La inflación en México aumentó a 3.45% anual durante septiembre de 2026, impulsada principalmente por el encarecimiento del jitomate, la cebolla y otros productos de consumo cotidiano. El resultado representa el segundo mes consecutivo de aceleración en los precios y afecta especialmente a las familias que destinan una parte importante de sus ingresos a la alimentación.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este jueves 8 de octubre que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de 0.42%, mientras que la inflación anual pasó del 3.26% observado en agosto al 3.45% en septiembre.
Los mayores aumentos se concentraron en productos básicos. El jitomate se encareció 30.25% y la cebolla 23% en un solo mes, variaciones que tuvieron una participación importante en el incremento del indicador nacional.
También subieron el gas doméstico LP, el transporte aéreo y las colegiaturas de educación primaria, mientras que productos como la papa, el aguacate y la naranja registraron reducciones.
Jitomate y cebolla registran los mayores aumentos de septiembre
Los alimentos frescos fueron uno de los principales factores detrás del repunte inflacionario.
El jitomate encabezó los incrementos con 30.25% mensual, seguido de la cebolla, cuyo precio aumentó 23%. Ambos productos forman parte de la preparación habitual de alimentos en los hogares mexicanos, por lo que sus variaciones pueden sentirse rápidamente en el gasto cotidiano.
De acuerdo con los datos del INEGI, los precios del conjunto de frutas y verduras aumentaron 4.40% durante septiembre, mientras que su variación anual alcanzó 8.78%.
El encarecimiento también se reflejó en otros productos y servicios relacionados con las compras familiares, el transporte y la educación.
Los principales aumentos mensuales fueron:
- Jitomate: 30.25%.
- Cebolla: 23.00%.
- Transporte aéreo: 6.59%.
- Otras frutas: 6.13%.
- Educación primaria: 6.00%.
- Gas doméstico LP: 3.14%.
Estas variaciones corresponden al comportamiento de los precios entre agosto y septiembre de 2026, por lo que no deben confundirse con la inflación anual de cada producto.
¿Por qué el alza de verduras afecta tanto a las familias?
El precio de los alimentos tiene un impacto directo en el presupuesto doméstico porque se trata de gastos que las personas realizan de manera frecuente.
A diferencia de compras que pueden posponerse, productos como el jitomate y la cebolla suelen formar parte de las necesidades habituales de alimentación.
Cuando sus precios aumentan considerablemente en un periodo corto, las familias deben gastar más para adquirir la misma cantidad o modificar sus compras para ajustarse al dinero disponible.
El efecto puede ser mayor en los hogares con ingresos limitados, donde la compra de alimentos representa una proporción importante del presupuesto.
Sin embargo, el incremento mensual de un producto no significa necesariamente que mantendrá ese ritmo durante los siguientes meses.
Los precios de frutas y verduras suelen presentar variaciones importantes relacionadas con condiciones de producción, disponibilidad, distribución y factores estacionales.
Por ello, el comportamiento de estos productos se analiza también dentro del componente de inflación no subyacente.
Gas LP y colegiaturas también presionaron el gasto
El aumento de precios durante septiembre no se limitó a las frutas y verduras.
El gas doméstico LP se encareció 3.14% mensual, una variación relevante para los hogares que utilizan este combustible para cocinar o calentar agua.
Por otra parte, el regreso a clases y los ajustes de cuotas educativas también influyeron en el indicador.
Las colegiaturas de educación primaria aumentaron 6% durante septiembre, mientras que las correspondientes a universidades registraron un incremento de 1.50%.
En conjunto, el rubro de educación presentó un aumento mensual de 3.14% y una variación anual de 5.84%.
Estos movimientos muestran que las presiones sobre el gasto familiar abarcaron necesidades distintas, desde la preparación de alimentos hasta los pagos educativos.
Los servicios relacionados con loncherías, fondas, torterías y taquerías también registraron incrementos, aunque de menor magnitud que los observados en las verduras.

Papa, aguacate y otros productos bajaron de precio
No todos los artículos incluidos en el cálculo de la inflación registraron aumentos.
Durante septiembre, el INEGI identificó reducciones en distintos alimentos y servicios, lo que ayudó a moderar el incremento general del indicador.
Entre las principales disminuciones se encuentran:
- Servicios profesionales: bajaron 16.44%.
- Papa y otros tubérculos: disminuyeron 13.92%.
- Aguacate: registró una reducción de 8.11%.
- Naranja: bajó 5.65%.
- Tequila: presentó una disminución de 2.62%.
- Paquetes de internet, telefonía y televisión de paga: se redujeron 2.06%.
La reducción en el precio de estos productos no elimina los incrementos de otros bienes, pero contribuye a explicar por qué la inflación general quedó en 0.42% mensual pese a los aumentos mucho mayores del jitomate y la cebolla.
El INPC considera una canasta amplia de bienes y servicios, cada uno con una ponderación diferente según su importancia en el gasto de los hogares.

Inflación en México acumula dos meses consecutivos de aceleración
La inflación general pasó de 3.26% anual en agosto a 3.45% en septiembre, una diferencia de 0.19 puntos porcentuales.
Con este resultado, el indicador acumuló dos meses consecutivos de aceleración.
Pese al repunte, la cifra de septiembre de 2026 se mantuvo por debajo de la registrada en el mismo mes de 2025, cuando alcanzó 3.76% anual.
Esto significa que, aunque los precios continuaron aumentando y su ritmo anual se aceleró frente a agosto, el incremento fue menor al observado un año antes.
El comportamiento también debe distinguirse de una reducción general de precios.
Que la inflación sea menor que en otro periodo no significa que los productos sean más baratos, sino que, en conjunto, sus precios aumentan a un ritmo más lento.
En septiembre ocurrió lo contrario respecto del mes anterior: el ritmo anual de aumento de los precios se elevó ligeramente.
¿Qué diferencia existe entre inflación general y subyacente?
El INEGI divide la inflación en componentes que permiten analizar el comportamiento de distintos grupos de productos y servicios.
La inflación subyacente excluye bienes con precios especialmente volátiles, como determinados alimentos agropecuarios y energéticos, así como tarifas autorizadas por el gobierno.
Durante septiembre, este indicador registró un crecimiento mensual de 0.20% y una tasa anual de 3.75%, inferior al 3.88% observado en agosto.
Dentro de este componente, las mercancías aumentaron 0.14% mensual y los servicios 0.26%.
En contraste, la inflación no subyacente, que incluye frutas, verduras, energéticos y tarifas autorizadas, subió 1.20% mensual y alcanzó una variación anual de 2.45%.
La diferencia explica por qué la inflación general se aceleró mientras el componente subyacente mostró una moderación.
Los aumentos de alimentos frescos y energéticos tuvieron un peso importante en el resultado de septiembre, aunque otros precios avanzaron a un ritmo menor.
La inflación permanece dentro del intervalo de Banco de México
El Banco de México (Banxico) tiene como objetivo una inflación anual de 3%, con un intervalo de variabilidad de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
La tasa de 3.45% registrada en septiembre se encuentra dentro de ese intervalo, cuyo límite superior es 4%.
Sin embargo, permanecer dentro del rango no significa que el encarecimiento haya dejado de afectar a los consumidores.
La inflación mide el cambio promedio de precios de una canasta nacional, mientras que la experiencia de cada familia depende de los productos y servicios que compra habitualmente.
Un hogar que consume cantidades importantes de verduras puede enfrentar aumentos de gasto mayores que el promedio nacional cuando esos alimentos presentan variaciones elevadas.
Por eso, los datos oficiales permiten conocer la evolución general de los precios, pero no describen de manera idéntica el presupuesto de todas las familias.
¿Qué significa la inflación de septiembre para el bolsillo?
El dato de septiembre muestra que el costo de bienes y servicios continuó aumentando en México, aunque con diferencias importantes entre productos.
Mientras el jitomate y la cebolla registraron incrementos de dos dígitos, otros alimentos bajaron de precio y algunos servicios mantuvieron aumentos más moderados.
Para los consumidores, estas variaciones pueden traducirse en cambios en el gasto semanal, especialmente en la compra de alimentos, el combustible doméstico y los pagos escolares.
El resultado también refleja la importancia de revisar los precios específicos de cada producto y no únicamente el porcentaje general de inflación.
De acuerdo con el INEGI, septiembre cerró con una inflación anual de 3.45%, después de dos meses consecutivos de aceleración.
El siguiente reporte mensual permitirá conocer si los aumentos de alimentos frescos persisten o si las reducciones en otros productos contribuyen a moderar nuevamente el indicador.
*BC