El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició su primera visita oficial a México con una prioridad en la mesa: el combate al tráfico de fentanilo.
La negociación se desarrolla bajo la sombra de la amenaza del presidente Donald Trump, quien ha advertido que, de no haber resultados concretos, impondrá aranceles a las exportaciones mexicanas.

El dilema: aranceles o seguridad
Según analistas internacionales, Washington mezcla por primera vez en décadas seguridad, economía y migración en un mismo paquete de negociación. Trump utiliza los aranceles como herramienta de presión mientras demanda acciones más duras contra los carteles.
Actualmente, alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, lo que convierte la amenaza arancelaria en un golpe directo a la economía mexicana.

La postura de México
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que cualquier acuerdo con Estados Unidos debe basarse en “responsabilidad compartida, respeto a la soberanía y cooperación sin subordinación”.
Además, ha rechazado que las fuerzas militares estadounidenses realicen operaciones unilaterales en territorio mexicano, pese a que Trump ha insistido en enviar tropas para combatir a los carteles.
La estrategia de Rubio
De acuerdo con expertos, la visita de Rubio busca:
Cerrar un nuevo acuerdo de seguridad bilateral.
Aumentar la cooperación militar en la lucha contra el fentanilo.
Condicionar la política comercial a los avances en materia de seguridad.
Rubio ha declarado que su misión es lograr “medidas rápidas y decisivas para desmantelar a los carteles, detener el tráfico de fentanilo y reducir el déficit comercial con México”.

Tensiones con la DEA y extradiciones
En los últimos meses, México ha extraditado a 55 narcotraficantes, incluido Rafael Caro Quintero, como gesto de cooperación. Además, con Omar García Harfuch al frente de Seguridad, los operativos contra laboratorios de fentanilo se han intensificado.
Sin embargo, persisten tensiones. La DEA acusó a México de incumplir acuerdos de colaboración, mientras Sheinbaum negó cualquier trato formal.

Expertos advierten de un sometimiento
Académicos como Erubiel Tirado y Catalina Pérez Correa coinciden en que Estados Unidos exige más de lo que ofrece:
México ha pasado de la política de “abrazos y no balazos” de López Obrador a ataques frontales contra laboratorios.
Las extradiciones, en muchos casos, se realizan bajo fundamentos legales cuestionables.
Mientras tanto, Estados Unidos evita asumir su responsabilidad en la demanda interna de drogas.
Con información de El País
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