El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este martes a México de ser el “epicentro de la violencia de los cárteles” durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y pidió al gobierno de Claudia Sheinbaum “recuperar el control” del territorio. También afirmó que su país comparte alrededor de 2 mil millas de frontera con un territorio que describió como controlado por organizaciones criminales. Las expresiones corresponden a la caracterización hecha por el mandatario estadounidense durante su intervención.
Trump incluyó a México dentro de un bloque de su discurso dedicado al combate contra los cárteles. En esa misma intervención sostuvo que Estados Unidos utilizará su poder militar para proteger sus intereses nacionales cuando considere que existen amenazas dentro del hemisferio occidental. Reuters registró que el discurso tuvo una duración aproximada de 37 minutos y que el mandatario volvió a equiparar a organizaciones del narcotráfico con grupos terroristas.
La intervención formó parte del debate general de la 81ª Asamblea General de la ONU, que comenzó este 22 de septiembre en Nueva York y continuará hasta el día 28.
La acusación llega con cooperación bilateral activa
Las declaraciones se producen mientras México y Estados Unidos mantienen operaciones conjuntas de seguridad en la frontera. Entre el 31 de agosto y el 21 de septiembre ambos países desarrollaron la operación antidrones “Águila Alta” en la zona Tijuana-San Diego, mediante acciones simultáneas en las que cada fuerza permaneció dentro de su propio territorio. El objetivo fue detectar e inhabilitar drones utilizados para vigilar a las autoridades durante actividades de tráfico de personas y drogas.
El 17 de septiembre, la Secretaría de la Defensa Nacional informó que el intercambio de información con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos permitió detectar e inhibir en Tijuana un dron procedente del lado estadounidense. Autoridades mexicanas detuvieron al presunto operador y aseguraron un arma corta, cargadores, cartuchos y el control del dispositivo.
El gobierno mexicano ha establecido que esa cooperación se realiza bajo principios de reciprocidad, responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto a la soberanía de ambos países. Esos criterios quedaron asentados en los comunicados oficiales sobre las operaciones fronterizas de septiembre.
México aparece en la lista estadounidense de países de tránsito de drogas
Una semana antes del discurso de Trump, la Casa Blanca publicó la llamada “Major’s List” para el año fiscal 2027, que identifica a 23 países vinculados con producción o tránsito significativo de drogas ilícitas hacia Estados Unidos. México aparece en esa relación, pero no entre los cuatro países que Washington señaló como incumplidos de manera demostrable en sus obligaciones antidrogas; esa categoría fue asignada a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia.
La administración estadounidense había reconocido además avances del gobierno mexicano en decomisos de drogas, desmantelamiento de laboratorios clandestinos y despliegues adicionales de seguridad en la frontera, aunque al mismo tiempo exigió mayores acciones contra funcionarios que colaboren con organizaciones criminales y contra las estructuras financieras de los cárteles.
Trump ya había utilizado durante los meses anteriores expresiones similares sobre el control territorial de las organizaciones criminales en México. Claudia Sheinbaum ha rechazado esas caracterizaciones y ha mantenido como posición oficial la cooperación bilateral sin operaciones militares estadounidenses dentro del territorio mexicano.
La operación “Águila Alta” concluyó formalmente el 21 de septiembre. Un día después, Trump llevó a la Asamblea General de la ONU su exigencia de que México “recupere el control” del territorio, mientras los mecanismos bilaterales de seguridad continuaban documentando coordinación entre autoridades de ambos países.
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