebo más pembrolizumab en personas con melanoma de alto riesgo completamente extirpado mediante cirugía. El registro internacional del estudio identifica a pacientes con enfermedad en estadios II a IV y confirma que el ensayo ya no se encuentra reclutando participantes.
En un análisis intermedio previamente establecido, la combinación consiguió una mejora significativa tanto en el tiempo durante el cual los pacientes permanecieron sin que el melanoma reapareciera como en el periodo sin aparición de metástasis a distancia. Moderna indicó además que el seguimiento continuará para evaluar otros indicadores, entre ellos la supervivencia global.
Hay una precisión importante: las compañías todavía no han publicado las cifras detalladas que permiten conocer la magnitud exacta del beneficio observado en fase 3. Los resultados completos serán presentados posteriormente en un encuentro médico internacional, por lo que especialistas han llamado a esperar esos datos antes de dimensionar definitivamente el avance.
El 49% y 59% corresponden a un ensayo anterior
Los porcentajes que han acompañado gran parte de la información sobre esta vacuna —una reducción de 49% en el riesgo de recaída o muerte y de 59% en el riesgo de metástasis a distancia o muerte— corresponden al seguimiento a cinco años del estudio de fase 2b KEYNOTE-942, no al nuevo resultado de fase 3.
En ese ensayo anterior participaron 157 pacientes con melanoma de alto riesgo en estadios III y IV después de una resección completa. La combinación de intismeran autogene y pembrolizumab mantuvo una reducción de 49% en el riesgo de recaída o muerte frente a pembrolizumab solo y de 59% en el riesgo de metástasis distante o muerte después de una mediana de seguimiento de poco más de cinco años.
Esos resultados proporcionaron la base científica para avanzar hacia el estudio confirmatorio de fase 3. El nuevo anuncio es especialmente relevante porque el beneficio volvió a observarse en una prueba de mayor escala y en una etapa decisiva del desarrollo clínico, aunque las cifras específicas de esta fase siguen pendientes.
México ya había autorizado un ensayo con V940
El desarrollo tiene además un antecedente directo en México. En julio de 2024, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que había autorizado un ensayo clínico de fase 3 para evaluar V940, nombre utilizado entonces para mRNA-4157, en combinación con pembrolizumab en pacientes con melanoma de alto riesgo.
La autoridad sanitaria mexicana explicó desde entonces que el biológico utiliza ARN mensajero y se fabrica de manera personalizada de acuerdo con las características particulares del cáncer de cada paciente.
El protocolo autorizado contemplaba precisamente la comparación de V940 más pembrolizumab frente a placebo más pembrolizumab como tratamiento posterior a la cirugía en pacientes con melanoma de alto riesgo, esquema que corresponde al desarrollo clínico que ahora alcanza resultados positivos de fase 3.

¿Cuándo podría aprobarse la vacuna contra el melanoma?
Superar exitosamente una fase 3 coloca al tratamiento mucho más cerca de una eventual autorización, pero no existe todavía una fecha oficial para que llegue al mercado.
Moderna y Merck anunciaron que presentarán los resultados ante la comunidad científica y que comenzarán conversaciones con los organismos reguladores para preparar posibles solicitudes de aprobación. La FDA estadounidense ya había concedido previamente la designación de Breakthrough Therapy a la combinación, mientras que la Agencia Europea de Medicamentos la incorporó a su esquema PRIME para medicamentos prioritarios.
También falta conocer información fundamental del ensayo de fase 3: el tamaño exacto del beneficio, resultados detallados por grupos de pacientes, seguimiento de seguridad y, posteriormente, el impacto sobre la supervivencia global.
Por ello, el avance representa un paso científico y regulatorio importante, pero todavía no permite hablar de una vacuna disponible ni de una cura contra el cáncer de piel.

Una plataforma que ya se prueba contra otros cánceres
El desarrollo de intismeran no termina en el melanoma. Moderna y Merck mantienen nueve ensayos clínicos de fases 2 y 3 que investigan esta tecnología en distintos tumores y escenarios.
La plataforma está siendo estudiada en cáncer de pulmón de células no pequeñas, cáncer de vejiga y carcinoma de células renales, además de otros estadios del melanoma. La estrategia central es la misma: analizar las mutaciones particulares del cáncer de cada paciente y producir una terapia de ARNm diseñada específicamente para generar una respuesta inmunitaria contra ellas.
El resultado de INTerpath-001 adquiere así una dimensión mayor: además de acercar una nueva opción terapéutica para pacientes con melanoma de alto riesgo, proporciona la primera evidencia positiva de fase 3 de que una terapia personalizada de ARNm puede funcionar contra el cáncer en un ensayo avanzado.
*BC









