La compañía Coca-Cola inició en Estados Unidos el lanzamiento gradual de una nueva versión de su bebida clásica, elaborada con azúcar de caña en lugar del jarabe de maíz con alto contenido de fructuosa.
El cambio responde a una petición del presidente Donald Trump, realizada a inicios de 2025, con el respaldo del Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien ha cuestionado los efectos del jarabe de maíz en la salud pública.
Trump anunció en su red Truth Social que la empresa “ha acordado usar azúcar de caña real en sus bebidas estadounidenses, al estilo de la Coca-Cola mexicana”. La compañía confirmó el martes que esta nueva versión llegará a mercados selectos del país, en una presentación de botellas de vidrio de 12 onzas (355 ml).

Un lanzamiento progresivo y selectivo
Aunque Coca-Cola no ha revelado los primeros puntos de venta, fuentes del medio AS aseguran que la distribución será lenta y progresiva, priorizando mercados urbanos grandes, donde hay mayor demanda de productos premium y capacidad logística para nuevas presentaciones.
La empresa explicó que el despliegue nacional dependerá de la disponibilidad de caña de azúcar estadounidense y del fortalecimiento de su cadena de suministro, afectada en meses recientes.
De acuerdo con Bloomberg, los problemas en la producción de azúcar de caña y la limitada capacidad de fabricación de botellas de vidrio han retrasado el proceso. El director financiero, John Murphy, señaló que el lanzamiento se ejecutará por etapas, con una expansión prevista para 2026.

La nueva botella: símbolo de “frescura y conexión”
La presentación en vidrio forma parte de la estrategia de Coca-Cola para recuperar el valor emocional y nostálgico de su envase clásico.
“Este otoño, presentamos una nueva botella de vidrio individual de 12 oz en mercados selectos de EE. UU., ofreciendo a los consumidores una forma clásica y atemporal de disfrutar su Coca-Cola Sabor Original, elaborada con azúcar de caña estadounidense”, declaró un portavoz de la compañía.
Durante casi un siglo, la botella de vidrio ha sido un símbolo de frescura y conexión, según la empresa, y su regreso busca reconectar con consumidores que valoran la autenticidad y las experiencias tradicionales.

Apoyo político y respuesta del mercado
El cambio cuenta con respaldo político directo de la Casa Blanca. Trump celebró la medida como una victoria para los consumidores y la salud pública, mientras Robert F. Kennedy Jr. destacó que reducir el uso de jarabe de maíz “representa un paso hacia bebidas más naturales”.
El presidente y director ejecutivo de Coca-Cola, James Quincey, afirmó que la compañía ampliará su catálogo “para reflejar el interés del consumidor en experiencias diferenciadas”, sugiriendo que esta iniciativa podría extenderse a otros productos del portafolio global.
La empresa, sin embargo, no ha confirmado si planea reemplazar el jarabe de maíz de manera definitiva o si coexistirán ambas versiones del refresco en el mercado estadounidense.
*OCR














