La Selección de Irán atraviesa una crisis logística y política a menos de un mes del inicio de la Copa del Mundo 2026. Ningún integrante del plantel ha recibido el visado necesario para ingresar a los Estados Unidos, sede de sus tres partidos de la primera ronda.
Las tensiones diplomáticas entre Teherán y Washington, sumadas a las restricciones por posibles vínculos de algunos jugadores con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), han ralentizado el proceso y generado alarma en la federación iraní.

Irán solicita intervención de FIFA
La Federación Iraní de Futbol presentó a la FIFA una lista de diez condiciones para garantizar su participación en el torneo. Entre ellas destacan la entrega de visados sin restricciones para jugadores y cuerpo técnico, medidas de seguridad reforzadas y respeto al himno y la bandera nacional.
El presidente de la federación, Mehdi Taj, declaró que “nadie ha recibido el visado” y advirtió que la incertidumbre aumenta conforme se acerca el inicio del torneo. Incluso recordó que semanas atrás se sugirió trasladar los partidos a México, propuesta que fue rechazada por FIFA.
Irán jugará bajo condiciones especiales
A pesar de la crisis, la federación iraní confirmó que el equipo participará en el Mundial. “Irán participará sin duda en el Mundial”, aseguró Taj, aunque subrayó que no renunciarán a sus creencias y convicciones culturales.
La FIFA ha señalado que trabaja para facilitar la participación de todas las selecciones clasificadas, pero aclaró que el control final de las visas corresponde a las autoridades migratorias de Estados Unidos.

Posición de Estados Unidos
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que los futbolistas iraníes serían bienvenidos, aunque advirtió que podrían existir restricciones para aquellos con vínculos con el IRGC.














