Nuevos audios atribuidos a los hermanos Jorge Amílcar y Luis Alberto Olán abrieron otro frente alrededor del círculo cercano de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán. En las grabaciones, difundidas por Latinus y fechadas en 2023, ambos hablan de contactos con personas vinculadas al crimen organizado en Veracruz y mencionan expresamente a Iván Cazarín Molina, “El Tanque”, a quien el gobierno de Estados Unidos identifica como integrante de alto nivel del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La revelación tiene un matiz decisivo: Andy López Beltrán no aparece hablando con “El Tanque” ni con miembros del CJNG en los fragmentos divulgados. El vínculo planteado por la investigación periodística pasa por Amílcar Olán, cuya relación personal con Andy y Gonzalo López Beltrán fue reconocida por los propios hermanos en una carta pública de 2024, aunque ambos negaron entonces haber utilizado influencias para beneficiar sus negocios.
Por ello, las grabaciones aportan indicios sobre presuntos contactos de los Olán con un operador criminal, pero no acreditan por sí mismas que Andy haya ordenado, participado o tenido conocimiento de esos contactos. Esa diferencia es central para entender qué muestran realmente los nuevos audios.
“Todos son sus brothers”: lo que se escucha en los audios
La investigación fue elaborada por Mario Gutiérrez Vega para Latinus y presentada por Carlos Loret de Mola. Uno de los materiales registra una conversación atribuida a Amílcar Olán con el empresario Ángel Montero, vinculado al negocio del balasto utilizado en proyectos ferroviarios.
En ese diálogo, Amílcar habla del papel que tendría su hermano Luis Alberto en Veracruz y asegura que ya había establecido relaciones con personas de “la malandrada”.
“Mi hermano va a estar al mando de todo (...) todos son sus brothers, sus compas”.
El reportaje interpreta esas conversaciones como evidencia de que los hermanos Olán habrían buscado operar sus negocios en una zona con presencia del CJNG mediante acuerdos o entendimientos con integrantes de esa organización. Hasta ahora, esa caracterización proviene de la investigación periodística y de las propias conversaciones atribuidas a los involucrados; no de una sentencia judicial que haya establecido la existencia de ese pacto.
Luis Alberto Olán menciona directamente a “El Tanque”
Otra conversación contiene un dato más concreto. Luis Alberto Olán menciona por nombre a “El Tanque” y asegura tener relación con él mientras relata lo ocurrido con el propietario de una mina de balasto que presuntamente estaba siendo extorsionado.
Según el audio difundido, Luis Alberto cuenta que después de que el empresario conoció su cercanía con “El Tanque”, dejó de ser molestado por quienes intentaban extorsionarlo. La grabación es relevante porque no habla únicamente de contactos vagos con “la malandrada”: introduce a una persona identificable que aparece en expedientes oficiales estadounidenses sobre el CJNG.
El material difundido no permite establecer de manera independiente quién intervino para detener la supuesta extorsión ni si existió una instrucción directa de Cazarín Molina. Lo documentado es lo que Luis Alberto Olán afirma en la conversación atribuida a él.
¿Quién es “El Tanque” y qué ha dicho Estados Unidos sobre él?
En este punto la historia cuenta con respaldo documental externo. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Iván Cazarín Molina el 10 de septiembre de 2024 y lo describió como un miembro de alto nivel del CJNG que reportaba directamente a Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, dentro de su círculo de confianza.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros señaló que “El Tanque” opera principalmente en Jalisco y Veracruz y lo relacionó con robo de combustible, narcotráfico, extorsión y homicidio. Según el Tesoro, su red de huachicol genera decenas de millones de dólares anualmente para él y para el CJNG mediante extracción ilegal, almacenamiento y comercialización de combustible robado.
Estados Unidos volvió a mencionar a Cazarín Molina en mayo de 2025 al ampliar sus sanciones contra redes del CJNG dedicadas al robo y contrabando de hidrocarburos. La referencia oficial estadounidense confirma, por tanto, la pertenencia de “El Tanque” a la estructura del cártel, aunque eso no autentica automáticamente todas las conversaciones divulgadas por Latinus ni demuestra la participación de terceros mencionados alrededor de ellas.
La conexión con Andy pasa por Amílcar Olán
El salto entre esas conversaciones y Andrés Manuel López Beltrán se construye a partir de la relación previa entre los hermanos Olán y los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Andy y Gonzalo López Beltrán reconocieron públicamente en julio de 2024 que conocían a Jorge Amílcar Olán Aparicio desde años atrás en Villahermosa, Tabasco. Explicaron que el contacto surgió mediante amigos en común y porque la esposa del empresario había sido compañera de primaria de Andrés Manuel López Beltrán.
En aquella misma carta negaron haber recomendado o intercedido por Olán o por su empresa Romedic para obtener contratos gubernamentales. También rechazaron categóricamente haber operado una red de corrupción o recibido dinero de esa empresa.
Los hermanos respondieron además a investigaciones anteriores relacionadas con balasto para el Tren Maya y el Tren Interoceánico. Reconocieron que Gonzalo López Beltrán participó como asesor honorífico para supervisar avances de proyectos ferroviarios, pero aseguraron que no tenía atribuciones para intervenir en decisiones de constructoras, proveedores o compras de materiales.
Ese antecedente explica por qué los nuevos audios tienen relevancia política: colocan ahora a los hermanos Olán hablando de un operador del CJNG dentro del mismo entorno empresarial que previamente había sido relacionado periodísticamente con el suministro de balasto. No convierte, sin embargo, esa relación personal en una prueba automática contra Andy López Beltrán.
Lo que los audios sí muestran y lo que todavía no prueban
Los fragmentos disponibles permiten establecer tres niveles distintos. Primero, Latinus atribuye las voces de las grabaciones a Amílcar y Luis Alberto Olán. Segundo, Luis Alberto menciona explícitamente que conoce a “El Tanque”. Tercero, Estados Unidos sí tiene identificado oficialmente a Iván Cazarín Molina como integrante relevante del CJNG.
Lo que no aparece en los materiales publicados es una conversación de Andy con “El Tanque”, una instrucción suya para pactar con el CJNG o una declaración del operador criminal que involucre directamente al hijo del expresidente. Tampoco aparece entre las fuentes consultadas una pericial pública independiente sobre la autenticidad técnica de los archivos; Latinus los presenta como grabaciones realizadas en 2023.
Por esa razón, denominar la historia como un “pacto de Andy con el CJNG” sobrepasa lo que actualmente muestran los audios. Una formulación más precisa es que las grabaciones exhiben presuntos contactos de personas cercanas a los López Beltrán con un operador reconocido del CJNG.
FGR: no hay datos de prueba para investigar a Andy por huachicol fiscal
La publicación coincide con otra controversia que involucra a López Beltrán, pero que debe mantenerse separada de estos audios.
El 17 de agosto, la Fiscalía General de la República negó que tuviera testigos protegidos que hubieran aportado elementos contra Andy por presunto huachicol fiscal. La institución sostuvo que el Ministerio Público Federal no cuenta con datos de prueba con fuerza legal suficiente para iniciar una investigación en su contra por esas versiones.
Ese pronunciamiento no autentica ni desmiente los nuevos audios de los hermanos Olán. La FGR respondió a señalamientos diferentes sobre una supuesta investigación por contrabando de combustible. Mezclar ambos asuntos llevaría a presentar como una misma indagatoria hechos que, hasta ahora, proceden de fuentes y acusaciones distintas.
Sheinbaum sostiene que Andy no estuvo “en el radar”
Este 18 de agosto, Claudia Sheinbaum reiteró que Andrés Manuel López Beltrán no estuvo bajo sospecha de las autoridades mexicanas dentro de las investigaciones de huachicol fiscal y calificó como político el contexto alrededor de la reciente cancelación de su visa estadounidense.
La presidenta sostuvo que el Gobierno mexicano no tiene pruebas que relacionen a López Beltrán con algún delito y defendió que una investigación debe abrirse a partir de elementos jurídicos, no únicamente por decisiones migratorias tomadas por Estados Unidos.
La posición gubernamental tampoco responde todavía de manera específica al contenido de las nuevas conversaciones atribuidas a Amílcar y Luis Alberto Olán. El elemento que deja la investigación sobre la mesa es más acotado: dos personas cercanas a los López Beltrán aparecen hablando de relaciones con un hombre que Estados Unidos identifica oficialmente como un alto integrante del CJNG
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