El escenario de los carteles mexicanos coludidos con políticos sigue tensando las relaciones entre Estados Unidos con nuestro país.
El lunes pasado, Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, advirtió que la administración del presidente Donald Trump actuará contra funcionarios mexicanos relacionados con organizaciones criminales que no colaboren con las autoridades estadounidenses.
Durante una entrevista con Jan Jekielek, la funcionaria afirmó que diversos gobiernos han optado por colaborar con Washington debido a la postura que mantiene el presidente Trump frente a las organizaciones criminales.
“Podemos hacer eso, primero, porque el gobierno mexicano, como muchos de los gobiernos en nuestro hemisferio, saben que el presidente Trump dice lo que siente, él simplemente lo hace. Si él dice ‘vamos a ir por ti, si no cooperas con nosotros, te vamos a atacar y te vas a arrepentir. “Entonces ¿Quieres cooperar? Sí o no”, expresó.
Por lo pronto, el fiscal federal Jay Clayton, quien encabeza en Estados Unidos acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue propuesto por el presidente Donald Trump para ocupar un cargo clave en el aparato de inteligencia estadounidense.
Trump anunció la nominación de Clayton como próximo director de Inteligencia Nacional, posición donde tendría bajo su responsabilidad la coordinación de las agencias de inteligencia de Estados Unidos en un contexto marcado por tensiones bilaterales con México, seguridad fronteriza y combate a organizaciones criminales transnacionales.
Clayton se desempeña actualmente como fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, una de las oficinas judiciales más relevantes de Estados Unidos. En ese cargo ha participado en investigaciones contra redes criminales vinculadas al narcotráfico y en expedientes de alto impacto relacionados con esquemas de protección política y financiera.
El fiscal es identificado como una figura central en el proceso judicial contra el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, señalado por autoridades estadounidenses de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de Los Chapitos.
En ese mismo expediente también aparecen señalados Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza, el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Mendívil, otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. La acusación fue anunciada formalmente por Clayton el 29 de abril.
Durante la presentación del caso, el fiscal afirmó que las investigaciones buscan desarticular redes de protección vinculadas a organizaciones criminales.
En esa ocasión sostuvo: “El Cártel de Sinaloa es una organización criminal despiadada que ha inundado esta comunidad con drogas peligrosas durante décadas”.
El proceso ha cobrado mayor relevancia luego de que dos ex colaboradores cercanos a Rocha Moya se entregaran a autoridades estadounidenses. Entre ellos el general retirado Gerardo Mérida Sánchez y el exsecretario de Finanzas de Sinaloa, Enrique Alfonso Díaz Vega, quienes enfrentan procedimientos legales derivados de las acusaciones de la fiscalía.
El caso también ha provocado tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que Washington no ha presentado pruebas suficientes para sustentar solicitudes formales de extradición contra los funcionarios mencionados, y ha insistido en que cualquier cooperación judicial debe sujetarse a los mecanismos legales vigentes.
De ser ratificado por el Senado, Clayton pasaría de dirigir investigaciones judiciales contra presuntas redes criminales mexicanas a coordinar la inteligencia estadounidense, lo que coloca a Sinaloa y la estrategia contra el narcotráfico en un nuevo escenario político y de seguridad binacional.
“Cooperas o no”, es la premisa.
La tensión entre México y Estados Unidos crece.
De las anécdotas que se cuentan
En sus más de cien años de existencia, la FIFA ha pasado por todo tipo de circunstancias.
“El FIFA Corruption Scandal de 2015 mostró una serie de grietas en la organización: falta de auditorías rigurosas, opacidad en la asignación de fondos y relación entre la cúpula de la FIFA y las federaciones. Arturo Trujillo repasa la historia de la FIFA”, desde su creación en 1904 hasta el llamado “Premio FIFA de la Paz” entregado por Gianni Infantino a Donald Trump.
En el Mundial de México 70 apareció el primer álbum Panini.
Tenía apenas 288 estampas y los jugadores no estaban organizados en páginas brillantes ni tenían el famoso y facilitador autoadherible en la parte de atrás.
Hoy, el álbum tiene alrededor de mil estampas. Quizás su función principal sea la de ponerle cara a las personas que estaremos viendo jugar en la Copa 2026, aunque también la actividad de llenarlo exige algo cada vez más escaso: la convivencia.
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