La guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse tras una nueva jornada de bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y la presunta explosión de dos petroleros en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La escalada militar ocurre apenas un mes después de la ruptura del alto el fuego entre ambos países y ha encendido las alarmas internacionales por el posible impacto en el mercado energético, el precio del petróleo y la economía global.
Estados Unidos lanza una nueva ofensiva contra Irán
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que inició una nueva oleada de ataques contra objetivos iraníes con el argumento de reducir la capacidad militar de Teherán para atacar embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz.
Aunque el Pentágono no dio detalles sobre los blancos alcanzados, la agencia iraní Tasnim reportó impactos de misiles en varias ciudades del país, entre ellas:
- Tabriz
- Chabahar
- Konarak
- Bandar Mahshahr
- Bandar Imam Jomeini
Con estos bombardeos, Estados Unidos suma nueve días consecutivos de ataques, reflejando el deterioro de la situación tras el colapso de la tregua que ambas naciones habían alcanzado semanas atrás.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, defendió la ofensiva y aseguró que continuará mientras Irán represente una amenaza para la navegación internacional.
"El estrecho de Ormuz es una vía navegable internacional. Mientras Irán intente controlar ese paso y atacar a los buques, tendremos que responder", declaró el funcionario.
No obstante, Rubio reiteró que Washington mantiene abierta la posibilidad de encontrar una solución mediante la vía diplomática.
Irán responde con ataques contra intereses de Estados Unidos
En respuesta a los bombardeos, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica informó que lanzó ataques contra la base militar estadounidense de Al-Tanf, en Siria.
Asimismo, aseguró haber disparado misiles contra aeronaves militares estadounidenses estacionadas en el aeropuerto de Áqaba, en Jordania.
Las autoridades iraníes también recordaron que durante el fin de semana realizaron ataques con drones dirigidos a instalaciones militares de Estados Unidos ubicadas en Kuwait.
El gobierno kuwaití confirmó que una planta desalinizadora fue alcanzada nuevamente, provocando un incendio, aunque no informó sobre víctimas.

Explosiones de petroleros elevan la tensión en el estrecho de Ormuz
Uno de los episodios que más preocupación generó fue la presunta explosión de dos petroleros mientras navegaban por el estrecho de Ormuz, según informó la Guardia Revolucionaria iraní.
Hasta el momento, Teherán no ha revelado la identidad de las embarcaciones ni ha precisado si existen personas fallecidas o lesionadas.
Por su parte, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido reportó haber recibido una alerta sobre un barco en llamas frente a las costas de Omán, aunque indicó que aún continúa verificando las causas del incidente.
La incertidumbre provocó una reducción significativa en el tránsito marítimo por la zona. Datos de LSEG muestran que únicamente cuatro embarcaciones cruzaron el estrecho durante la jornada, la mitad de las registradas un día antes.
La menor circulación de buques y el riesgo de interrupciones en el suministro impulsaron nuevamente el precio internacional del petróleo, que aumentó alrededor de un 2%, superando los 90 dólares por barril.
Analistas advierten que una prolongación del conflicto podría afectar las cadenas de suministro energético, elevar la inflación en diversos países y generar nuevas presiones sobre la economía mundial.
*BC









