La televisión estatal de Irán difundió un video con amenazas contra Barron Trump, hijo menor del presidente estadounidense Donald Trump, en el que además se afirma que existe una recompensa de 10 millones de dólares vinculada con su muerte. El Servicio Secreto de Estados Unidos confirmó este martes que conoce el material y analiza las amenazas contra las personas que se encuentran bajo su protección.
La emisión fue difundida por medios vinculados con la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) y posteriormente transmitida por el Canal 3 de la televisión estatal. El contenido utiliza un encabezado explícitamente amenazante contra el joven de 20 años y asegura que sus movimientos se encuentran bajo vigilancia.
Sin embargo, hasta ahora no existe una confirmación independiente de que el gobierno iraní haya establecido formalmente una recompensa de 10 millones de dólares. El monto aparece como una afirmación dentro de la propia transmisión, por lo que debe diferenciarse entre la existencia comprobada del video y la veracidad de lo que sostiene.

Servicio Secreto analiza amenaza contra Barron Trump
El Servicio Secreto estadounidense confirmó que está al tanto del video. La agencia señaló que investiga todas las amenazas que puedan representar un riesgo para las personas bajo su protección, aunque evitó revelar información sobre procedimientos, inteligencia o eventuales modificaciones a los esquemas de seguridad.
La confirmación de la agencia estadounidense convierte la transmisión en un asunto de seguridad que va más allá de las publicaciones que comenzaron a circular en redes sociales.
El material iraní asegura contar con información relacionada con el entorno cotidiano de Barron Trump y sostiene que el joven estaría “totalmente vigilado”. También presenta supuestos datos sobre sus desplazamientos y protección.
Ninguna de esas afirmaciones ha podido ser comprobada de manera independiente, por lo que no existe evidencia pública que confirme que los responsables de la emisión hayan logrado realmente acceder a información reservada del Servicio Secreto.
Por razones de seguridad, tampoco resulta necesario reproducir los detalles sobre ubicaciones, vehículos o posibles rutinas que aparecen en el material.
Video asegura que una mujer logró acercarse al hijo de Trump
Otra de las afirmaciones incluidas en la transmisión señala que una mujer habría logrado superar los controles de seguridad y reunirse personalmente con Barron Trump, para posteriormente entregar información a los responsables del programa.
Hasta el momento, no existe confirmación pública del Servicio Secreto o de otra autoridad estadounidense de que esa infiltración haya ocurrido. Tampoco se ha demostrado que las imágenes o datos utilizados en la transmisión correspondan a operaciones reales de inteligencia iraní.
El video también sostiene que Barron Trump utilizaría Xbox para mantener comunicaciones privadas mediante mensajes y conversaciones de voz. Esa versión tampoco ha sido corroborada de forma independiente.
Recompensa de 10 millones de dólares no ha sido confirmada
Uno de los elementos que mayor impacto generó fue la afirmación de que existiría una recompensa de 10 millones de dólares por Barron Trump.
La transmisión presenta ese monto como parte de la amenaza, pero hasta este 25 de agosto no se ha hecho público algún decreto, documento gubernamental, mecanismo de pago o anuncio oficial iraní que permita confirmar que la recompensa realmente fue establecida.
Por esa razón, el dato debe manejarse como una afirmación difundida por la televisión estatal iraní y no como una recompensa oficialmente confirmada.
Amenazas también han alcanzado a Melania y Donald Trump
La emisión contra Barron no aparece de manera aislada. En julio, medios vinculados con la Guardia Revolucionaria difundieron otro contenido enfocado en Melania Trump, en el que también se exponían supuestas vulnerabilidades de seguridad y se hacía referencia posteriormente a Barron.

El propio Donald Trump también ha enfrentado amenazas relacionadas con Irán. En julio, durante un viaje después de participar en una cumbre de la OTAN en Turquía, su equipo de seguridad realizó un cambio secreto de aeronave ante una amenaza considerada creíble e inminente. La operación permitió trasladar al mandatario a otro avión militar mientras el vuelo previsto originalmente siguió una ruta separada.
Posteriormente, autoridades de inteligencia estadounidenses señalaron que algunas advertencias sobre posibles planes iraníes contra Trump no habían podido ser verificadas independientemente, pese a que fueron tomadas con suficiente seriedad para reforzar medidas preventivas.

Estados Unidos ya desarticuló un plan vinculado con la Guardia Revolucionaria
Las preocupaciones estadounidenses tienen antecedentes judiciales. En marzo de 2026, un jurado federal declaró culpable a Asif Merchant, identificado por autoridades estadounidenses como un operativo entrenado de la Guardia Revolucionaria iraní.
Merchant reconoció durante su juicio que había sido enviado a Estados Unidos para organizar asesinatos de políticos o funcionarios. En 2024 intentó contratar personas para ejecutar un homicidio, pero los supuestos sicarios eran en realidad agentes encubiertos. El plan fue desarticulado antes de que pudiera concretarse.
El expediente documenta que entre los posibles objetivos estaba Donald Trump y que Merchant entregó un adelanto de 5 mil dólares para avanzar con el plan. El Departamento de Justicia de Estados Unidos determinó que actuaba bajo instrucciones relacionadas con la Guardia Revolucionaria.
Este antecedente permite contextualizar por qué las autoridades estadounidenses toman seriamente las amenazas procedentes de estructuras vinculadas con Irán, aunque no demuestra que actualmente exista un operativo para asesinar a Barron Trump.
Amenaza es real; recompensa y supuesto espionaje siguen sin comprobarse
Hasta este martes existen tres niveles distintos de información.
Está confirmado que la televisión estatal iraní transmitió el video, que el material contiene una amenaza explícita contra Barron Trump y que el Servicio Secreto conoce e investiga el caso.
También está documentado que la transmisión afirma que existe una recompensa de 10 millones de dólares.
Lo que sigue sin demostrarse es que esa recompensa haya sido establecida oficialmente por el gobierno iraní o que sean auténticos los supuestos datos sobre vigilancia, infiltración y comunicaciones privadas presentados en el video.
La distinción resulta clave para informar sobre una amenaza que ya provocó la intervención del Servicio Secreto sin convertir en hechos comprobados las afirmaciones propagandísticas incluidas en la propia emisión.
*BC









